Friday, 28 April del 2017

Ing.Cristian Uculmana Morales

Asesor Técnico Independiente / Universidad Nacional Agraria La Molina



Estrés Calórico en Pollos: Teoría, recomendaciones prácticas y análisis económico

Se ha demostrado que un cambio de temperatura brusco es tan perjudicial como un cambio de ingredientes en la dieta, en ambos casos existe un desequilibrio de la microflora y se rompe la tolerancia inmunológica (disbiosis).

Estrés Calórico en Pollos: Teoría, recomendaciones prácticas y análisis económico
Marzo 10/2017
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Actualmente nos encontramos alineados con la tendencia al alza mundial que ha tenido la avicultura. Es así que, en el Perú, la avicultura se ha perfilado como la actividad pecuaria de mayor interés ya que es la que aporta la mayor cantidad de ingresos al PBI pecuario.

La genética actual nos brinda hoy un pollo de engorde que gana peso por hora junto a una conversión alimentaria cada vez más baja, entonces, para obtener la máxima rentabilidad, las casas productoras deben:

I.- Asegurar que todas las áreas de la empresa (nutricionistas, planta de alimentos, jefes de producción, equipo de sanidad, recursos humanos, soporte logístico, área de marketing y ventas, etc.) trabajen alineados hacia el mismo objetivo.

II.- Asegurar la máxima eficiencia productiva de las aves, y para obtener esto debemos abordar los innumerables puntos que harán una campaña exitosa, así tenemos: a) La alimentación (formulación por etapas, calidad de ingredientes, proceso de preparación de los alimentos, logística de reparto). b) La sanidad (con el avance genético, ahora los pollos tienen una menor respuesta efectiva a los agentes patógenos). c) Agua de calidad (este es un punto del que se conoce bastante, pero que aún tiene dificultades). d) Personal altamente capacitado (en todos los niveles, desde los ingenieros y médicos veterinarios, hasta los operarios de producción, que finalmente son los encargados directos del cuidado de las aves). e) Manejo del entorno. En esta oportunidad vamos a comentar acerca del manejo del entorno, y más específicamente del estrés por calor y de algunas recomendaciones prácticas para atenuar sus efectos negativos.

Las aves en condiciones silvestres pueden protegerse del sol, pueden ir a lugares más frescos, pero en condiciones de crianza intensiva, es nuestra entera responsabilidad el manejar un ambiente “ideal” para que las aves puedan alcanzar todo su potencial genético. El ambiente, por definición es, la suma de los impactos biológicos y físicos en un determinado espacio, y sus aristas son: la temperatura, la humedad relativa, la ventilación, la radiación solar, la calidad del aire, el nivel de amoníaco, el nivel de CO2 – O2, el polvo que hay en el galpón, etc.

Las aves son animales homeotermos, y cuando están bajo un estrés calórico, todos los mecanismos fisiológicos se activan para mantener la temperatura corporal en un rango normal (el centro regulador de la temperatura se encuentra ubicado anatómicamente en el hipotálamo). Debido a que las aves no tienen glándulas sudoríparas funcionales, ellas pierden el calor extra bajo dos modalidades: a través del calor sensible y latente.

  • Conducción: Tiene lugar cuando un cuerpo caliente entra en contacto físico con una superficie de menor temperatura. Se observa cuando las aves están echadas con las alas abiertas y cuando están debajo de los bebederos.
  • Convección: Ocurre cuando el aire entra en contacto con el ave, este aire de menor temperatura se calienta con la temperatura corporal del ave y tiende a elevarse, permitiendo que un aire de menor temperatura vuelva a tener contacto con el ave. Hay una convección natural y dependerá del diseño del galpón y también hay una convección artificial, cuando se usa ventiladores.
  • Radiación: Es la emisión de energía que ocurre en la superficie del ave.

Cuando la sensación térmica al interior del galpón está entre 24 y 30°C, los mecanismos descritos anteriormente son suficientes para mantener la temperatura corporal del ave en un rango fisiológico normal, pero sí la sensación térmica se incrementa, el ave recurre al jadeo, que es el mecanismo más efectivo para eliminar el calor, pero a la vez el más peligroso.

