Actualidad Avipecuaria
Tuesday, 19 September del 2017

Ing. Juan José Garay

Jefe de Servicio Técnico y Producción - Avex S.A.



Consideraciones Importantes para mejorar la productividad en reproductoras parte II: levante del macho reproductor

La producción de hormonas dará inicio a la producción de esperma, lo que explica el crecimiento significativo de los testículos. A las 23 semanas de edad, los testículos pesarán 12-22 g, y se iniciará el desarrollo de los conductos deferentes.

Consideraciones Importantes para mejorar la productividad en reproductoras parte II: levante del macho reproductor
Febrero 03/2017
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Introducción

El manejo del macho reproductor desde la etapa de levante y durante su etapa reproductiva, ha ido tomando mayor importancia para los productores avícolas. El objetivo es obtener lotes altamente rentables en términos de número de pollitos por ave alojada.

En esta oportunidad, vamos a revisar algunos puntos importantes a tener en cuenta durante la etapa de levante del macho reproductor, con el objetivo de maximizar su performance en su etapa reproductiva. Es importante tener presente en el manejo de machos los siguientes puntos:

• La libido baja o el interés en la cópula. Menos apareamientos después de 40 semanas.

• Baja calidad o volumen de esperma. Menos espermatozoides después de las 55 semanas.

• Baja eficiencia en las cópulas. Menos cópulas completas.

• Con una reducción en la eficiencia de cópulas, especialmente después de 45 semanas de edad, aumenta la facilidad en los machos para ganar peso y convertirse en machos excesivamente pesados.

Puntos críticos en el levante de machos

En esta etapa de la crianza debemos considerar los siguientes puntos importantes:

• Recepción, temperatura y ventilación, confort. • Control de la curva de peso corporal.

• Uniformidad en el tamaño de carcasa, forma de pechuga y peso corporal. Conformación corporal "atlética" y uniforme, no expresar el potencial del “pollo”.

• Espacio creciente de comederos. 

• Aumento del número de clasificaciones. Categorías de peso: pesados, medianos, livianos y súper livianos.

• Densidad después de las 12 semanas de edad.

• Producir espermatozoides viables para la fertilización.

• Un macho reproductor influenciará el desempeño de 10 hembras.

Uniformidad de peso y conformación

Durante las primeras cuatro semanas de edad, podemos lograr una adecuada uniformidad de peso con niveles de proteína en el alimento que nos permitan acumular entre 220 y 240 gramos de proteína.

El objetivo de uniformidad debe ser de 90 por ciento o más, equivalente a un coeficiente de variación menor de siete, a partir de las cinco semanas de edad.

El gran avance logrado por el mejoramiento genético en el pollo de carne en la actualidad -medido en ganancia de peso y conversión alimenticia- nos dificulta manejar la curva de crecimiento de los machos, así como la uniformidad de los pesos y conformación. La gran voracidad de estos animales contribuye a que cualquier falla en el espacio de comederos y la uniformidad de la distribución del alimento afecten su uniformidad en todo.

El uso de comederos lineales con rejillas se ha convertido en un estándar en nuestro país. Es muy importante observar la altura de los comederos durante la alimentación de los machos. Se debe ajustar la altura para facilitar el acceso de todos los animales.

En cuanto al espacio del comedero, éste debe ser creciente. Hasta las 10 semanas de edad, debemos tener mucho cuidado con el exceso de espacio. Después de las 10 semanas de edad, debemos tener mucho cuidado con la falta de espacio del comedero. A continuación, las siguientes recomendaciones de espacio:

• De 1 a 4 semanas de edad: 10 cm/macho.

• De 5 a 10 semanas de edad: 14 cm/macho.

• De 11 a 15 semanas de edad: 18 cm/macho.

• De 16 a 21 semanas de edad: 20 cm/macho.

Además del gran cuidado que debemos tener con el espacio de alimentación y reparto del alimento, se recomienda realizar las clasificaciones por peso a temprana edad, para controlar la rápida tasa de crecimiento y trabajar en la uniformidad de peso y talla.

Las clasificaciones tienen el objetivo de reducir la competencia entre animales. Agruparlos según su peso ayuda a manejar la curva de crecimiento y mejorar la uniformidad. Se recomienda el siguiente programa de clasificaciones:

• Primera clasificación - 6 a 7 días.

• Segunda clasificación - 22 a 28 días.

• Tercera clasificación - 08 semanas.

• Cuarta clasificación - 12 semanas.

• Quinta clasificación - 16 semanas.

• Sexta clasificación - Al apareamiento. Retiro de machos defectuosos.

La clasificación más importante es la primera. Nos ayuda a frenar el crecimiento acelerado de los machos desde temprana edad y recuperar aquellos de bajo peso. Las aves deben clasificarse en las siguientes categorías de peso: pesados, medianos, livianos y súper livianos. El uso de corrales con un número reducido de animales ayuda mucho a manejar la uniformidad.

En cuanto a la conformación, en la Figura N° 4 podemos observar los objetivos de pechuga para el macho a lo largo de su vida. Considero importante monitorear la conformación de la pechuga de los machos a partir de las 10 semanas de edad hasta el final del levante. Los resultados de los porcentajes por tipo de pechuga nos da un criterio adicional para la programación del alimento. 

