Actualidad Avipecuaria
Friday, 18 August del 2017

Liliana Revolledo DVM, MSc., PhD

Universidad de Sao Paulo - Brasil



Campilobacteriosis: una breve reseña

Una vez que un lote está infectado por Campylobacter, la mayoría de las aves en ese lote estarán colonizadas dentro de corto tiempo. Ello implica que en la producción industrial de aves, el transporte de la granja al matadero y el procesamiento, constituyen fuentes permanentes de contaminación.

Campilobacteriosis: una breve reseña
Enero 23/2017
Lima - Perú
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Introducción

Campilobacteriosis es una zoonosis, transmitida a los humanos por animales o productos de origen animal, generalmente por carcasas o carne contaminadas durante el procesamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al Campylobacter como una bacteria que causa infecciones intestinales, generalmente ligeras, pero que pueden ser fatales en niños, ancianos e individuos con inmunosupresión, y que es la mayor causa de diarrea, con más casos registrados que la Salmonella. La bacteria normalmente habita en el tracto intestinal de animales de sangre caliente, como aves, ganado bovino, cerdos, ovejas, avestruces, perros y gatos. La incidencia verdadera es desconocida, y muchos enfoques están siendo utilizados para intentar estimarla.

Muchas especies de aves, especialmente pollos y pavos cargan altos niveles de Campylobacter en su intestino, como parte de la flora microbiana normal sin mostrar ningún signo de enfermedad clínica. La prevalencia puede llegar hasta el 100%, habiéndose observado variaciones estacionales, con prevalencia alta en los meses más calientes. Estudios experimentales han demostrado que una dosis infectante de 40 UFC es suficiente para contaminar pollos, y las aves infectadas pueden tener una carga alta en los ciegos 106-107 UFC/g de heces en pollos con 30-45 días.

De las 25 especies de Campylobacter descritas hasta la fecha, Campylobacter jejuni y Campylobacter coli, son las dos especies más importantes relacionadas a las infecciones gastrointestinales. No obstante, otras especies como Campylobacter lari, Campylobacter upsaliensis y Campylobacter concisus, también han sido relacionados con problemas gastrointestinales en seres humanos. Los problemas de campilobacteriosis han sido descritos en Europa, en más de 10 países incluyendo Alemania, Austria, Reino Unido y Dinamarca; en América del Norte (Estados Unidos y Canadá) y en Australia y Nueva Zelanda. Un estudio de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) estimó que el consumo de carne de pollo es el responsable del 20 al 30% de campilobacteriosis en la Unión Europea. En los Estados Unidos es la causa más común de diarrea, no obtante la mayoría de los casos no se diagnostican o no son relatados, estimándose que afecta a 1.3 millones de personas cada año. En Sudamérica, varios estudios han sido realizados en Argentina y Chile, y algunos en nuestro país. En animales, en el Perú (2013) un estudio con 90 muestras en centros de acopio de Lima Metropolitana arrojó 16,7% de canales positivas (10/60) y 26,7% (8/30) de muestras de ciegos positivas. Sin embargo, en América Latina como otras enfermedades y zoonosis, la incidencia y prevalencia del agente/enfermedad son desconocidas, lo que refleja la ausencia de programas de vigilancia epidemiológica activa y en consecuencia sistemas de seguridad alimentaria frágiles.

Fuentes de infección y factores de riesgo

Un gran número de estudios epidemiológicos realizados en diferentes países han apuntado a las transmisión horizontal de fuentes medioambientales como la ruta de colonización de los lotes de aves por Campylobacter, como se detallan en las Figuras 1 y 2.

A la inversa factores como el alimento, cama nueva, y agua son raramente fuente de introducción inicial de Campylobacter en los lotes de aves; aunque ellos pueden venir contaminados por el organismo de fuentes de infección permanente o temporal, y así facilitar la diseminación del microrganismo dentro de una granja. Los roedores y moscas pueden actuar como vectores, es decir un programa de control inadecuado es un factor de riesgo importante para la ocurrencia y persistencia de Campylobacter.

En relación a los demás factores por ejemplo reutilización de la cama, se ha comprobado que Camylobacter fue positivo en camas reutilizadas más de 60% en comparación de camas nuevas donde llegó a 33%. Las aves alojadas en camas reutilizadas se contaminaron rapidamente en un 63%, confirmando que la cama actúa como reservorio y fuente de Campylobacter. Estas informaciones indican la transmisión horizontal desde el medioamiente de la granja como una fuente importantísima de exposición de los lotes a Campylobacter.

Las fases de la producción industrial de carne de aves y procesamiento tiene un papel importante en la transmisión de Campylobacter y a pesar de las diferencias que existen en los sistemas en los países, la mayoría de las veces la prevalencia en la granja refleja la presencia de Campylobacter en las carcasas y la carne. Es importante resaltar que una vez que un lote está infectado por Campylobacter, la mayoría de las aves en ese lote estarán colonizadas dentro de un periodo muy corto de tiempo. Esto implica que en la producción industrial de aves, el transporte de la granja al matadero (camal), y el procesamiento (Figura 3), constituyen fuentes permanentes de contaminación.

