Actualidad Avipecuaria
Saturday, 23 September del 2017

DMV, MBA César A. Lopes

Senior Technical Director para América Latina Phibro Animal Health Corporation - Distribuido exclusivamente por Quimtia S.A.



Casos de Coccidiosis en Latinoamérica, errores y Aciertos

A menudo, los profesionales que toman decisiones en las empresas, consideran que por el hecho de que utilizan alimentos con anticoccidial, esto debería ser suficiente para prevenir la coccidiosis.

Casos de Coccidiosis en Latinoamérica, errores y Aciertos
Enero 07/2014
Lima - Perú
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Introducción

No es necesario entrar en detalles acerca de las pérdidas económicas causadas por coccidiosis en la industria de las aves de corral, pues todo el mundo ya está consciente de este tema. El objetivo es dar a conocer los casos más interesantes de los brotes de coccidiosis que encontramos en el campo en los últimos quince años, y hacer comentarios sobre las medidas adoptadas o que deberían haber sido adoptadas para abordar y prevenir que el problema continuará presentándose.

Los casos en cuestión se observaron en diferentes países de Latinoamérica, sin embargo, debido a la gran influencia ejercida por el medio ambiente dentro de un galpón de producción de pollos de engorde, sobre la incidencia de la coccidiosis y muchas otras patologías, y teniendo en cuenta que incluso en países donde se observa una gran variedad de condiciones climáticas y de manejo en los galpones, las soluciones son variables. Pero, siempre tenemos que considerar el ciclo de Eimeria mientras los parásitos están en el intestino de las aves, como en el medio ambiente; además de otros aspectos tales como enfermedades inmunosupresoras, el uso correcto de los anticoccidiales y de programas anticoccidiales, la nutrición, el manejo y la formulación de los alimentos, entre otros temas como veremos más adelante.

Ciclo evolutivo

La coccidiosis y el ambiente

A menudo, los profesionales que toman decisiones en las empresas, consideran que por el hecho de que utilizan alimentos con anticoccidial, esto debería ser suficiente para prevenir la coccidiosis. Pero esto no ocurre, ya que la esporogonia, que es parte del ciclo evolutivo que se produce fuera del cuerpo del ave, obviamente no se verá afectada por los anticoccidiales. A pesar que el principal medio de transmisión de ooquistes es a través de la cama contaminada que será ingerida por las aves, no es factible y tampoco deseable el uso de desinfectantes para controlar esa contaminación. Los desinfectantes utilizados habitualmente en los galpones, como amonios cuaternarios, las formulaciones que contienen yodo, cresol, formol, etc., no afectan a los ooquistes.

Nuestras acciones, en este caso específico, tienen que estar encaminadas direccionadas al manejo de la cama, de manera que se disminuya la carga excesiva de ooquistes. Pero, una cama con alta contaminación de ooquistes, no significa que la parvada siguiente estará necesariamente expuesta a un alto riesgo. Nuestra intervención en este caso tiene que estar direccionada al manejo de la cama, de manera que esta no esté libre de ooquistes y tampoco con demasiada contaminación.

Tras un período de descanso de siete días, la contaminación de una cama de una parvada con alto recuento de ooquistes, será similar al de una cama originalmente con bajo recuento. Un tema que frecuentemente les preocupa a los productores de pollos de engorde, es la posibilidad que tras un brote de coccidiosis, la parvada siguiente estaría sometida a un alto desafío de la enfermedad, puesto que el galpón estaría altamente contaminado. Pero, eso normalmente no pasa, pues aunque los ooquistes sean resistentes, su supervivencia es dificultada por las bacterias, hongos, amoníaco y otros agentes agresores encontrados en la cama.

Henken clasificó la cantidad ideal de ooquistes en una cama como "situación de equilibrio", lo que es importante para la generación y mantenimiento de niveles razonables de inmunidad en las aves durante el periodo de crecimiento. Una cama con bajo desafío no es deseable, pues no permite una adecuada formación de inmunidad contra el parasito, lo que al final empeora la productividad de las aves.

Inmunidad

La inmunidad contra protozoos, incluyendo los que producen alta mortalidad en los seres humanos, tal como la malaria (seiscientas mil muertes de seres humanos en 2013, según la OMS), en la práctica se desarrolla después de que el hospedador es sometido a por lo menos un ciclo evolutivo del parásito. Todavía siguen los intentos para el desarrollo de una vacuna efectiva contra este virus.

Lo mismo ocurre con los pollos de engorde que desarrollan inmunidad, tras la exposición de varios ciclos a la coccidiosis. Lo que estamos acostumbrados a llamar vacunación contra la coccidiosis, en realidad es una exposición de las aves al agente causal de la enfermedad, bajo condiciones controladas. La formación de inmunidad contra la coccidiosis normalmente requiere hasta cuatro semanas, como se puede ver en la tabla 3.

De las tres especies principales que afectan a los pollos de engorde en Latinoamérica, Eimeria maxima es la que proporciona la mejor formación de inmunidad, seguida por Eimeria acervulina y - por último - Eimeria tenella. En el campo, es posible observar que los brotes de coccidiosis causada por E. tenella, pueden producirse una segunda vez en la misma parvada. Esto ya no ocurre con frecuencia con los brotes de E. maxima, debido a una mejor formación de la inmunidad conferida por esta especie.

