Actualidad Avipecuaria
domingo, 20 mayo del 2018

Ing. Juan José Garay

Jefe de Servicio Técnico y Producción - Avex S.A.



Almacenamiento de los huevos incubables: ¿cómo reducir pérdidas en los nacimientos?

El CO2 es importante para el almacenamiento de los huevos. Dentro del oviducto existe un alto nivel de CO2 disuelto en el huevo y este nivel empieza a disminuir después que el huevo es puesto. El bajo nivel de CO2 disuelto afecta la acidez del albumen y la yema y el ambiente dentro del huevo se pone muy alcalino.

Almacenamiento de los huevos incubables: ¿cómo reducir pérdidas en los nacimientos?
Enero 25/2018
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En la cadena productiva del negocio de pollo de carne, es el almacenamiento de huevos incubables un proceso que permite contar con los inventarios necesarios para cumplir con los programas de producción de pollitos.

Vamos a considerar que el almacenamiento comienza desde que la gallina pone el huevo en el nido hasta que este huevo o embrión es colocado en la incubadora.

Debemos tener presente que el potencial de nacimiento no se va a mejorar con el almacenamiento de los huevos, aunque el manejo que hagamos sobre ellos durante el período de almacenamiento puede ayudar a minimizar la pérdida del potencial de nacimiento, o por el contrario, puede reducir este potencial, generándose pérdidas económicas.

Conceptos básicos

El huevo internamente requiere de cambios antes de ser incubado para lograr buenos resultados de nacimiento y una buena calidad de pollitos, por lo que se recomienda que los huevos se almacenen de 1 a 2 días antes de incubarse.

Esto permite que el dióxido de carbono salga del huevo, lo que incrementa el pH de la albúmina de 7.6 (al momento en que el huevo es puesto) a un pH de 8.8 - 9.3. El pH de la yema permanece virtualmente constante a alrededor de pH 6.5, de tal manera que el embrión, situado en la yema, se ve expuesto al gradiente de pH. Esto optimiza el desarrollo temprano del embrión (Gerd de Lange, s.f.).

En promedio, un día extra de almacenamiento hasta los 7 días reduce la incubabilidad en 0.2% por día y de 7 a 14 días la incubabilidad se reduce en un 0.5% (Yassin, Velthuis, Boerjan, van Riel, & Huirne, 2008).

Investigadores de la Universidad Católica de Leuven, Bélgica, encontraron un efecto negativo del tiempo de almacenamiento sobre la calidad y la performance del pollo en campo. 

Se determinó que a la tercera semana de edad, los pollos de huevos frescos son más pesados que aquellos procedentes de los huevos almacenados durante 7 días y esta diferencia aumentó hasta los 42 días (Tona, Onagbesan, De Ketelaere, Decuypere, & Bruggeman, 2004).

El desarrollo del embrión se pone lento y puede hasta ser detenido cuando la temperatura es reducida por debajo del “cero fisiológico”, punto en el cual la temperatura es suficiente baja para mantener la actividad celular del embrión a un nivel sumamente reducido pero todavía apto para ser recuperado para su desarrollo normal.

Consecuentemente, aceptamos que el “cero fisiológico” no se restringe a una temperatura específica (valor deseado) sino a un rango de temperaturas (12-20 °C) dependiendo del contexto para el manejo del huevo y la duración de almacenamiento (Boerjan, s.f.).

La definición del “cero fisiológico” se dio por primera vez por primera vez en el año 1902, describiéndose como “la temperatura de bajo de la cual no hay desarrollo del embrión: 21 °C. Posteriormente en 1969 fueron revisados los términos de referencia para el “cero fisiológico” para que incluyera temperaturas de almacenamiento de 11.5 al 21 °C. 

Más recientemente, en el año 2007, se introduce el término “diapausa embriónica” como alternativa al “cero fisiológico” tradicional: una definición actualizada que enfatiza que algunos procesos metabólicos celulares continúan, aunque los cambios morfológicos mayores (de forma y estructura) sí se detienen. 

La "diapausa embriónica", o inactividad embriónica, se describe como una etapa en la cual la actividad metabólica y la división de células son frenadas o suspendidas —y pueden ser entendidas como estrategias para enfrentar condiciones ambientales temporalmente no agradables (Boerjan, s.f.).

En el pollo, el desarrollo del embrión es suspendido después de ser puesto y al dejar que el huevo se enfríe a la temperatura ambiental del cuarto, entre 22 y 25°C. Durante el enfriamiento, bajo condiciones óptimas (temperatura, sin corrientes de aire), el embrión se desarrolla desde las etapas de gastrulación IX-X hasta las etapas XII-XIII (Boerjan, s.f.).

