Prevención y control de las principales enfermedades de las gallinas de postura

La estrategia de prevención de la enfermedad por el uso de la vacuna ha provocado la gran reducción de la incidencia de la E.M., no obstante la incidencia de la infección por el virus de Marek, continua siendo elevada.

Prevención y control de las principales enfermedades de las gallinas de postura
Marzo 24/2011
Lima - Perù
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Las gallinas de postura comercial en nuestro medio sufren de una serie de enfermedades de origen viral, bacteriano, parasitario, nutricional y de manejo; nosotros enfocaremos el tema sobre las enfermedades que por su estadística de presentación son las de mayor importancia en este momento.

Principales enfermedades virales

Enfermedad de Newcastle, Bronquitis Infecciosa, Marek – Leucosis, Laringotraqueitis Infecciosa, Infección por Neumovirus, Viruela Aviar y Síndrome de Baja de Postura.

Principales enfermedades bacterianas

Salmonelosis, Coriza Infecciosa, Micoplasmosis, Colibacilosis, Cólera Aviar y Estafilococosis.

Enfermedades metobolicas y de manejo

Síndrome del hígado Graso, Descalcificación, Fatiga de las gallinas en jaula, Botulismo y Coccidiosis.

ENFERMEDAD DE MAREK

La enfermedad de Marek, hoy en día, es la principal entidad patológica del grupo de las neoplasias transmisibles de las aves. La descripción de la enfermedad efectuada por Calnek en1991, sigue vigente.

No obstante en campo se vienen observando modificaciones en la presentación “habitual” de la enfermedad, lo que ha llevado a formular algunas hipótesis sobre posibles cambios o evolución biológica del virus de Marek. A continuación detallamos la evolución clínica de la enfermedad y del virus causante de la misma.

1907: La enfermedad fue diagnosticada como un síndrome paralítico de baja morbilidad y baja mortalidad (mMDV).

1950: Se observan tumores en vísceras, alta morbilidad y alta mortalidad y se aíslan virus virulentos (vMDV).

1970: A inicios de la década se introducen las primeras vacunas y se pudo controlar la enfermedad.

1970: Finales de la década, se produce un incremento de la virulencia del virus y se logran los hallazgos de virus muy virulentos (vvMDV).

1990: Inicios de la década los virus muy virulentos (vvMDV) y la aparición de los virus “plus” virulentos (vv+MDV), demuestran que son capaces de romper la inmunidad conferida por vacunas mono y bivalentes.

Además de reducir la eficacia de la vacunación, los vvMDV y vv+MDV se caracterizaron por inducir diversos síndromes como:

- El síndrome de mortalidad temprana (aves no vacunadas o fallas en la vacuna). - Arteriosclerosis (muy rara, aves sin Ac. maternales y sin vacuna).

- Parálisis transitoria aguda (presentación súbita, de 24 a 48 horas, pollos de 30 – 40 días de edad no vacunados).

- Enfermedad neurológica persistente.

- Desarrollo de tumores.


La importancia que ha tomado la EM en los últimos años, está respaldada por tres causas que pueden actuar aislada o conjuntamente.

1. La posibilidad de que la virulencia del virus de Marek se ha incrementado.

2. La sospecha de que las vacunas en uso no están actuando con la eficacia que demostraban antes.

3. Últimamente el diagnóstico de la enfermedad se ha hecho más difícil por la presencia de otros procesos tumorales, como son la leucosis linfoide y la reticuloendoteliosis. Fallas en el manejo de las aves, infecciones duales o interacciones con otros virus producen un efecto inmunosupresor, que modifica la epidemiologia y la patogenia de la enfermedad. Factores de manejo de las aves juegan un rol importante en la presentación de brotes de la EM en las poblaciones vacunadas.

La elevada densidad de la población, el transporte a grandes distancias, el alojamiento en condiciones ambientales inadecuadas, los cambios hormonales del inicio de la puesta, el consumo de alimento contaminado con micotoxinas, etc., todos estos factores, aislada o conjuntamente van a producir en el ave un estado de inmunosupresión que aumenta la susceptibilidad frente a los patotipos vMDV y vvMDV o reactivar una infección latente.