  • Jadeo: Se caracteriza por un incremento en la tasa respiratoria y el flujo sanguíneo; la eliminación de calor por la evaporación del agua del tracto respiratorio puede inducir alcalosis respiratoria (ya que se pierde mucho CO2), los fluidos corporales entonces se vuelven alcalinos y los riñones excretan mayor cantidad de electrolitos. Si el ambiente es húmedo (como en toda la costa peruana), la capacidad del aire de absorber calor disminuye, lo que disminuye la eficacia del jadeo.

Investigaciones demuestran que tanto un estrés por calor agudo, así como un estrés crónico son perjudiciales para el rendimiento productivo. A continuación, veremos los efectos negativos del estrés calórico en los diferentes tópicos que afectan directamente la productividad del lote:

1.- Consumo de alimento: Disminuye drásticamente, por lo que existe un deterioro en la productividad del animal.

2.- Inmunidad: Cuando hay un estrés por calor prolongado, la concentración de corticosterona siempre está elevada, el perjuicio de que esta hormona esté por encima de los valores normales es que suprime las funciones inmunológicas, por lo que existe inmunodeficiencia, que se traducirá en una mayor predisposición a enfermedades y en el aumento de la mortalidad.

Además, existe una alternativa en las “proteínas de fase aguda” (proteínas que muestran un incremento en respuesta a un desafío sanitario y que ocasionan una reacción de fase aguda); algunas de estas proteínas y sus funciones normales son:

  • Ceruloplasmina: Efectos en la remoción de radicales libres, actividad antihistamínica y revierte estados hipoferrémicos propios de una reacción de fase aguda.
  • Ovotransferrina: Propiedades antimicrobiales y modula la función de los macrófagos y heterófilos.
  • Glicoproteína ácida alfa-1: Inmunoregulador que afecta la función de las células T.

3.- Salud intestinal: El estrés por calor afecta a la mucosa, a la microbiota, a la microarquitectura y a la permeabilidad intestinal. La mucosa intestinal es importante para que se dé la máxima absorción de nutrientes, y una microbiota adecuada sirve como barrera para la invasión de microorganismos patógenos. Se ha demostrado que un cambio de temperatura brusco es tan perjudicial como un cambio de ingredientes en la dieta, en ambos casos existe un desequilibrio de la microflora y se rompe la tolerancia inmunológica (disbiosis). En estados tempranos de estrés por calor, el desarrollo del páncreas se ve afectado. Si no hay buena salud intestinal, la pigmentación puede verse afectada.

4.- Balance electrolítico: En estrés por calor, el balance de sodio y potasio es negativo y por lo tanto se produce un efecto adverso en cuanto a la osmolaridad y función celular. Sin un balance adecuado, ninguna reacción bioquímica tendrá la eficacia que deseamos.

5.- Desórdenes metabólicos: El estrés por calor está asociado a un mayor porcentaje de acumulación de grasa en el cuerpo del ave. Recientemente se demostró ,que, en aves criadas a una temperatura por encima de su zona de confort, se incrementó la concentración de la enzima “lipoproteína lipasa” en el tejido adiposo abdominal, por lo tanto, se incrementó la capacidad de recepcionar y almacenar los triglicéridos que vienen en los quilomicrones luego de la digestión y absorción del alimento en el intestino. Hay un efecto negativo sobre el metabolismo de carbohidratos y proteínas.

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6.-Desórdenes endocrinos: Recordemos que el crecimiento ocurre debido a un balance entre síntesis y degradación de proteínas, y las hormonas son las que controlan las rutas metabólicas para que la balanza se incline hacia un lado u otro. La corticosterona u hormona del estrés, se encuentra en concentraciones elevadas, esta hormona provoca degradación del tejido muscular y existe un predominio hacia la síntesis de grasas y se favorece su acumulación en el tejido adiposo. Esta alteración en el metabolismo es independiente del balance energético generado por el contenido nutricional de la ración. Es más caro depositar grasa que tejido muscular (ya que este tiene más de 80% de agua), y esta es una de las razones por lo que la conversión alimentaria se incrementa en estrés por calor. Además, los niveles de hormonas tiroideas disminuyen, estos cambios se suelen asociar con una mala utilización de la glucosa y una mayor deposición de lípidos por el tejido adiposo.

