Actualidad Avipecuaria
sábado, 21 julio del 2018

Ing. Mg. Juan Carlos Mesía Cáceres

Especialista en incubación.



Efectos del almacenamiento y preincubación o incubación temprana en beneficio de los procesos de incubación de pollos BB

Durante el almacenamiento del huevo, la tasa de supervivencia de los embriones se reduce dependiendo de la edad del lote de reproductoras, del tiempo de almacenamiento y de las condiciones del mismo.

Efectos del almacenamiento y preincubación o incubación temprana en beneficio de los procesos de incubación de pollos BB Al momento de la postura, el huevo tiene la temperatura corporal de la gallina. Después de la postura, la temperatura se reduce y el volumen del huevo se encoge, forzando de esta manera el ingreso de aire a través de los poros de la cáscara formando una pequeña cámara de aire.
Diciembre 21/2017
Lima, Perú
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El proceso de incubación es un eslabón muy importante de la cadena productiva del pollo; y por tal motivo es muy importante lograr optimizar tanto los resultados del proceso, como la calidad del pollo BB obtenido.

En artículos anteriores he presentado diversas técnicas basadas en mi experiencia, buscando ayudar a optimizar el proceso, así como para mantenerlo bajo control. He mencionado que la evolución de las incubadoras hacia máquinas de etapa única ha permitido mejorar y controlar el proceso de incubación; en vista que se le da al embrión las condiciones ambientales que requiere en sus diversas etapas de incubación (dando más importancia a la temperatura del embrión sobre la temperatura del aire del proceso). En contraposición, las máquinas de etapa múltiple establecen parámetros estandarizados a lo largo del proceso (dando más importancia a la temperatura del aire por encima de la temperatura del embrión), generando diversos microclimas en el interior de la incubadora generando pollos BB que en muchos casos son de buena calidad.

Introducción

Es común encontrar diversos factores ajenos a la gestión del proceso de incubación que van a incidir en la productividad del proceso, que son, entre otros: la fertilidad de los huevos embrionados, los días de almacenamiento de los huevos, la edad de las madres y/o peso de los huevos, calidad de cáscara de los huevos embrionados, manejo de los huevos en la granja de procedencia, algún desafío sanitario o nutricional que pudiera afectar el lote de aves de procedencia, etcétera.

En los posteriores artículos compartiré mis experiencias con cada uno de estos factores que pueden afectar el proceso de incubación. De todos estos factores, hay los que se pueden mejorar con la gestión de las aves en granja, por lo que la comunicación sobre el manejo de las aves, así como el control de los recojos y manejo de huevos, y la gestión de las aves durante su etapa de producción toma mucha importancia.

En este artículo me quiero centrar en uno de los factores que no son dependientes de la gestión de la granja ni de la gestión de la planta de incubación, que suele ser los días de almacenamiento de los huevos. Durante el almacenamiento del huevo, la tasa de supervivencia de los embriones se reduce dependiendo de la edad del lote de reproductoras, del tiempo de almacenamiento y de las condiciones del mismo. Al manipular la temperatura y otros factores se puede manejar la influencia del período de almacenamiento y del período de preincubación en la tasa de incubabilidad y en la calidad de pollito (Maijerhoff 2013).

¿Qué sucede en la etapa posterior a la producción de los huevos?

Una vez que el huevo es puesto, la temperatura y los días de almacenamiento afectarán la calidad y la tasa de supervivencia del embrión. Si la temperatura del huevo está por encima del denominado cero fisiológico (aproximadamente 26 – 27°C), el desarrollo del blastodermo continuará (el blastodermo es la multiplicación del disco germinal a un aproximado de 50,000 células, en el momento de laoviposición). Por debajo del cero fisiológico no se dará el desarrollo ni el crecimiento, aunque aún se podrá observar cambios en el blastodermo especialmente a nivel celular (Maijerhoff, 2013).