La estrategia de prevención de la enfermedad por el uso de la vacuna ha provocado la gran reducción de la incidencia de la E.M., no obstante la incidencia de la infección por el virus de Marek, continua siendo elevada.

Esto se debe a que el virus de Marek es muy contagioso y ni la inmunidad natural ni la conferida por las vacunas disponibles son capaces de prevenir la infección persistente y la super infección con la subsiguiente eliminación de virus, aunque en las aves vacunadas este fenómeno se reduce.

La coinfección del serotipo 2 con el virus de la leucosis linfoide aviar ocasiona un aumento del número y desarrollo de los linfomas específicos de la leucosis aviar (Ewert, 1991). La infección simultánea del virus de Marek y el de la Anemia Infecciosa Aviar da lugar a una intensificación en la replicación y eliminación del CAV. y al agravamiento de las lesiones linfoproliferativas y neoplásicas de la E.M. (De Boer et al., 1992). El virus de la Enfermedad de Marek es ubicuo, la presencia del virus en el ave no significa que esta desarrolle tumores, aun tratándose de un virus muy virulento.

Lesiones en el sistema nervioso idénticas al del virus de la EM, pueden ser producidas por el virus de la reticuloendoteliosis. (Gimeno) El control de la enfermedad de Marek se basa fundamentalmente en la vacunación. El uso de vacunas debe contemplar los siguientes puntos:

- Vacuna a emplear.
- Dosis de la vacuna.
- Ruta de vacunación.
- Necesidad o no de revacunar.

El plan de prevención y control de la EM. ha sido el empleo de vacunas monovalentes, empleando cepas de cada uno de los tres serotipos.

El serotipo 3 continúa siendo la vacuna estándar y la más utilizada a pesar de las dificultades que presenta en condiciones sanitarias complejas. Los serotipos 1 y 2 se usan más como componentes de vacunas bi y trivalentes y muy poco como vacuna monovalente. Las vacunas con HVT, serotipo 3, son las más ampliamente usadas pero debido al aumento de la virulencia del virus de Marek, está restringido a la vacunación de pollos de engorde. Su uso es amplio como componente de vacunas polivalentes en la vacunación de ponedoras y reproductoras.

En la actualidad una práctica muy difundida es el empleo de vacunas polivalentes. El fenómeno por el que dos o más serotipos vacunales producen una mayor protección que cada una de las cepas por separado, se denomina sinergismo protector. Este sinergismo se ha demostrado entre el serotipo 2 y 3 y en un grado mucho menor con la combinación del 1 y 3. Por el contrario no se ha confirmado sinergismo protector en vacunas trivalentes, lo que no ha evitado que su uso se haya popularizado sobre una base especulativa empírica. En condiciones epidemiológicas normales y para evitar interferencias con los anticuerpos maternales, las vacunas bivalentes deberían reservarse para la última generación de la producción, como son los broilers y las ponedoras comerciales. La cepa CVI988 (serotipo 1 – Rispens), que es la que proporciona mayor protección frente a los vv+MDV , es usada en la mayoría de países. No es posible predecir si MDV será capaz de romper la inmunidad conferida por CVI988 o cuándo se producirá esto.

Por la falta de vacunas que protejan de la sobreinfección y la evolución que MDV ha sufrido en los últimos años, debemos esperar que la virulencia de MDV siga aumentando.La cepa SB1 del serotipo 2, la primera en ser utilizada es la más usada para vacunas comerciales. Estas vacunas tienen un bajo poder de protección, pero tienen un muy buen efecto de sinergismo cuando se usan en combinación con el serotipo 3 en vacunas bivalentes. (Witter et al.,1984). Las combinaciones de cepas de SB1 (serotipo 2) y la cepa FC 126 (serotipo 3, HVT) proporcionan una mejor protección que las vacunas monovalentes.

