Actualidad Avipecuaria
Wednesday, 26 July del 2017


Efecto de la relación energía metabolizable

Lisina en la dieta sobre la respuesta productiva de pollitos de engorde en la fase pre-inicial

Efecto de la relación energía metabolizable
Abril 21/2017
Lima, Perú
0

Resumen

Se llevó a cabo un estudio experimental con el objetivo de evaluar el efecto de diferentes relaciones de energía metabolizable (EMAn): lisina en la dieta sobre la respuesta productiva de pollitos de engorde en la fase pre-inicial de 0-7 días de edad. Se utilizaron noventa y seis pollitos BB machos de un día de edad de la línea genética Cobb 500, seleccionados de un lote con peso y tamaño uniforme. Se establecieron cuatro relaciones de EMAn: lisina de la dietas como tratamientos: 2.14, 2.23, 2.29 y 2.37 Mcal/1% de lisina.

Se aplicó un diseño completamente al azar (DCA). Se evaluaron las variables de peso vivo (g/ave), consumo de alimento (g/ave), conversión alimenticia (g/g), eficiencia energética (Mcal/Kg) y proteica (g/g). Se realizaron análisis estadísticos de varianza, comparaciones de medias y de regresión con el procedimiento GLM de SAS. De acuerdo a los resultados, las relaciones de EMAn: lisina de las dietas afectaron significativamente (P<0,05) el peso corporal y en el análisis de regresión se encontró una respuesta cuadrática significativa obteniéndose la ecuación: y = -502.4x2 + 2340.3x - 2544 (R2 = 0,70).

Aunque se observó una tendencia estadística (p = 0,09) para el consumo de alimento y conversión alimenticia, la eficiencia energética no fue afectada (P>0,05). Se concluye que, las relaciones entre el rango de 2.23 a 2.37 Mcal de EMAn/ 1% de lisina en las dietas lograron la mejor respuesta productiva, y la relación que optimiza el peso vivo de los pollitos de engorde en la fase de pre-inicial de 0-7 días de edad fue estimada en 2.329 Mcal de EMAn/ 1% de lisina de la dieta.

Introducción

Diversos investigadores han demostrado una correlación positiva de las dietas iniciales con el peso vivo final de mercado de pollos de engorde (Hooshmand, 2006). Esta fuerte correlación positiva entre la primera semana de peso vivo y el peso al final del ciclo de producción intensifican la importancia de un buen comienzo para un mejor rendimiento final en pollos de engorde comerciales (Nir et al., 1993).

En los últimos 10 años, el interés en la investigación de la nutrición temprana ha aumentado debido a la fuerte correlación entre el peso del día 7 de edad y el peso final (Ullah et al., 2012). La composición química de las dietas, el contenido de proteína cruda, aminoácidos y valores de energía, son los factores que determinan el desarrollo de las aves en el primer período de vida. La disponibilidad adecuada de proteínas en la fase de pre-iniciación parece ser esencial para aumentar el desarrollo muscular en las fases posteriores (Hargis y Creger, 1980).

En nuestro medio, se utilizan diferentes niveles de energía metabolizable en las dietas de las fases iniciales de producción de pollos de carne. Algunas dietas de baja densidad, tal como recomiendan algunas líneas genéticas de aves, podría ser una alternativa a emplear para reducir los costos de alimentación. Sin embargo, una gestión de rutina es reevaluar frecuentemente a nivel comercial el efecto que podrían tener las dietas con diferentes relaciones de energía y aminoácidos sobre el crecimiento de órganos, tejido y características productivas en las fases iniciales. No se tiene información respecto al impacto productivo y económico que tendrían las dietas de baja, mediana o alta relación de EMAn: Lisina. Araujo et al. (2005) encontró que la ganancia de peso fue directamente proporcional al nivel de energía de la ración. Summers & Leeson (1984) evaluaron niveles de energía incrementando hasta 3.3 Mcal de EM/kg y reportaron que las aves que recibieron dietas con baja energía demostraron bajo peso corporal, aunque fueron más eficientes en transformar energía en peso.

La relación entre el nivel de EMAn y aminoácidos de las dietas es un aspecto nutricional clave en la respuesta productiva en los pollitos de engorde en la fase pre-inicial, por lo que conocer sus efectos y estimar la relación de EMAn: lisina que optimice la respuesta productiva es de importancia en esta fase, como base para sostener el desempeño posterior. En este contexto, se realizó una prueba experimental con el objetivo de evaluar el efecto de cuatro relaciones de EMAn: lisina en la dieta sobre la respuesta productiva y estimar la relación que optimice el peso vivo de pollitos de engorde en la fase pre-inicial de 0 a 7 días de edad.

Materiales y métodos

El estudio se llevó a cabo en la Unidad Experimental en Nutrición Avícola del Laboratorio de Nutrición R & D, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la U.N.ICA, ubicado en la provincia de Chincha, Ica - Perú, desde junio hasta agosto del 2014. Se utilizaron 96 pollitos BB machos de un día de edad, seleccionados en peso y tamaño uniforme de la línea genética COBB 500. Para efecto de la formulación de las dietas se utilizó el Software OPTIMAL FORMULA 2000, obteniendo cuatro dietas con cuatro relaciones EMAn: lisina como tratamientos: 2.14, 2.23, 2.29 y 2.37 Mcal/1% de Lisina. Se aplicó un Diseño Completamente al Azar (DCA). Se evaluaron las características de peso vivo (g/ave), consumo de alimento (g/ave), índice de conversión alimenticia (g/g), eficiencia energética bruta (Mcal/Kg) y la relación de eficiencia proteica (g/g). Se realizaron los análisis estadísticos de varianza, comparación de medias y regresión, con el procedimiento del Modelo Lineal General (GLM) de SAS (2003).