Al momento de la postura, el huevo tiene la temperatura corporal de la gallina. Después de la postura, la temperatura se reduce y el volumen del huevo se encoge, forzando de esta manera el ingreso de aire a través de los poros de la cáscara formando una pequeña cámara de aire. Si el huevo es puesto en un ambiente contaminado, las bacterias penetrarán el huevo gracias a este flujo de aire y el riesgo de contaminación bacteriana incrementará.

Los huevos tienen varios mecanismos de defensa contra la penetración bacteriana. La estructura de la cáscara es el más obvio de los mecanismos de defensa. Otro mecanismo importante es el incremento del pH del albumen en los primeros días después de la postura. Debido a la liberación de dióxido de carbono, el pH del albumen incrementa de 7 a 9.5. Para que se dé este incremento de pH se necesita un par de días, lo cual significa que este mecanismo no es efectivo inmediatamente después de la oviposición. Teniendo en cuenta lo citado anteriormente, es muy importante enfocarse en la producción de huevos en un ambiente limpio. En la medida que pasan los días después de la postura y que el huevo es almacenado, el riesgo de contaminación por microorganismos se reduce (Maijerhoff, 2013).

Almacenamiento de los huevos

El tiempo óptimo de almacenamiento de los huevos es entre 4 y 7 días, sin tener consecuencias en los resultados del nacimiento y en la calidad del pollito BB. Normalmente se puede esperar que la incubabilidad disminuya después de los 7 días de almacenamiento aproximadamente un 0.5 % diario. Si el tiempo de almacenamiento es excesivo, la caída en la incubabilidad diaria será más severa.

Adicional a esto, el almacenamiento de los huevos también incrementa el tiempo necesario para la eclosión (Mather y Laughlin, 1976; Tona et al., 2003). La suposición general es que por cada día de almacenamiento hay un incremento de 1 hora en el proceso de incubación, probablemente debido a la presencia de embriones débiles que necesitan más tiempo para iniciar el proceso de desarrollo (Reijrink et al., 2008) y a que el almacenamiento causa un retraso en el inicio del desarrollo (Mather y Laughlin, 1976).

Iniciar el proceso de incubación inmediatamente después de la postura también tiene un efecto negativo en la incubabilidad (Asmundson y MacIlraith, 1948). Aunque el efecto negativo de períodos de almacenamientos muy cortos en la incubabilidad es limitado a un máximo de 1-2%, es aconsejable almacenar los huevos preferiblemente 48 horas antes de pasarlos a la incubadora (Benton y Brake, 1996). Esto probablemente se encuentra relacionado con el incremento en el pH del albumen necesario para el desarrollo óptimo del embrión.

Muchos autores, reportaron que la temperatura óptima de almacenamiento debe ser disminuida en la medida que incrementa el tiempo de almacenamiento. En la práctica, usualmente se recomienda una temperatura de almacenamiento de 20°C para huevos almacenados por un máximo de 4 a 5 días; o de 18-20°C entre 5 a 7 días. Cuando el tiempo de almacenamiento se prolonga hasta los 8 a 10 días se recomienda una temperatura de 16- 18°C. Si los huevos van a ser almacenados hasta los 14 días, se debe reducir la temperatura a 15 o 16°C. Si el tiempo de almacenamiento excede los 14 días, es aconsejable reducir la temperatura a 13 o 14°C.

Debido a que el embrión considera la temperatura como el único factor para el desarrollo, es fundamental respetar el cero fisiológico y mantener los huevos por debajo de ese nivel ya que tan sólo unas pocas horas por encima de éste son suficientes para darle la impresión al embrión de que el proceso de incubación ha iniciado. Si lo huevos no son enfriados suficientemente rápido, o por ejemplo son mantenidos bajo el sol por unas pocas horas, es posible que el proceso de incubación ya haya iniciado. Si los huevos son enfriados de nuevo posterior a esto la tasa de mortalidad temprana de los embriones incrementará dramáticamente. Por lo tanto, es muy importante controlar la temperatura de manera continua durante el almacenamiento y también enfriar los huevos de manera uniforme hasta alcanzar la temperatura del aire (Maijerhoff, 2013).