El fenómeno llamado sinergismo protectivo fue la base para el desarrollo de las vacunas bivalentes Una nueva estrategia es el uso de la vacuna in ovo (en el embrión). La vacunación in ovo a los 18 días de edad del embrión es una práctica bastante común en especial en el pollo de engorde. Este sistema se usa también con otras vacunas como la de la Bursitis Infecciosa y proporciona un adelanto de la respuesta inmune (Sharma et al., 1982). Estudios de laboratorio demuestran la eficacia de este método, pero se hace necesario comprobar los resultados de su aplicación en campo a largo plazo. La vacuna es un aspecto crítico en la aparición de la E.M., en poblaciones vacunadas y generalmente el punto más discutido. La duda sobre si los serotipos usados como vacuna cubren eficientemente contra los retos de campo. Las deficiencias en el título del virus vacunal. La baja de la viabilidad de la vacuna por almacenamiento a temperaturas inadecuadas y mala manipulación de la misma, (descongelamiento).

El proceso de vacunación muy lento y las fallas en el equipo de aplicación de la vacuna. La aplicación conjunta con antibióticos. Son factores a tener en cuenta para que la vacunación contra la enfermedad de Marek tenga la eficiencia que esperamos. Además de lo anterior existe una gran discrepancia en los resultados de la interacción entre el virus de Marek y el de la Bursitis Infecciosa, así como también con el reovirus aviar y el de la reticuloendoteliosis aviar. Con vistas a un futuro hay que contemplar las vacunas recombinantes. Las vacunas a base de cepas s, ya se encuentran disponibles comercialmente.Aunque se ha comprobado experimentalmente su eficacia, no se espera que el grado de protección que proporcionen sea más intenso que el que producen las cepas actualmente en uso. Como conclusión puede decirse que el control de la E.M. debe estar enfocado en el uso de todos los medios útiles para su prevención, la eficacia en el uso de estos, y no solo en la utilización de la vacuna.

LARINGOTRAQUEITIS INFECCIOSA

Esta enfermedad requiere de algunos puntos importantes que se deben tener en cuenta para un eficiente control de la misma. - Se hace necesario un rápido diagnóstico del problema.

- Toda sospecha debe ser confirmada en laboratorio.

- Los casos de duda deben ser confirmados por PCR.

- La inmunofluorescencia y la histopatología son de gran ayuda, siempre que las muestras lleguen al laboratorio en los inicios del brote.

- No hay transmisión vertical.

- Los anticuerpos maternales no son protectivos para la progenie ni interfieren con la vacuna. La inmunidad celular es más importante que la humoral.

- Los anticuerpos son detectados de 5 a 7 días post infección y su nivel más alto es a los 21 días, luego descienden paulatinamente.

- La vacunación antes de las 2 semanas de edad da menores respuestas que en aves de mayor edad.

- Hay una pobre correlación entre títulos de anticuerpos y protección.

La prevención y el control de la LT en gallinas de postura, están básicamente en relación a: Bioseguridad y vacunación.

Bioseguridad:

La bioseguridad debe ser estricta, debe haber una inflexible restricción del ingreso de vehículos y personas ajenas a la granja. Evitar traslados o introducción de aves de cualquier tipo, evitar el contacto de aves susceptibles con aves recuperadas. El control de roedores y otros animales (perros, gatos, aves de pelea, aves silvestres), debe ser en base a un programa diseñado de acuerdo a la ubicación de la granja. Finalmente debe planificarse una eliminación adecuada de las aves muertas.

Manejo cuidadoso de la cama:

– Flameado intenso.
– De ser posible enterrar la cama.
– Formación de rumas por más de 5 días.
– Eliminación en sacos.
– No destinar como abono.
– Concertación con vecinos para la saca de aves y cama.

