Actualidad Avipecuaria
jueves, 24 mayo del 2018

Ing.Cristian Uculmana Morales

Ing. Cristian Uculmana M.

Jefe Técnico de Nutrición - Gammavet

cristian@gammavet.com



Agilidad intestinal: el futuro de la nutrición

El concepto de agilidad intestinal está relacionado con reaccionar de una manera eficiente frente a los desafíos que se encuentran en campo.

Agilidad intestinal: el futuro de la nutrición Si no hay una adecuada digestión, más nutrientes irán hacia las secciones distales del sistema digestivo favoreciendo la proliferación de microorganismos potencialmente patógenos.
Diciembre 21/2017
Lima, Perú
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En los últimos años se viene hablando de “salud intestinal” e “integridad intestinal”, empecemos entonces por definir estos conceptos:

1) Salud intestinal: estado en el cual el intestino tiene la capacidad de realizar sus funciones con normalidad. Es un concepto amplio que involucra a la fisiología e histología, además del equilibrio e interrelaciones de los microorganismos que viven en el intestino.

2) Integridad intestinal: está más relacionado con la estructura histológica del tracto gastrointestinal. Además de que se lleve a cabo una buena digestión, esta estructura histológica determinará que la absorción sea selectiva, es decir, que se absorban sólo los nutrientes y que los patógenos y toxinas permanezcan en el lumen para su excreción por las heces.

Si cuidamos el tracto digestivo habrá menor probabilidad de que los patógenos puedan causar algún perjuicio, si se reduce la humedad dentro del galpón, la calidad del producto final mejora (menos Pododermatitis), y si se reducen los problemas sanitarios de tipo respiratorio, la pigmentación se mejora; se mejora la integridad esquelética y finalmente, la retribución económica se maximiza.

Para complementar los dos conceptos anteriores, recientemente se ha propuesto un tercero:

3) Agilidad intestinal: es la capacidad del animal para adaptarse a los factores nutricionales de estrés de una manera más rápida y Artículo Técnico Autor: Ing. Cristian Uculmana Morales Escuela de Posgrado - Maestría en Nutrición Universidad Nacional Agraria la Molina. AGILIDAD INTESTINAL: energéticamente más eficiente de lo que normalmente lo haría. Este nuevo escenario asume factores nutricionales de estrés y también las consecuencias negativas de perjudicar el entorno gastrointestinal. Debemos entender las causas y consecuencias del deterioro del sistema digestivo para poder tomar mejores decisiones a todo nivel: logístico (proveedores, tiempo adecuado de saca), operativo (producción, limpieza y desinfección, rotaciones) y nutricional (aditivos, formulación de precisión).

A nivel nutricional, discutiremos los tópicos que tienen relación directa con los 3 conceptos antes mencionados.

a) Presencia de micotoxinas

Cuando los hongos encuentran un lugar apropiado para proliferar, como mecanismo de defensa y para posicionarse en el medio (alta competencia por los nutrientes y espacio), producen lo que conocemos como micotoxinas. Es casi inevitable detener la formación de estas toxinas en condiciones aeróbicas.

Se han reportado más de 500 tipos de micotoxinas; en este contexto, los géneros de hongos más importantes son: Aspergillus, Penicillium y Fusarium. Algunas micotoxinas tienen mecanismos de acción muy bien estudiados, pero aún desconocemos gran parte de las interrelaciones y sinergia de la mayoría de las otras micotoxinas. Dentro de los efectos negativos que afectan directamente a la producción animal se encuentran: reducción de la ingesta de alimento, disminución de la ganancia de peso, inmunidad afectada, daño a órganos, aumento de mortalidad e inflamación crónica del intestino.

Las principales micotoxinas, ya sea por su alta presencia en los insumos o por los impactos negativos en avicultura, son:

• Aflatoxinas: generan toxicidad hepática e interfieren con la digestión de carbohidratos, proteínas y lípidos. También tienen efecto inmunosupresor y favorecen el estrés oxidativo.

• Ocratoxina: toxicidad hepática y de riñón. Amplifica el efecto negativo de las coccidias.

• Fumonisinas: trastornos intestinales y de la bioquímica sanguínea.

• Tricotecenos: las más conocidas son T-2 y deoxinivalenol (DON). La presencia de estas micotoxinas incluye lesiones orales y en la molleja, micro hemorragias, retardo del crecimiento, regresión de la bursa de Fabricio, daño hepático y estrés oxidativo.

• Zearalenona: efecto a nivel hormonal y al sistema reproductor.

Para la prevención y control se tiene que trabajar con la cadena de suministro y tener en cuenta la manera en la que se ha producido el maíz y la soya, esa información debe ser abierta para determinar el uso y niveles de los aditivos que van a entrar en la ración. Las condiciones en las que se almacenan los insumos una vez que llegan a la planta de alimentos, así como el almacenamiento de alimentos en granja es un tema crucial y no debe tomarse a la ligera.

Finalmente, desde el punto de vista nutricional, existen diferentes estrategias disponibles para contrarrestar a las micotoxinas (fitoquímicos, levaduras, arcillas), pero aisladamente, ninguna cubre todos los requisitos para combatir todas las micotoxinas a la vez; por ello, la mejor estrategia es combinar distintos principios en formulaciones complejas que puedan cubrir el mayor rango de acción posible contra las micotoxinas.

