Thursday, 22 June del 2017


Calidad de cáscara en gallinas ponedoras de última fase de producción

La cáscara puede considerarse como el producto final de un proceso formativo genéticamente controlado y sujeto a modificaciones que dependen de la concordancia individual del ave con el entorno.

Calidad de cáscara en gallinas ponedoras de última fase de producción
Octubre 28/2016
Lima - Perú
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El huevo, por su peculiar estructura y la distribución desigual de sus componentes químicos hacen que sea un sistema inestable. Por esta razón, la calidad de cáscara persiste como uno de los principales problemas de la industria avícola nacional, siendo ésta la que genera innumerables pérdidas económicas para los participantes de la cadena de producción avícola, productores de huevo de mesa y para los involucrados con la incubación del mismo. Además, existe una creciente preocupación por el cumplimiento de las normas de seguridad alimentaria que deben tener los huevos para su consumo, por ser la cáscara la primera valla contra la penetración bacteriana, motivo por el cual la cáscara no debe presentar defectos en su estructura.

Algunos reportes en la literatura mencionan que entre el 80 a 90% de las deficiencias asociadas a los huevos están relacionados a la cáscara. La cáscara puede considerarse como el producto final de un proceso formativo genéticamente controlado y sujeto a modificaciones que dependen de la concordancia individual del ave con el entorno. El proceso de formación de la cáscara toma más del 80% del tiempo que demora la formación total del huevo y, por lo tanto, comprende un período altamente susceptible de percibir diversas influencias que alteran su calidad. La principal consecuencia de los defectos de la cáscara es la parcial rotura de la misma con la consecuente pérdida o contaminación del contenido, hasta un debilitamiento casi imperceptible de la resistencia mecánica de la cáscara que la hace frágil al menor impacto o penetrable por bacterias patógenas. Estudios realizados en gallinas de postura mencionan que aproximadamente de 7 a 10% del total de la producción de huevo no es utilizable o comercializable debido a la pobre calidad de las cáscaras y que un poco más del 10% de los huevos se pierden en el trayecto del productor al consumidor por la misma razón.

Son muchos los factores que influyen sobre la calidad de cáscara y su solidez como son: la línea genética, edad de la gallina, nutrición, condiciones ambientales, enfermedades, etc. Uno de los principales problemas económicos de la producción de huevos es que la calidad de la cáscara de huevo disminuye después de los primeros meses de producción, lo que resulta en un importante problema de huevos rotos y cáscaras delgadas a menudo después que las aves pasan la etapa de producción de los 12 meses. En la literatura se menciona que los principales problemas de las gallinas de postura ocurren cuando ingresan a la última fase de producción, debido a que se presenta una disminución de la calidad de la cáscara; adicionalmente, se encontró que el porcentaje de huevos de gallinas ponedoras rotos en granja aumentó de 0.43 a 1.81% a las 22 y 74 semanas de edad respectivamente. Por otra parte, también se observó que el porcentaje de cáscara disminuyó 9.8 a 8.9% y el grosor de cáscara disminuyó de 0.403 a 0.373 mm en gallinas de 22 y 57 semanas de edad.

Datos experimentales muestran que a mayor edad de la gallina los huevos son más grandes, y este aumento en tamaño de los huevos no es beneficioso debido a que la incidencia de problemas de calidad de cáscara y la proporción de huevos rotos aumenta. Reportes anteriores demuestran que a medida que el huevo aumenta en tamaño puede no hacerlo el peso de la cáscara, siendo éste un problema frecuente. Además, la gallina adulta es menos eficiente en la absorción del calcio porque disminuye la eficiencia de activación de la 1,25-dihidroxicolecalciferol (calcitriol) a partir de vitamina D3.

Dado que no existe suficiente información sobre calidad de huevo de gallinas de avanzada edad (> 75 semanas), se llevó a cabo un estudio observacional en las facilidades de la Unidad de Avicultura de la Facultad de Zootecnia de la Universidad Nacional Agraria La Molina. Se utilizaron 870 huevos provenientes de 16 poblaciones distintas de gallinas Hy- Line Brown. Se consideraron dos períodos de colección de datos: Período I (de 75 a 77 semanas de edad) y Período II (de 85 a 87 semanas de edad). La cantidad de animales y número de observaciones utilizadas en cada semana de edad se presentan en el Cuadro 1.

