Actualidad Avipecuaria
Saturday, 23 September del 2017

Elías Salvador T. Ph.D.

Profesor Investigador - Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia Universidad Nacional "San Luis Gonzaga" de Ica.



Cuantificación de problemas nutricionales técnica de necropsia e interpretación de lesiones en pollos de engorde

La tasa de rápido crecimiento, alta eficiencia en conversión y tasa metabólica, conducen a un incremento de la intensidad metabólica y alta productividad, que involucra el sistema cardiovascular y músculo esquelético, lo que predispone a desordenes metabólicos.

Cuantificación de problemas nutricionales técnica de necropsia e interpretación de lesiones en pollos de engorde
Agosto 29/2017
Lima, Perú
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1. Presentación

En los últimos años la avicultura en nuestra región y país ha intensificado su crecimiento con el propósito de producir carne y huevos, y contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional de nuestros pueblos. La industria avícola está en un proceso de transformación desde la producción a la productividad y la competitividad.

Las aves, por naturaleza y por factores predominantes, son susceptibles a sufrir alteraciones que afecten su salud y productividad. Un aspecto importante es conocer las técnicas adecuadas para identificar las causas probables de estas anomalías y en base a un diagnóstico preciso establecer estrategias de manejo y tratamiento eficaz. Dentro de estas técnicas está la de identificar con precisión las lesiones macroscópicas que se presentan en algunos problemas nutricionales comunes a través de una técnica adecuada de necropsia de las aves, que genera información clave de la génesis del problema.

Observando y analizando las manifestaciones clínicas del ave, así como utilizando algunos indicadores y cuantificando algunas lesiones macroscópicas en tejidos y órganos, a través de la necropsia, se persigue determinar la génesis de la reducción de la respuesta productiva, estado de salud o mortalidad del ave. La necropsia a nivel de campo debe obedecer a un protocolo adecuado, a realizarse antes de los cambios postmorten, cuyo procedimiento debe ser ordenado, ágil, dinámico, rápido y simple.

En esta línea, es preocupación de nuestra academia contribuir con la capacitación adecuada de los profesionales y técnicos de la industria avícola para la solución de problemas de esta índole. El presente estudio comparte resultados que se tomaron como base para desarrollar el curso – taller: “Técnica de necropsia e interpretación de lesiones por problemas nutricionales en pollos de engorde”. Casuísticas como herramientas para precisar diagnostico a nivel de campo, llevado a cabo el 21 y 22 de Julio último.

Mi agradecimiento a los participantes de diferentes empresas avícolas del Perú (Foto 1), al Dr. Rodolfo Carrasco (MONTANA S.A.) por dirigir eficientemente este taller, al Dr German Medina (FMVZ-UNICA) por su participación como ponente y a los estudiantes del Club IDI Ciencia Avícola & Nutrición – FMVZ-UNICA por su destacada participación.

2. Fundamento

De acuerdo a estudios, en la última década, se conoce que los pollos de engorde comerciales, ha ido mejorando sus características productivas, como velocidad de crecimiento, conversión, rendimiento de pechuga, entre otras, sin embargo esto implica un aumento de su intensidad metabólica (estrés fisiológico) lo que deriva en aves más frágiles y susceptible a ciertas anormalidades o alteraciones metabólicas que se observan a nivel de campo. Si bien, este cuadro es multifactorial y hay factores predisponentes, el conocimiento de la interacción y manejo de los factores es importante para asegurar un bienestar adecuado del ave (Nutrición efectiva) como base de la productividad avícola. La rusticidad es una característica clave. Los resultados de un estudio indican que el 50% o más de la diversidad genética en razas ancestrales están ausentes en líneas puras comerciales. Los métodos presentados son los primeros en caracterizar la biodiversidad en términos de diversidad alélica (NAS USA, 2008).

Muchos investigadores consideran que estas alteraciones causan más pérdidas económicas que las enfermedades infecciosas. Como se indicó, la tasa de rápido crecimiento, alta eficiencia en conversión y tasa metabólica, conducen a un incremento de la intensidad metabólica y alta productividad, que involucra el sistema cardiovascular y músculo esquelético, lo que predispone a desordenes metabólicos.

Otros factores como el medio ambiente, ingredientes alimenticios, etc. precipitan este problema. Desde el punto de vista de la nutrición, se deben estudiar los aspectos que estén relacionados a este problema. Un aspecto importante de las alteraciones metabólicas es su relación con la dieta, por lo que se debe ajustar o adecuar la dieta para manejar y reducir estos problemas.