La definición del cero fisiológico se limita específicamente a las etapas XII-XIII de la gastrulación. Si el embrión se ha desarrollado más allá de esta etapa y si el desarrollo de la línea primitiva ha avanzado a nivel visible como manchas, una temperatura reducida pone lento el desarrollo y finalmente ocasiona la muerte o una mortalidad prematura del embrión.

Esto puede explicar las tasas aumentadas de la mortalidad prematura en el huevo permanecen demasiado tiempo en el nido y cuando el enfriamiento es demasiado lento (Boerjan, s.f.).

¿Cómo afecta el almacenamiento al embrión?

El almacenamiento tiene un gran efecto sobre la sobrevivencia del embrión debido a que las condiciones dentro del huevo comienzan a cambiar después de la puesta. En general hay cuatro áreas importantes en donde se presentan los problemas:

1. Daño mecánico

El embrión está ubicado en la parte superior de la yema y está rodeado de varios tejidos que tienen el propósito de protegerlo de daños mecánicos. La yema se ubica cerca de la superficie superior del huevo lo que la aproxima a la membrana interior de la cáscara (Deeming, 2000).

El albumen y la membrana perivitelina que rodean a los tejidos del embrión son la primera línea de defensa contra daños mecánicos. Se constituye un problema cuando la membrana perivitelina se pone en contacto con la membrana interna del cascarón. Y en el caso de huevos deshidratados la membrana perivitelina se llega a adherir.

El albumen que rodea a la yema también puede alterar su consistencia y la capa protectora que forma se reduce permitiendo un contacto directo con la membrana interna del cascarón. Esto se acentúa en una condición de deshidratación progresiva y cualquier movimiento del huevo puede llevar a un daño mecánico de las células o a todo el blastodermo (Deeming, 2000).

2. Deshidratación

La deshidratación del embrión puede darse debido a que el huevo empieza a perder vapor de agua inmediatamente después de la postura. A medida que el período de almacenamiento se prolonga, la capa de albumen que rodea la yema comienza a cambiar en composición debido a la pérdida de vapor de agua y cambios en la acidez debido a la pérdida de CO2. Entonces, la capa de albumen alrededor de la yema pierde su consistencia y se pone más delgada.

De esta forma, el ambiente alrededor de la yema puede concentrarse más y la naturaleza buffer del albumen se pierde. La pérdida de agua en el albumen puede concentrar las proteínas y causar gradientes osmóticas las que podrían retirar agua de las células embrionarias y causar daño (Deeming, 2000).

3. Dióxido de carbono (CO2)

El CO2 es importante para el almacenamiento de los huevos. Dentro del oviducto existe un alto nivel de CO2 disuelto en el huevo y este nivel empieza a disminuir después que el huevo es puesto. El bajo nivel de CO2 disuelto afecta la acidez (pH) del albumen y la yema y el ambiente dentro del huevo se pone muy alcalino (pH alrededor de 9 o por encima). 

Este cambio en la naturaleza química del ambiente que rodea al embrión puede influenciar significativamente el metabolismo de las células embrionarias y causar daño celular (Deeming, 2000).

4. Exposición al oxígeno

Los cambios en el pH del albumen, la deshidratación y la ubicación del embrión en relación a las membranas de la cáscara ciertamente también incrementa la exposición del embrión al oxígeno gaseoso. 

En los huevos almacenados con la cámara de aire hacia arriba la distancia entre el embrión y la membrana interna del cascarón adyacente al espacio de aire se reduce rápidamente a medida que el huevo pierde vapor de agua (lo que seca el albumen e incrementa el tamaño del espacio de aire). La exposición al gas de oxígeno puede causar problemas con una oxidación no específica lo que puede dañar o matar células.

Los efectos combinados de estos cambios bioquímicos y físicos pueden generar problemas para la sobrevivencia de las células dentro del embrión. La viabilidad del embrión puede reducirse drásticamente debido a que el daño celular evita el normal desarrollo de los elementos claves que participan en la diferenciación celular. 

Al momento de la postura, el embrión es una delgada capa de casi 60,000 células las cuales están destinadas para dar lugar a los diferentes tipos de tejidos. Demasiado daño a estas células podría prevenir la diferenciación celular generándose una asincronía y muerte celular (Deeming, 2000).