Es a partir de las 12 semanas de edad que vamos a observar una correlación alta entre ganancia de peso y la conformación de pechuga. Por ello, un trabajo bien hecho -antes en uniformidad de peso- es básico para lograr igualmente una buena uniformidad de conformación, y facilita lograr los objetivos de pechuga. Es muy importante lograr la uniformidad correcta al final de las 20 semanas de edad. Ésta está directamente correlacionada con la madurez del macho y la curva de fertilidad inicial.

Es posible realizar una clasificación por conformación antes del apareo, con el fin de cuidar aquellos machos que estén por debajo o en exceso de la conformación deseada. Este es el primer paso para lo que vamos a llamar el control de la conformación en la etapa de producción.

Programa de luz y densidad

Tan pronto iniciemos el programa de luz de ocho horas durante el levante, es mejor. Generalmente, esto ocurre a partir de las cuatro o cinco semanas de edad para el caso de comederos manuales, pues se busca asegurar una adecuada disponibilidad del alimento con los comederos lineales, y ello está relacionado con el tamaño de las aves y del comedero.

Se puede trabajar con una intensidad de luz de hasta cinco luxes. Se debe buscar la mayor uniformidad de luz en toda el área de crianza. Muy importante es que las aves diferencien el día (claridad) de la noche (oscuridad). A ello le llamamos 'marcar el día'. Ello ayuda a uniformizar la madurez sexual después de la foto estimulación.

A partir de las 12 semanas de edad, la densidad de crianza recomendada es de 2.5 – 3.0 machos/ metro cuadrado. Esto nos ayuda a reducir la mortalidad por el maltrato entre ellos.

Puntos importantes de la fisiología del macho que deben considerarse para su manejo  

El tamaño de los testículos está muy relacionado con la fertilidad, de modo que una fertilidad deficiente se asocia a testículos pequeños. En consecuencia, es vital asegurarse que el manejo de las aves no inhiba el desarrollo de los testículos en ninguna fase de la vida de los gallos. Si el manejo de los machos pretende promover el crecimiento de unos testículos

válidos y saludables, es necesario comprender los períodos críticos del desarrollo testicular.

De dos a 15 semanas de edad se produce el desarrollo gonadal a nivel celular. Se produce la multiplicación de las células de Sertoli (a razón de un millón por cada una), las que van a determinar la fertilidad futura del macho, pues éstas tienen la función de dar el apoyo y alimento al esperma en desarrollo. Es muy importante evitar manejos inadecuados durante las primeras 10 semanas que puedan interferir con la multiplicación de las células de Sertoli. Es recomendable llevar una adecuada curva de crecimiento en esta etapa de la vida de los machos. El crecimiento de los testículos es casi imperceptible, llegando a pesar ambos 0.5 g al final de las 15 semanas (Figura 1).

 

Por lo tanto, una gran parte del potencial reproductivo de los machos se define desde las 8 a 12 primeras semanas de vida. Estos conceptos nos orientarán para las clasificaciones que realizaremos hasta las 12 semanas de edad:

• A las 4 semanas: realizar la clasificación acompañada de una reducción de la población de machos para asegurar el desarrollo estructural y las células testiculares. Reducir el porcentaje de machos de 15 al 13.5 por ciento, con respecto a las hembras es recomendable.

• A las 12 semanas: retiramos los machos con un desarrollo por debajo del promedio, reduciendo el porcentaje entre 12 y 12.5 por ciento. En esta etapa, aquellos machos que desarrollaron una buena carcasa a las cinco semanas, y se mantuvieron por encima de la media hasta las 12 semanas, tienen mayor probabilidad de desarrollar células de Sertoli apropiadas.

Desde las 16 a 24 semanas de edad se produce un mayor crecimiento de los testículos. A las 20 semanas de edad, antes de cualquier estímulo de luz, el peso oscila entre 0.5 y 2.0 g (Figura 2). Posteriormente, durante tres semanas después del estímulo de luz, el crecimiento gonadal es significativo. La producción de hormonas dará inicio a la producción de esperma, lo que explica el crecimiento significativo de los testículos. A las 23 semanas de edad los testículos pesarán 12-22 g, y se iniciará el desarrollo de los conductos deferentes (Figura 3). Es muy importante cuidar la ganancia de peso después del estímulo de luz. Una tasa de ganancia reducida afectará el desarrollo testicular y una reducida fertilidad al inicio.

 

Conclusiones finales:

• El conocimiento de la fisiología reproductiva del macho es importante para llevar a cabo un adecuado manejo durante la etapa de levante, y posteriormente en la etapa de producción.

• Toma mucha importancia un adecuado control de la curva de peso sobre la proliferación de las células de Sertoli entre las 2 y 10 semanas de edad.

• A mayor uniformidad de peso lograda antes de las 12 semanas de edad, habrá una mayor uniformidad de la conformación de pechuga después de las 12 semanas de edad.

• Una conformación excesiva al final del levante dificulta el manejo de la conformación de los machos en la etapa de producción.

• Se debe tomar mucha atención en la tasa de ganancia de peso después de la fotoestimulación. Ello puede afectar el pico de fertilidad y su persistencia, además de fertilidades bajas al inicio de la etapa de producción.

• El cumplimiento estricto del programa de luz permite uniformizar la madurez sexual después de la fotoestimulación.

Referencias

1) Understanding Rooster Fertility and the Causes of infertility. Ken Semon (2014). World Technical School, Arkansas, Cobb- Vantress Inc.

2) Desarrollo de los Testículos y Fertilidad. John Powley (2008). Tech Notes, Ross.

3) Puntos Críticos en Manejo de Machos. Tiago Campos (2009). Cobb-Vantress, Brasil.

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