Leeson (2007) reporta que existen entre 15 a 20 desordenes metabólicos de significancia comercial en la industria avícola (erosión de molleja, hipertrofia del proventrículo, síndrome del hígado graso, deformidades esqueléticas, desbalance electrolítico, síndrome de muerte súbita, ascitis, entre otros). El autor considera que, aunque cada uno de los desórdenes tiene factores predisponentes únicos, la productividad incrementada es un factor común y que los desórdenes metabólicos relacionados a la integridad esquelética y seria de principal preocupación, tanto en la producción de huevos y carne, lo que proveerá un límite a la productividad incrementada.

A nivel de campo, los indicadores de los problemas nutricionales, frecuentemente son confundidos. Se debe considerar, que muchas veces las lesiones observadas se deben a las interacciones de los factores predominantes en cada situación. En artículos anteriores se ha discutido acerca de la gestión de los factores para una Nutrición Efectiva, sería bueno tenerlo presente.

3. Antecedentes

Salvador et al. (2016), llevaron a cabo un estudio en la sala experimental del Laboratorio de Nutricion R & D – FMVZ-UNICA, con el objetivo de evaluar el efecto de aflatoxinas (11.5 ppb), Ochratoxina A (5.6 ppb), Deoxinivalenol (1.2 ppm) y Fumonisina (35 ppm) del maíz utilizado en la dieta sobre el peso relativo del intestino y órganos, comportamiento productivo y retribución económica de pollitos en la fase pre inicial (0-7 días de edad). Se utilizaron 45 pollitos machos de un día de edad, de la línea genética Cobb 500, que fueron sometidos a estrés desde el tercer día de edad, con restricción de agua y alimento. Los pollitos fueron distribuidos en el área del estudio, siguiendo el protocolo de un Diseño de Bloques al Azar (DBA) con 3 dietas como tratamiento: T-1 (Testigo negativo; baja carga de micotoxinas), T-2 (testigo positivo; alta carga de micotoxinas y T-3 (alta carga de micotoxinas + mezcla de extractos naturales y secuestrante no comercial).

Cada uno de los tratamientos tuvo tres repeticiones como bloques, dando un total de 9 unidades experimentales. Se evaluaron las variables de integridad intestinal, medida como peso relativo del duodeno, yeyuno, íleon, ciegos, hígado, corazón, baso y Bursa, peso vivo, ganancia de peso, consumo de alimento, conversión alimenticia, eficiencia energética y la retribución económica. Los resultados (Tabla 1 y 2) indican que las micotoxinas: aflatoxinas, Ochratoxina A, Deoxinivalenol (DON) y Fumonisina, en los niveles de estudio no afectaron las principales variables, y si afectó significativamente el peso relativo de la Bursa y el consumo de alimento, así como la retribución económica. Se concluye que, los pollitos tienen una relativa capacidad fisiológica para tolerar la dieta con micotoxinas en los niveles evaluados.

La mínima dosis efectiva de 75 ppm de FB1 en la dieta, propuesta por Weibking et al. (1993) es alrededor de 150 veces más alta que los niveles más alto de contaminación con FB1 en alimentos avícolas reportados por Pittet et al. (1992). Además, Henry y Wyatt (1994) demostró que 80 ppm de FB1 purificado no tuvo efecto sobre la performance de pollos de engorde. Sin embargo, estudios adicionales es necesario para determinar los efectos potenciales de la interacción toxica de fumonisina y otras micotoxinas.

Salvador et al. (2016) efectuaron un estudio en pollitos de 0 a 6 días de edad con el objetivo de evaluar el efecto de la inclusión de un aceite rancio en la dieta sobre la respuesta productiva de pollitos en la fase pre-inicial (Tabla 3).

Salvador et al. (2008) llevaron a cabo un estudio de interés comercial, con el objetivo de evaluar mediante pruebas químicas, organolépticas, biotoxicologicas y de crecimiento, la calidad de una torta de soya sospechosa de haber ocasionado un cuadro clínico de erosión de molleja, disminución drástica en el crecimiento y mortalidad de pavitos de 4 días de edad y caída en la producción en gallinas de postura bajo condiciones de granjas comerciales. Este ingrediente procedió de un mismo lote de compra utilizada en las dietas comerciales. El análisis químico de proteína soluble en KOH fue de 78.17 % para la torta de soya sospechosa y de 82.6 % para una muestra testigo. La prueba cualitativa rápida de Rojo fenol detectó una débil actividad ureásica para la muestra sospechosa comparada a una actividad ureásica moderada aceptable en la muestra testigo. El análisis organoléptico reportó un color oscuro, olor y sabor característico a torta de soya sobrecalentada en la muestra sospechosa comparado a la muestra testigo que presentó características normales.