Por lo que se ha revisado, los períodos prolongados de almacenamiento van a provocar un incremento progresivo en la mortalidad embrionaria, no solamente la temprana, sino en todo el período de incubación.

En las plantas de incubación debemos implementar o corregir manejos que nos permitan reducir mermas en los nacimientos, tanto en la granja de reproductoras como en la planta de incubación.

Recomendaciones para reducir mermas de nacimiento durante el almacenamiento de los huevos

1. Frecuencia de recojo de huevos en la granja

Bajo nuestra realidad en nuestro país donde la mayoría de los galpones de reproductoras pesadas no cuentan con nidos automáticos o ventilación túnel, la frecuencia de recojo de huevos en la época de calor (diciembre – abril) debe aumentarse. 

La reducción del tiempo de permanencia del huevo en el nido y la reducción rápida de la temperatura del huevo ayudan a reducir la mortalidad embrionaria (Boerjan, s.f.).

Aún con nidos automáticos, al no contar con una ventilación túnel en los galpones, se recomienda incrementar el número de colectas de los huevos. 

Estos huevos al ser puestos en los nidos se trasladan automáticamente a la faja transportadora, pero dejarlos por un tiempo prolongado en esta faja, incrementa la mortalidad embrionaria temprana y tardía debido a las altas temperaturas a las que son expuestos (>32.0 °C).

2. Punta hacia arriba

El almacenamiento de los huevos con la punta hacia arriba nos asegura que siempre habrá una capa de albumen sobre la yema previniendo el contacto del embrión con la membrana interna del cascarón, aquella que forma la cámara de aire. Esta práctica se recomienda para huevos que se van almacenar por más de 10 días (Boerjan, s.f.).

3. El volteo

El volteo de los huevos en un ángulo de 45°, el mismo que se tiene en las incubadoras, por 3 a 4 veces al día, permite al embrión estar expuesto dentro del huevo a un ambiente fresco. 

Esto se logra por que el embrión es movido de su posición por efecto del volteo, a diferencia de permanencia inmóvil, en donde el embrión estaría expuesto a condiciones adversas (cambios químicos desfavorables ya expuestos previamente) por estar siempre en una misma posición.

Es una práctica común utilizar los carritos de las incubadoras para someter los huevos al volteo (ver Anexo N° 02). Algunas marcas y modelos de incubadoras cuentan con carritos que tienen su propio sistema de volteo lo que facilita esta labor. 

Para el caso de huevos que permanecerán por más de 7 días almacenados esta es una práctica factible. Se espera una reducción de la mortalidad temprana (anillo de sangre).

4. Uso del CO2

El almacenamiento de los huevos en ambientes con alta concentración de CO2 (95% N / 5% CO2) ha demostrado ser una alternativa para casos de períodos prolongados. Debido a la alta concentración, el CO2 se difunde dentro del huevo y al disolverse en el albumen, el pH del ambiente baja, haciéndose más adecuado para el desarrollo temprano. 

De todas formas, el huevo debe ser almacenado a baja temperatura y una humedad alta para minimizar otros efectos.

Este procedimiento es más justificado en el caso de huevos de gran valor como aquellos procedentes de líneas puras o bisabuelas, en donde los períodos de almacenamiento antes de la incubación son muy prolongados.

5. Temperatura y porcentaje de humedad relativa para el almacenamiento de los huevos

En el Anexo N° 01 se indican los valores recomendados de temperatura y humedad relativa para el almacenamiento de los huevos en la planta de incubación. La temperatura debe mantenerse estable con un rango de máximo 02 °C.

Las salidas de aire acondicionado no deben estar obstruidas, pues se genera una desuniformidad en la temperatura dentro del almacén de huevos.

La colocación de ventiladores de techo con el sentido de giro invertido es de gran utilidad para uniformizar la temperatura del almacén de los huevos. El aire de moverse suavemente de abajo hacia arriba.

De almacenarse los huevos en jabas y bandejas, debe respetarse una distancia de 20 – 30 cm entre las rumas de jabas para facilitar el flujo del aire acondicionado entre los huevos.

De preferencia, es mejor embandejar los huevos diariamente y colocarlos en los carros de incubadoras para almacenarlos. De esta forma, los huevos rápidamente se enfrían uniformemente. Para ello, hay que tener un inventario suficiente de carritos de incubadoras.

6. Preincubación de los huevos antes de almacenarlos

Investigaciones realizadas en Holanda han demostrado que exponer los huevos a una preincubación por períodos de 03 a 06 horas a una temperatura de 37.8 °C y luego a una temperatura de 23.9 °C por 3 horas antes de ser almacenados a una temperatura definitiva de 17.8 °C reduce significativamente la mortalidad embrionaria y el número de pollos de descarte.