Debido a la relativa corta duración de la inmunidad a la coccidiosis, las aves siempre deben ser expuestas a algún desafío en el campo, de manera que esta exposición constante continúe manteniendo la inmunidad. Es importante el manejo adecuado de la cama que no puede estar demasiado seca, lo que disminuiría la esporulación de ooquistes y su reproducción; o demasiado húmeda, lo que crearía el riesgo de una excesiva reproducción de ooquistes, aumentando la probabilidad de brotes de la enfermedad.

En resumen, la formación de inmunidad contra coccidiosis depende de varios factores con fuerte conexión con el ambiente, tales como la contaminación de la cama, la capacidad de la especie del parásito en generar la inmunidad y la propia capacidad del ave en responder al estímulo generado por el parásito. Un manejo correcto de cama es indispensable para que logremos el equilibrio apropiado.

Diagnóstico de la coccidiosis

El diagnóstico de coccidiosis es un tema que ha generado muchas discusiones. En situaciones de campo, el diagnóstico más difícil es de la E. maxima, una especie que produce lesiones frecuentemente confundidas con otras de diferentes etiologías, tales como enteritis inespecíficas/disbacteriosis, lesiones causadas por aflatoxinas y otras.

Pero, todavía la mejor manera de diagnóstico de la enfermedad sigue siendo la basada en necropsia para evaluación de las lesiones macroscópicas. Esa tarea es menos complicada cuando se trata de diagnosticar E. tenella y E. acervulina.

El diagnóstico basado en el recuento de oocistos no es práctico, y la mejor opción es darles a los profesionales de las empresas, el entrenamiento apropiado para que sean capaces de llegar al diagnóstico correcto en campo.

Productos anticoccidiales y programas anticoccidiales

Los ionóforos y los químicos, son las dos clases de anticoccidiales actualmente usadas en todos los países y permiten un excelente control de la coccidiosis. Entre los productos químicos más populares están la nicarbazina, el diclazuril y la robenidina. Todos tienen sus ventajas y desventajas, y aunque la nicarbazina no le permita al parásito desarrollar resistencia rápidamente, su limitación es que puede producir mortalidad bajo condiciones de alta temperatura y poca ventilación. La limitación del diclazuril y de la robenidina es que los dos generan resistencia rápidamente. La regla es no usar nicarbazina en épocas de calor y usar diclazuril o robenidina por períodos cortos.

A diferencia de los antibióticos, que ya están clasificados en cuanto a la eficacia contra tipos de microorganismos, tales como los Gram positivos o los Gram negativos, los anticoccidiales son usados sin que se tengan en cuenta características importantes, tales como la eficacia contra cada especie de coccidia. Es indispensable que sepamos combinar el uso de drogas que complementen o compensen las debilidades de otras drogas. En la figura 1, se muestran algunos ejemplos.

Heckman describió cuáles son los factores que uno debe tener en cuenta para preparar un programa anticoccidial usando, tanto los productos químicos como los ionóforos. Para que sean eficaces los productos químicos, no son dependientes de la inmunidad de las aves contra la coccidiosis, pero son más sensibles al desarrollo de resistencia.

Los ionóforos sí dependen en parte de esa inmunidad contra la coccidiosis, pero tienen menos problemas con la resistencia. Heckman también describió la relación de la eficacia de los anticoccidiales químicos y los ionóforos, o sea programas verticales y horizontales con la inmunidad de las aves y la resistencia de las eimerias a esas dos categorías de drogas.

Conclusiones

En los últimos quince años en que hemos monitoreado parvadas de una serie de empresas e identificado una cantidad de errores y aciertos, podemos confirmar que prácticamente la totalidad de los problemas (así como las soluciones) ya son conocidos desde hace tiempo, y fueron investigados en detalle por varios profesionales. Temas como programas de anticoccidiales, relación entre coccidiosis y manejo, otras enfermedades, calidad de los alimentos, ventilación, entre otros, ya los hemos visto muchas veces. Si por un lado hemos encontrado empresas altamente dedicadas a generar resultados basados en puntos de vista técnicos, por otro lado es posible notar las dificultades que tienen muchos profesionales para que sus opiniones prevalezcan en la empresa. Muchas veces los temas financieros de corto plazo tienen más peso en las decisiones.

Pero en general, y a pesar de las condiciones, muchas veces adversas de clima, ambiente de negocios, costos y otra serie de obstáculos, al comparar nuestros resultados y profesionales con los de países de otros continentes, uno puede afirmar que tenemos un buen nivel técnico en la producción de pollos de engorde de buena calidad.

La siguiente tabla muestra una fracción de los seguimientos llevados a cabo en los últimos quince años; pero contiene información basada exclusivamente en los seguimientos detallados, donde hubo tiempo y condiciones para la recolección de información completa y precisa.

Comentarios:
Jaime Huamán Del Valle - Marzo 11/2015

agradecido por la información.

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