La Preincubación o incubación durante el almacenamiento

En la naturaleza, una gallina realiza procesos de precalentamiento colocando los huevos por encima de la temperatura del cero fisiológico previo al inicio de la incubación, haciendo que naturalmente se compense la mortalidad embrionaria. Una gallina pone huevos en nidos dentro de los corrales y el tiempo de espera entre cada huevo puesto, genera una preincubaciónpor un corto tiempo. Durante ese corto tiempo el embrión puede desarrollarse un poco más y las células se multiplicarán, reemplazando las células muertas producidas durante el almacenamiento.

Según Lourens (2006); una investigación canadiense realizada en el 2001 demostró que en huevos de pavo era necesario que algunos embriones estén en una etapa avanzada del proceso de incubación, para poder soportar el almacenamiento de los huevos. En ese sentido, y llevándolo en paralelo con los pollos, Lourens indicó que algunos tipos de huevos podrían estar en una etapa avanzada del proceso de incubación durante el almacenamiento; por lo que podrían verse beneficiados por un tratamiento de calentamiento previo al almacenamiento.

El tratamiento por calor puede generar en los embriones un incremento en las chances de sobrevivir al proceso de incubación, lo cual incrementará la incubabilidad. No está totalmente claro el motivo por el cual este tratamiento afecta la supervivencia de los embriones durante largos tiempos de almacenamiento; sin embargo, hay muchas investigaciones que demuestran que el tratamiento realizado correctamente, y con mucho cuidado genera beneficios en la incubabilidad y en la calidad del pollito BB.

Según Lourens (2006), en diferentes tipos de incubadoras, la técnica de preincubación previo al almacenamiento debe aplicarse para huevos que van a almacenarse por más de 7 días, hasta incluso los 24 días de almacenamiento. Los huevos proceden del almacén a la temperatura de almacenamiento (usualmente entre 18 y 22°C); y son calentados. Este corto proceso de preincubación puede realizarse los primeros 2 a 5 días de almacenamiento; y realizarse por un periodo de 4 a 6 horas; para luego ser enfriados nuevamente en los cuartos de almacenamiento de huevos. Los resultados del experimiento de Lourens se muestran en las Figuras 1 y 2 del presente artículo.

Como resumen de las figuras. En la figura 1. podemos observar el incremento de la incubabilidad luego de tratamientos de preincubación por distintas horas; señalando que es un proceso muy útil para mejorar la incubabilidad. En la figura 2 podemos observar la mejora de la incubabilidad de alrededor de25% a con 15 días de almacenamiento, o hasta 50% en huevos almacenados por 21 días.

Por experiencia propia, yo sugiero realizar la preincubación a temperatura de 100°F por períodos de 5 horas; tomando alrededor de 1-2 horas llegar desde la temperatura del almacenamiento de 20°C hasta los 100°F. Sin embargo, este tratamiento puede variar de acuerdo a las condiciones de almacenamiento y de pre incubación, o los tipos de máquinas incubadoras con que se cuentan.

Evidentemente, las máquinas de etapa única facilitarán el proceso de preincubación, respecto a las de etapa múltiple que no permitiría realizar este proceso. En los casos de plantas de incubación que tengan máquinas de etapa múltiple, pueden implementar salones o invertir en una nueva incubadora para poder realizar este proceso. La mejora en la incubabilidad, y el incremento de los resultados justificarán rápidamente la inversión realizada en esta implementación.

En conclusión, la preincubación resulta ser una herramienta poderosa para preservar la vitalidad de los embriones, especialmente en huevos que requieren ser almacenados por largos períodos de tiempo, por encima de los 7 días. Cuanto antes se realice la preincubación será mejor para lograr mejorar la incubabilidad.

Referencia bibliográfica

Para mayor información contactarse con el autor al siguiente correo: jcmesia@gmail.com

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