Resultados y discusión

El peso vivo de los pollitos a la primera semana de edad fue afectado significativamente (P<0.05) por las relaciones EMAn: lisina de la dieta. Las relaciones entre 2.23 y 2.37 fueron los que lograron la mejor respuesta productiva, lo que indicaría que los pollitos pueden responder favorablemente en un rango más amplio de EMAn en relación a la lisina. Al análisis de regresión, se encontró una respuesta cuadrática significativa, obteniéndose la ecuación: y= -502.4x2 + 2340.3x – 2544 (R2=0.70), cuya derivada estimó que la relación: 2.329 Mcal/1% de lisina en la dieta, optimiza el peso vivo a los 7 días de edad (Figura 01). El consumo de alimento, conversión alimenticia y relación de eficiencia proteica tuvieron una tendencia estadística (P=0.09), y la eficiencia energética no fue afectada significativamente (P>0.05). A excepción del peso vivo, estos resultados coinciden con otros estudios, que al utilizar niveles variables de EM en la dieta no han logrado obtener respuestas diferentes, así como el trabajo de Leeson et al. (1996) quienes evaluaron diferentes niveles de EM en una alimentación ad libitum sin causar diferencias en el comportamiento productivo de pollos de engorde.

El más alto consumo de alimento encontrado con las dietas mencionadas explicaría parcialmente los mejores pesos encontrados con estas dietas, ya que realzando el consumo de alimento en las fases tempranas iniciales puede maximizar la respuesta del ave (Valencia et al., 2009). Teóricamente, el pollito recién nacido utilizaría la yema residual como fuente de energía principal, por lo que se esperaba que la dieta con baja relación de EMAn fuera efectiva. Sin embargo, tuvo efecto contrario, lo que indica que, bajo las condiciones del estudio, en esta fase pre–inicial la cantidad de EMAn debe ser mayor a 2.148 Mcal por cada unidad porcentual de lisina en la dieta. Este resultado está en la línea con lo encontrado por Swennen et al. (2010), quienes alimentaron a pollos de engorde con una dieta baja en proteínas en la fase pre–inicial y obtuvieron peso corporal más bajo, posiblemente porque después de la eclosión los pollos fueron capaces de utilizar el saco vitelino residual con mayor rapidez para cumplir con su requerimiento de proteína.

Conclusiones

Las relaciones entre el rango de 2.23 a 2.37 Mcal de EMAn/ 1% de lisina en las dietas lograron la mejor respuesta productiva.

La relación que optimiza el peso vivo de los pollitos de engorde en la fase de pre-inicial de 0-7 días de edad, fue estimada en 2.329 Mcal de EMAn/ 1% de lisina de la dieta.

Referencias bibliográficas

1. Araújo, L.F.; Junqueira, O.M.; Araújo, C.S.S.; Barbosa, L.C.G.S.; Ortolan, J.H.; Faria, D.E. y Stringhini, J.H. 2005. Energy and Lysine for Broilers from 44 to 55 Days of Age. Brazilian Journal of Poultry Science. v.7 / n.4 / 237– 241.

2. Hargis, P.H., and Creger, C.R. 1980. Effects of varying dietary protein and energy levels on growth rate and body fat in broilers. Poult. Sci. 59: 1499–1504.

3. Hooshmand, M. 2006. Effect of early feeding programs on broiler performance. Int. J. Poult. Sci. 5(12): 1140-1143.

4. Leeson, S.; Caston, L.; Summers, J.D. 1996. Broiler response to energy or energy and protein dilution in the finisher diet. Poultry Science; 75:522-528.

5. Nir, I.; Nitsan, Z.; Mahagna, M. 1993. Comparative growth and development of the digestive organs and some enzymes in broiler and egg-type chickens after hatching. Br. Poult. Sci. 34: 523-532.

6. Summers, J.D. & Leeson, S. 1984.Influence of dietary protein and energy level on broiler performance and carcass composition. Nutrition Reproduction International. 29:757-767.

7. Ullah, M.S.; Pasha, T.N.; Ali, Z.; Saima, Khattak, F.M.; and Hayat, Z. 2012. Effects of different pre-starter diets on broiler performance, gastro intestinal tract morphometry and carcass yield. The Journal of Animal & Plant Sciences, 22(3). Page: 570-575.

8. Valencia, D.G.; Serrano, M.P.; Jiménez-moreno, E.; Lázaro, R.; Mateos, G.G. 2009. Ileal digestibility of amino acids of pea protein concentrate and soya protein sources in broiler chicks. Livest. Sci. 121: 21–27.

9. Swennen, Q.; Everaert, N; Debonne, M.; Verbaeys, I.; Careghi, C.; Tona, K.; Janssens, G.P.J.; Decuypere, E.; Bruggeman, V.; Buyse, J. 2010. Effect of macronutrient ratio of the pre-starter diet on broiler performance and intermediary metabolism. Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition. Volume 94, Issue 3, pages 375–384, june 2010.

Comentarios:

Más Artículos





NUESTROS CLIENTES