Semanalmente, se realizaron mediciones de la calidad externa de huevo (peso de huevo, largo de huevo, ancho de huevo, peso de cáscara y grosor de cáscara); además, se calcularon los indicadores de calidad de cáscara (índice de forma, área superficial de cáscara, peso de cáscara por unidad superficial, índice de cáscara y porcentaje de cáscara). Para las estimaciones, (cálculos) se utilizaron las siguientes fórmulas:

Índice de forma (%) = [(Ancho de huevo (mm) / (Largo de huevo (mm))]×100

Área superficial del huevo o ASH (cm2) = 3,9782 (Peso del huevo)0.7056

Peso de cáscara por unidad superficial (mg/ cm2) = (Peso de huevo (g) / ASH

Índice de cáscara (%) =[Peso de huevo (g) / ASH]×100

Porcentaje de cáscara (%) =[Peso de cáscara (g) / (Peso de huevo (g)] ×100

Los resultados de los indicadores de calidad de cáscara evaluados en gallinas de avanzada edad se muestran en el Cuadro 2. El peso, largo y ancho de huevo fueron influenciados significativamente (P<0.05) por la edad de la gallina, siendo este mayor en el Período II, demostrándose lo señalado anteriormente por otros investigadores edad. que mencionan que según avanza la edad del ave se incrementa el tamaño de huevo, lo que a su vez tiene una relación directa con el peso del huevo. Por su parte, el peso de la cáscara presenta diferencia significativa (P<0.05) entre semanas de edad siendo ésta mayor en el Período II. El grosor de cáscara fue mayor en huevos del Período I y la diferencia fue estadísticamente significativa (P<0.05).

Los resultados de los indicadores de calidad de cáscara calculados en gallinas de última fase productiva se muestran en el Cuadro 3. El cálculo de estos indicadores fue realizado con los modelos de Kul y Seker (2004) y Pradeepta et al. (2015). Para el índice de forma se encontraron diferencias significativas (P<0.05) entre períodos, siendo mayor en el Período I. Por otro lado, el área superficial del huevo y el peso de cáscara por unidad superficial reportaron diferencias significativas (P<0.05) entre períodos y en ambos casos se observa mayores valores para el Período II. Además, tanto el índice de cáscara como el porcentaje de cáscara presentan diferencias significativas (P<0.05) entre períodos; el índice de cáscara y el porcentaje de cáscara fueron mayores para el Período I.

Los resultados obtenidos en el presente estudio demuestran que a mayor edad de las gallinas el huevo incrementa en tamaño y peso, siendo este un problema debido a que los productores prefieren huevos uniformes de entre 53 a 63 gramos de peso, lo cual solo se obtuvo en el Período I (75, 76 y 77 semanas de edad). El peso de cáscara presenta una relación directa con el peso de huevo, a medida que aumenta el peso del huevo incrementa el peso de cáscara. Por otro lado, el grosor de cáscara no muestra una tendencia marcada con los otros indicadores evaluados, corroborando lo encontrado anteriormente por distintos investigadores indicando que a mayor tamaño de huevo disminuye el grosor de cáscara, siendo un problema si es que se continúa la producción de huevos con gallinas mayores de 77 semanas de edad.

En cuanto a indicadores calculados (estimados) de calidad de cáscara como el índice de forma, índice de cáscara y porcentaje de cáscara, estos fueron mayores para huevos de gallinas del Período I que aquellas del Período II.

Por su parte, los indicadores del área superficial de la cáscara y peso de huevo por unidad de área superficial fueron mayores para huevos de gallinas del Período II. En resumen, los indicadores de calidad externa y calidad de cáscara del huevo son afectados por la edad de las gallinas. El deterioro de ciertos indicadores resulta económicamente negativo para el sector avícola dedicado a la producción de huevos. Por lo tanto, es necesario determinar las mejores prácticas que permitan mantener el tamaño de huevo de acuerdo a lo requerido por el mercado y optimizar la calidad de la cáscara, así como determinar el punto óptimo económico para el productor.

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