Resistencia antimicrobiana

Las fluoroquinolonas como la ciprofloxacina, y los macrólidos como la eritromicina han sido los antimicrobianos utilizados primariamente en el tratamiento de la Campilobacteriosis en humanos. La resistencia a las fluoroquinoloas requiere solo un punto de mutación en el gen gyrA y la resistencia se ha incrementado rapidamente entre los aislamientos de pollos y humanos desde comienzos de los 90s. Algunos estudios han demostrado una clara asociación positiva entre el uso de las fluoroquinolonas en la producción avícola y el incremento de la resistencia en aislamientos de aves y humanos, mientras que en los paises donde no es permitida la utilización de fluoroquinolonas como en Australia o los países nórdicos, pocas cepas resistentes han sido encontradas. En Estados Unidos, el uso de enrofloxacina fue prohibida en 2005 en la producción avícola, a pesar de ello los aislamientos de Campylobacter resistentes a este antimicrobiano en los mataderos no han variado en los últimos diez años, pero si la resistencia a ciprofloxacina disminuyó en las ventas al por menor en más de 6%. La resistencia a los macrólidos es más baja cuando se trata de Campylobacter jejuni, pero mucho más alta pudiendo llegar a 96% en aislamientos de Campylobacter coli en pollos y pavos.

Control de Campylobacter

Al igual que Salmonella, las intervenciones se realizan en diferentes niveles, en el medio ambiente, en la producción primaria especialmente con el refuerzo de las medidas de bioseguridad, durante el procesamiento durante el transporte y en el matadero. En la granja la bioseguridad y la higiene son dos medidas que auxilian en la prevención del ingreso del Campylobacter del medio ambiente externo, estas prácticas son barreras esenciales contra la contaminación y son útiles para limitar la transmisión del agente entre diferentes lotes de la misma granja. Los cuidados con el agua, tratamiento de la cama, utilización de aditivos para alimentación incluidos los productos de exclusión competitiva, las bacteriocinas y los bacteriofagos, son necesarios para el control de este agente.

Durante el procesamiento, algunos productos químicos han sido aprobados para su utilización, lo que constituye una práctica común en los Estados Unidos, mientras que en la Unión Europea no es permitido. La identificación de puntos críticos durante el procesamiento es de invalorable importancia para el diseño e implementación de intervenciones en puntos específicos para reducir o evitar la contaminación de las carcasas con Campylobacter.

Debido a la importancia de este agente, se ha investigado la utilización de candidatos para el desarrollo de vacunas, sin embargo, los estudios indican que la protección obtenida es altamente variable, mostrado por la reducción de Campylobacter jejuni en el contenido cecal de entre 6 log10 a menos de 1 log 10, estudios que no pueden ser comparados debido a las diferencias sustanciales en el diseño experimental. Proteinas extracitoplasmáticas han sido utilizadas en el desarrollo de potenciales candidatos a vacunas, también proteinas citoplasmáticas, y otras. Es necesario mencionar, que la eficacia de las vacunas subnidades es determinada no sólo por los antígenos en la vacuna, sino también por los vectores de liberación, ruta y esquema de vacunación utilizados. Al mismo tiempo, se resalta que usualmente las proteinas recombinantes han sido “entregadas” vía inyección intramuscular o subcutánea, solas o con adyuvante; y para el caso de Campylobacter jejuni por ejemplo, la colonización de una cepa homóloga varía de ninguna reducción a un efecto muy ligero, con una alta variabilidad entre individuos.

A pesar que la mayoría de investigaciones realizadas bajo estos modelos resultaron en respuesta significativa de anticuerpos, generalmente no hay correlación entre protección y niveles de IgY, específica. Aparentemente en la colonización del ciego por Campylobacter factores independientes de anticuerpos, como las mucinas o defensinas juegan un rol importante en la protección contra la colonización.

En esta línea de investigación Kobierecka y colaboradores (2016), publicaron un estudio donde exploran el uso potencial de una vacuna subunidad de Campylobacter para ser aplicada en pollos, utilizando partículas GEM (matriz potenciadora de Gram-positivos) o liposomas utilizadas como vectores de “entrega” para dos proteinas inmunógenas de Campylobacter (Cja y CjaD utilizadas juntas, o la quimérica rCjaAD); los resultados de esta investigación mostraron evidencias, que la vacunación in ovo usando vectores no vivos y antígenos recombinantes de proteína híbrida apropiados, puede ser una vía eficiente de reducir el nivel de colonización de Campylobacter en los pollos, y por ende la campilobacterosis en humanos. Un campo de investigación que merece la pena profundizar.

Comentarios:
Luis Maura - Enero 26/2017

UNA PREGUNTA PERO SI UNO COCINA O HIERVE EL POLLO, ESE PROCESO NO MATA A DICHA BACTERIA ??

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