Vacunacion:

Existen disponibles comercialmente cuatro tipos de vacunas: Origen de embrión de pollo (CEO), Origen cultivo de tejidos (TCO), s (REC) e Inactivadas. Las vacunas en embrión de pollo tienden a revertir a la virulencia, por pasajes en aves susceptibles o mal vacunadas. La técnica de vacunación debe ser muy eficiente en el caso de las vacunas de embrión de pollo. Las vacunas TCO, deben aplicarse preferentemente vía ocular. Las vacunas REC, tienen la ventaja de dar inmunidad y no propagan el virus. En nuestro país no está permitido el uso de las vacunas CEO o TCO. Las vacunas inactivadas y REC son las que se usan en nuestro medio, a veces en programas mixtos o combinados.

CORIZA INFECCIOSA

Es muy frecuente que en granjas donde se ha producido un brote, la enfermedad persista en forma endémica, esta es una de las causas por las que los tratamientos fracasan, ya que la bacteria adquiere resistencia. La despoblación de las granjas afectadas es una medida extrema y de poca aplicación en la práctica. Por lo anterior es recomendable la prevención de la enfermedad y lo más recomendable es estructurar un plan sanitario adecuado para las pollitas BB, que considere la vacunación contra coriza infecciosa. Se deben usar bacterinas de reconocida eficacia y, si es posible, que contengan cepas locales. La cría y recría de las aves de reposición debe hacerse en forma separada de las aves de mayor edad.

Prevención de Coriza Infecciosa mediante vacunación

El nivel mínimo de antígeno recomendado para la vacunación es de cien millones de bacterias por dosis (1 x 108), la aplicación puede ser por vía subcutánea detrás del cuello o intramuscular en la pechuga. Para pollas en recría es conveniente vacunar antes de las 8 semanas de vida, administrando dos dosis separadas con un intervalo de 3 a 4 semanas. Una vacuna de coriza viva modificada se encuentra disponible comercialmente, se puede usar en el agua o en forma parenteral, su uso NO debe sobreponerse a vacunas con virus vivo. La exposición controlada en pollas antes del inicio de la postura es un programa que ha caído en desuso. En muy pocos casos se ha utilizado la exposición controlada, antecedida de una vacunación con la bacterina dos semanas antes, para mejorar la inmunidad, reducir la severidad de la infección y proveer protección cruzada contra otros serotipos.

Tratamiento de la Coriza Infecciosa

Se utilizan sulfonamidas y antibióticos, en el agua de bebida o el alimento, las aves responden generalmente al tratamiento pero se pueden presentar recaídas al suspender el mismo. Son frecuentes las fallas en la terapia antibiótica, principalmente por la resistencia de la bacteria o la sub dosificación. Los antibióticos de mayor uso para el tratamiento de la enfermedad en nuestro medio son: oxitetraciclina, quinolonas, eritromicina, estreptomicina, fosfomicina y la combinación de sulfamidados con antibiótico.

SALMONELOSIS

La prevención y control de este tipo de infecciones debe tener como base fundamental, los siguientes puntos: - Recibir animales libres de Salmonella.

- No recibir animales inyectados con ningún antibiótico.

- Pruebas serológicas entre el 1er y 3er día de edad.

- Descarte de presencia de antibiótico en pollitas de 1 día de edad. (Es una prueba muy sencilla en el laboratorio).

La profilaxis de la S. Enteritidis tiene algunas dificultades para su aplicación:

a) Evolución asintomática o sin mortalidad.
b) Difusión y transmisión intermitente.
c) Dificultad para un rápido diagnóstico.
d) Solo el aislamiento directo garantiza el diagnóstico. (Variabilidad y error en pruebas serológicas).

Gallinas ponedoras de huevo comercial

En este tipo de ave debe considerarse una profilaxis médica a través de tratamientos con antibióticos específicos en períodos mas o menos prolongados y una profilaxis higiénica que debe girar en torno a una irrestricta bioseguridad.

La bioseguridad en granjas de gallinas de huevo comercial debe contemplar: - Aislamiento de la granja. - Baños y cambios de ropa obligatorios.

- Evitar el ingreso de todo vehículo capaz de transportar algún tipo de germen patógeno.

- Estrictos controles microbiológicos del alimento, sus insumos y del agua.

- Permanente control de pájaros silvestres, roedores e insectos.