Se cree que al exponerse el embrión a una temperatura de incubación por un corto período, se reactiva el metabolismo celular permitiendo que se activen los mecanismos de reparación celular lo que ayuda al embrión a sobrevivir en casos de períodos prolongados de almacenamiento (Lourens, 2006).

En la actualidad, esta práctica es bastante recomendada por casas de genética y los fabricantes de incubadoras han desarrollado procedimientos bajo su propia experiencia que están dando buenos resultados, especialmente en caso de plantas de incubación de abuelas y pavos, en las que el período de almacenamiento se va hasta por más de los 14 días (El Sitio Avícola, 2012).

7. Almacenamiento de huevos en granja

Investigaciones realizadas en la Universidad de Arkansas demostraron que se requiere diferentes temperaturas de almacenamiento para los huevos almacenados en granja (3 días), según la edad de las reproductoras, antes de ser transportados a la planta de incubación en donde se almacenan a una temperatura de 20 °C. 

Para edades comprendidas entre 25-30 semanas, la temperatura de almacenamiento recomendada es de 17.2 – 20 °C, para edades de 35-50 semanas, la temperatura recomendada es de 21.1 °C y para el caso de edades de más de 55 semanas, la temperatura recomendada es 23.9 °C (Bramwell, Henderson, & Yoho, 2006).

8. Traslado diario de los huevos desde la granja a la planta de incubación

Debido a que en muchas granjas no se cuenta con facilidades para implementar cámaras adecuadas para el almacenamiento de los huevos, el transporte diario de los huevos a la planta de incubación es conveniente, siguiendo las recomendaciones antes mencionadas, según sea la realidad de cada compañía. 

El transporte debe realizarse en vehículos con furgones cerrados, preferentemente de material aislante. El traslado en horas de frescura es la mejor opción.

Se recomienda evaluar el uso de vehículos refrigerados para reducir la temperatura de los huevos durante su transporte hasta llegar a la planta de incubación. 

De evaluarse, la temperatura de trasporte debe ser menor a la del almacén de granja y mayor a la del almacén de la planta de incubación. Este manejo se puede estandarizar para los meses de calor (diciembre – abril).

En la búsqueda de proporcionar las mejores condiciones de almacenamiento, el gerente de la planta de incubación deberá investigar su proceso e implementar las alternativas más factibles a su realidad y de menor costo.

Bibliografía

• Boerjan, M. (s.f.). Integrated hatchery solutions: Pas Reform. Recuperado el 30 de Nov de 2017, de Pas Reform Web site: www.pasreform.com/academy/frequently-askedquestions/hatching-eggs/1238-a-practicalinterpretation-of-‘physiological-zero’-inhatchery-management.html

• Bramwell, R. K., Henderson, S., & Yoho, D. E. (2006). On-Farm Egg-Holding Temperatures for Commercial Broiler Breeders. Avian Advice, 8(1), 3-6.

• Deeming, D. C. (2000). Storage of hatching eggs. Poultry International, 11, 44-48.

• El Sitio Avicola. (29 de Sep de 2012). Tecnica SPIDES de Aviagen para la incubación: El Sitio Avicola. Recuperado el 30 de Nov de 2011, de El Sitio Avicola Web site: http://www.elsitioavicola.com/poultrynews/24336/tacnica-spides-de-aviagen-para-la-incubacian/

• Gerd de Lange. (s.f.). Integrated hatchery solutions: Pas Reform. Recuperado el 25 de Nov de 2017, de Pas Reform Web site: https://www.pasreform.com/es/academia/perguntas-frecuentes/huevos-incubables/863-almacenamiento-de-huevos-incubables.html

• Lourens, A. (28 de Apr de 2006). Heating of Hatching Eggs Before Storage Improves Hatchability. World Poultry, 22(4), 22-23.

• Tona, K., Onagbesan, O., De Ketelaere, B., Decuypere, E., & Bruggeman, V. (2004). Effects of Age of Broiler Breeders and Egg Storage on Egg Quality, Hatchability, Chick Quality, Chick Weight, and Chick Posthatch Growth to Forty-Two Days. Journal of Applied Poultry Research, 13, 10-18.

• Yassin, H., Velthuis, A., Boerjan, M., van Riel, J., & Huirne, R. (Nov de 2008). Field study on broiler eggs hatchability. Poultry Science, 87(11), 2408-17.

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