En la prueba biotoxicologica se aplicó el método de Galleguillos (1992) modificado, donde se utilizaron pollitos de 4 días de edad, que recibieron una dieta con 50 % de la muestra sospechosa y otra dieta basal con la muestra testigo, por un periodo de 7 días al cabo de los cuales se sacrificaron los pollitos para obtener la molleja y hacer las evaluaciones en base a un score de erosión de molleja desde el grado 0 hasta 3, con un ponderado de 0.1 a 0.5 como normal y mayor de 1.1 como de mediana a máxima toxicidad, encontrándose un valor de 1.2 para la muestra sospechosa y de 0.2 para la muestra testigo. En el bioensayo de crecimiento se utilizaron 50 pollitos Cobb 500 desde los 4 hasta los 18 días de edad, distribuidos en un Diseño Completo al Azar con 2 grupos como tratamientos y 5 repeticiones por grupo, se encontró que la respuesta en ganancia de peso y conversión alimenticia fueron significativamente (P<0,05) inferiores en los pollitos alimentados con la dieta que incluía la muestra sospechosa comparado a los pollitos que consumieron la dieta con la muestra testigo. Se concluyó que el lote de torta de soya utilizada en las dietas de las granjas comerciales identificadas, fue el causante del cuadro clínico de erosión de molleja, disminución de crecimiento de pavitos, disminución de la producción de ponedoras y mortalidad, y podría deberse a un deficiente procesamiento que ocasionó un sobrecalentamiento de este ingrediente y sus efectos perjudiciales observados.

Salvador et al. (2016), realizaron un estudio experimental con el objetivo de evaluar diferentes niveles de fosforo no fitico (FNF) en la dieta sobre la respuesta productiva de pollitos de 0 a 7 días de edad. A partir del día 8 se reformulo la dieta 1 (0.21% FNF) a un nivel normal de FNF (0.40%), en vista que al cuarto día aparecieron cuadros de problemas de patas.

4. Método y Resultados del estudio

Se utilizaron 100 pollitos BB de sexo macho de la línea Cobb 500, seleccionados en peso y tamaño. Fueron distribuidos en jaulas tipo batería (Foto 2) bajo un DCBA. Todas las aves recibieron una dieta basal similar desde 0 a 9 días de edad, el perfil nutricional de la dieta estuvo de acuerdo a las recomendaciones de la línea genética. A partir del día 10 de edad se hizo el cambio de dietas, que correspondió a 5 tratamientos: T-1: Micotoxinas; T-2: Soya sobretostada; T-3: Inclusión de aceite rancio (2.26%); T-4: Reducción de FNF (0.25%); T-5: Soya cruda (solo harina integral, 15%); T-6: Testigo.

En la Tabla 5 se presentan los resultados de peso vivo a los 21 días de edad. Se observa que el tratamiento con inclusión de soya integral cruda en la dieta (15%) obtuvo la más baja (P<0.05) respuesta de peso vivo. El grupo de aves del tratamiento con soya sobretostada, inclusión de aceite rancio (método de Kreis), y grupo testigo lograron los más altos (P<0.05) pesos vivos.

La soya sobretostada (125 °C x 30 minutos en estufa), probablemente con esta técnica utilizada no se haya logrado obtener un alto grado de daño de este ingrediente. El aceite rancio utilizado (2.26%) presento una reacción positiva al test de Kreis, sin embargo la respuesta fue similar que el grupo testigo. Este resultado es diferente al obtenido en pollitos de 0 a 6 días de edad (Tabla 3). Es probable que en esta fase (10-21 días de edad) los pollitos experimenten una mayor tolerancia y capacidad fisiológica para reducir el efecto perjudicial de este ingrediente (Tabla 6). En un caso se observó hemorragia hepática, similar al observado en pollitos de 6 días de edad.

Es marcado la reducción de peso obtenido en el grupo de aves con el tratamiento con micotoxinas, fosforo reducido y soya cruda, lo que representa un 4.4, 12.7 y 22% de reducción respectivamente.

En la Tabla 6 se presentan los resultados de pesos relativos (Foto 3) de pollitos a los 21 días de edad. Los órganos más afectados fueron el páncreas y bazo, donde el grupo de aves que recibieron la dieta con soya cruda presento el más alto (P<0.05) índice de páncreas y el grupo de aves con tratamiento con micotoxinas el más bajo (P<0.05) índice de bazo.

Se precisa que, durante la necropsia se observó efectos perjudiciales sobre las porciones intestinales. 5. Conclusión De acuerdo a las condiciones del estudio, la inclusión de soya integral cruda, maíz con micotoxinas, reducción de FNF en la dieta afecta la respuesta productiva e índice de órganos de pollitos desde 10 a 21 días de edad y estos problemas se refleja en las necropsias, que se puede cuantificar a través de los índices de órganos.

6. Bibliografía

Para mayor información sobre la bibliografía, puede ponerse en contacto al siguente correo: pronutri@hotmail.com

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