Profilaxis Médica

Para las Salmonellas invasivas, pueden intentarse tratamientos con seguimientos microbiológicos seriados y una estricta profilaxis higiénica. Las Salmonellas muestran susceptibilidad a una amplia gama de antibióticos de amplio espectro. Después del aislamiento e identificación de la bacteria, es recomendable efectuar antibiogramas que orienten a la elección del antibiótico mas adecuado.

Vacunas

El uso de vacunas tiene por finalidad la reducción efectiva en la diseminación de la Salmonella en cualquier punto de la cadena de producción. Los anticuerpos vacunales protegen contra la enfermedad clínica pero no impiden la infección, con lo cual el riesgo es “el portador clínicamente sano”, pero capaz de transmitir vía ovario infectado, la Salmonella al huevo o al pollito. Una estricta y rígida bioseguridad, es la forma más recomendada de crianza para la prevención de la Salmonella.

¿Por qué se sigue vacunando?

Porque aunque no elimine el patógeno “se disminuye la cantidad de salmonella excretada por el animal y, por lo tanto, su carga en el medio ambiente, con lo que se reduce la posibilidad de infección de otros animales de la explotación o la contaminación de los productos durante el faenado”. (Goyache). Las vacunas vivas se usan con el objetivo de proteger al animal vacunado. Las vacunas inactivadas confieren además inmunidad maternal a la progenie de las aves vacunadas, induciendo una resistencia a las infecciones en los primeros días de vida. La aplicación de vacunas vivas avirulentas ha demostrado proporcionar un buen efecto preventivo, pero es necesario tener en cuenta la diseminación de la bacteria a granjas vecinas, con quienes se debe interactuar para adoptar medidas conjuntas de bioseguridad. Las vacunas vivas generan inmunidad a nivel de la mucosa intestinal, lo que tiende a reducir la diseminación de Salmonella dentro del galpón.

Este punto es muy importante cuando se tiene como objetivo reducir el peligro de contaminación de la cadena alimenticia. Pero como la inmunidad es local, la misma no es trasferida a la progenie o los huevos de consumo, lo que no impide la posible contaminación de los productos que llegan al consumo humano. El uso de una vacuna inactivada puede ser la solución para los productores interesados en aumentar el nivel de protección más allá del individuo vacunado. Las vacunas inactivadas inducen la producción de anticuerpos circulantes, los cuales luego se transfieren y concentran en el producto final, en este caso específico, el huevo. Estudios recientes han demostrado altas concentraciones de anticuerpos en los huevos de gallinas vacunadas con una vacuna inactivada contra S. Enteritidis, S.Typhimurium y se comprobó que estos anticuerpos fueron capaces de inhibir el crecimiento de S. Enteritidis en huevos. La presencia de Salmonellas en los productos avícolas continúa siendo un factor importante. Se requiere mucho más esfuerzos y el compromiso de todos los que actúan en el sector avícola para reducir la contaminación al mínimo.

En este contexto las vacunas, tanto vivas como inactivadas pueden llegar a jugar un papel importante. Es imprescindible que el uso de vacunas, debe ser acompañado por un programa racional y efectivo de bioseguridad por parte de los productores.

Comentarios

La vacuna 9R contra Salmonella Gallinarum, a patógena, de comprobada inmunidad, contra esta bacteria tiene muy baja protección contra S. Enteritidis. Vacunas inactivadas contra S. Enteritidis, suspendidas con diferentes técnicas (importante conservación de Ag. flagelares), brindan una buena respuesta sistémica, pero baja protección a nivel intestinal. La protección sobre la transmisión vertical, ofrece algunas dudas razonables.

Tratamiento de la infeccion por Salmonella

No existe tratamiento antimicrobiano capaz de eliminar la infección del animal contaminado. El uso de antimicrobianos conduce a la transmisión de la bacteria a la descendencia, la perpetuación de la misma en plantas de incubación y en las granjas de cría, y a la presentación de reacciones serológicas positivas que comprometen el estado sanitario del lote.

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