Los ingredientes de estas formulaciones deben tener estabilidad en un amplio rango de pH y no deben afectar el normal funcionamiento del sistema digestivo.

b) Inflamación

¿Qué tan frecuente es un cuadro de enteritis en una granja de pollos de engorde? Campaña tras campaña y en todas las épocas del año se presentan cuadros entéricos, que muchas veces no están ligados solamente a la presencia de bacterias. Agentes antinutricionales, cambios en la dieta y micotoxinas son potentes agentes proinflamatorios cuya respuesta en el animal sigue un camino muy parecido a lo causado por bacterias gramnegativas, activando la inmunidad innata con la consiguiente liberación de macrófagos y citoquinas. En el proceso de la inflamación es importante conocer que:

• No es específica, por lo tanto, el organismo como mecanismo de defensa, aísla al patógeno para intentar destruirlo, pero a la vez puede provocar lesiones en células sanas cercanas.

• Promueve la coagulación local, por ello en las necropsias se puede observar que el epitelio intestinal se encuentra con manchas de sangre (que no deben confundirse con lesiones postmortem).

• Hay desviación de la síntesis de proteína corporal para favorecer una respuesta inmune adecuada.

• Fiebre, y por tanto reducción del consumo.

• Sistema inmune alterado.

 c) Funcionalidad del sistema digestivo

La superficie de la mucosa intestinal está constantemente siendo afectada por patógenos y por moléculas indeseables.

El epitelio intestinal constituye una barrera que permite que el entorno se encuentre en homeostasis; sin embargo, este equilibrio se rompe constantemente y el animal depende de la capacidad que tenga su sistema gastrointestinal y su sistema inmune para reaccionar y volver al equilibrio.

Cuando hay un problema a nivel de salud intestinal, existe mayor probabilidad de que se presenten casos de coccidiosis y clostridiosis.

La coccidiosis es la enfermedad parasitaria de mayor distribución en el mundo, que a lo largo de los años ha sabido resistir el continuo intento por erradicarla.

Las Eimeria son consideradas el mayor impacto económico en la producción de pollos de engorde por su característica de atacar a nivel subclínico, con enormes pérdidas en la productividad.

El clostridium perfringens es una bacteria que normalmente forma parte de la microbiota del íleon y de los ciegos; sin embargo, hay un riesgo de clostridiosis cuando hay un desbalance de la microflora y microroturas a nivel del epitelio intestinal. Para finalizar, cuando no hay un equilibrio, las enzimas digestivas no pueden actuar eficientemente. El proceso es totalmente lógico: si no hay una adecuada digestión, más nutrientes irán hacia las secciones distales del sistema digestivo favoreciendo la proliferación de microorganismos potencialmente patógenos.

Signos de alerta:

• Se observa pasaje de alimento en las excretas.

• Se observa mucosidad y descamación del epitelio en las excretas.

• Pigmentación.

• Desuniformidad.

• Disminuye el consumo de alimento.

d) Estrés oxidativo

Normalmente las aves generan especies reactivas del oxígeno (ROS) durante el metabolismo de nutrientes, los ROS son considerados negativos ya que interfieren con los procesos bioquímicos de los carbohidratos, proteínas y lípidos e incluso ocasionan daño a nivel de ADN.

Los ROS pueden ser controlados cuando el organismo tiene un buen sistema antioxidante, las enzimas que tienen función antioxidante y que por tanto juegan un rol importante en controlar los desórdenes metabólicos como hígado graso y ascitis son: Superóxido dismutasa, Catalasa y Glutatión peroxidasa.

Sin embargo, en avicultura comercial el panorama es:

• Los animales están sometidos a fuertes estresores (incluida la dieta y factores ambientales).

• Hablamos del metabolismo de un pollo de engorde, el cual está diseñado para ganar 3 gramos de peso por hora.

En este contexto, se hace necesario el uso de un aditivo que ayude a disminuir los efectos negativos del estrés oxidativo.

e) Disminución del apetito

El periodo comprendido entre los 20 y 30 días de vida del pollo de engorde coincide con cambios en la alimentación, con una baja considerable de la inmunidad pasada a través del huevo y, cuando no se ha manejado bien el ambiente, aparece cama húmeda.

Estos hechos aumentan la susceptibilidad del animal hacia los desórdenes alimentarios y es la etapa en la que son más vulnerables a ataques por patógenos. Hemos visto que cuando se activa el sistema inmune innato (durante el proceso de inflamación), lo primero que se ve afectado es el consumo.

La Colecistoquinina es una hormona que se secreta en el duodeno, su función es la de favorecer la secreción de las enzimas pancreáticas y también tiene relación con el control del consumo de alimento; sin embargo, cuando no hay homeostasis interna o cuando hay presencia de micotoxinas, su función se ve alterada ocasionando inapetencia.

Los últimos avances en tecnologías nutricionales nos brindan aditivos que son capaces de bloquear los receptores específicos de esta hormona a nivel del sistema nervioso y de esta manera compensar la falta de apetito, incluso en periodos de enfermedad.

Conclusión:

Necesitamos ajustar la respuesta del animal a factores de estrés para maximizar la energía proveniente del alimento.

El concepto de agilidad intestinal está relacionado con reaccionar de una manera eficiente frente a los desafíos que se encuentran en campo: presencia de micotoxinas en el maíz y la soya, factores antinutricionales, baja digestibilidad de los insumos, calidad de agua y proveedores poco confiables, programa de limpieza y desinfección que muchas veces no es supervisado, poco descanso total y efectivo entre campañas, desconocimiento de la procedencia de los pollitos BB, estrés por mal manejo operativo, estrés por calor, alta densidad de crianza, problemas entéricos y demora en la saca.

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