7.- Estrés oxidativo: La exposición al calor provoca mayor generación de radicales libres, pero además interfiere con los sistemas encargados de regular el choque oxidativo, así tenemos que interfiere con la actividad enzimática de: la superóxido dismutasa, la glutatión peroxidasa y la glutatión reductasa. En un estado de estrés oxidativo, se incrementa la peroxidación de lípidos, la actividad de la enzima creatina quinasa se ve disminuida y se incrementa la oxidación de proteína muscular. En estados crónicos de estrés oxidativo, se reduce la expresión de proteínas desacoplantes (UCP), estás proteínas tienen como una de sus funciones la de reducir los ROS (especies reactivas de oxígeno), por lo que se genera nuevamente un círculo vicioso que podría llevar a la muerte del animal. Además, la presencia de radicales libres puede inhibir la síntesis de metionina (por la sobreexpresión de la enzima encargada de sintetizar cisteína a partir de homocisteína y al haber menos homocisteína habrá menos metionina proveniente de formación endógena), que es el aminoácido limitante en pollos de engorde.

8.- Calidad de carcasa: En este escenario, el término calidad hace referencia a las características que el consumidor desea. Las características fisicoquímicas como el pH, capacidad de retención de agua, pérdida por goteo, color, textura y rendimiento son características que el productor desea mejorar y el consumidor desea encontrar en el producto que compra. El estrés por calor causa cambios físicos y químicos post mortem en el músculo. Está comprobado que el pH de la carne baja cuando las aves han tenido estrés por calor, esto ocasiona desnaturalización de las proteínas musculares, responsables del color y consistencia de la carne cuando el ave ha sido sacrificada. Además, el pH bajo ocasiona en la carne una menor capacidad de retener agua, y un menor rendimiento cuando esta se cocina.

Cuando las aves están sometidas a estrés por calor, la síntesis proteica se ve comprometida negativamente y los niveles plasmáticos de ácido úrico se incrementan, pero hay un grupo de proteínas cuya síntesis se ve favorecida: las “Heat shock proteins (Hsp)”, que son clasificadas de acuerdo a su peso molecular (Hsp 27, 70 y 90). Estas proteínas especiales sirven como citoprotectores, y por lo tanto su función es la de reducir los efectos negativos del estrés calórico; sin embargo, su síntesis hace más lenta la síntesis de las proteínas propias del crecimiento.

Algunas recomendaciones en los meses calurosos – Nutrición

  • Asegurar el máximo peso posible la primera semana. No escatimar costos en el alimento preinicio.
  • El incrementar los niveles de metionina de 2 a 4% ha tenido buenos resultados. La metionina tiene acción nutrigenómica ya que existe una mayor expresión de genes relacionados al crecimiento y al mantenimiento de la masa muscular; además, incrementa los niveles plasmáticos de IGF-1 y es inhibidor de enzimas propias de la degradación de proteína muscular. Todas estas respuestas ayudarán a soportar mejor un estrés de cualquier tipo, incluido el estrés por calor.
  • Suplementación con betaína. Es un derivado del aminoácido glicina y se le considera un donador de grupos metilos. La betaína ha demostrado proteger a las células del estrés osmótico (propio de un estrés calórico), que se traduce en una mayor hidratación del tejido muscular y por lo tanto se reduce la degradación proteica.
  • Utilizar estimulantes del consumo. Actualmente el mercado ofrece estos estimulantes, e incluso los añaden a las premezclas, lo cual es algo positivo en cuanto a mejorar índices productivos.
  • Uso de acidificantes, pre y probióticos durante la primera semana de vida.
  • Incrementar la dosis de multivitamínicos y microminerales. En el caso de las vitaminas, las del complejo B y la vitamina C en dietas finalizadoras. En el caso de los microminerales: Se, Cu, Zn, Mn.
  • Añadir sales. La combinación de KHCO3, NaHCO3 y KCl dan buenos resultados.
  • El metabolismo de las proteínas genera más calor que el de los carbohidratos y grasas, pero la solución práctica no es disminuir el nivel de proteína. La proporción de aminoácidos se debe ajustar ligeramente cuando se sabe que las aves estarán sometidas a estrés calórico, las llamadas: “dietas de verano”. Con respecto a este punto, se ha estudiado que la proporción arginina/lisina se debe incrementar para atenuar el golpe calórico, este ajuste no es necesario en condiciones de termo neutralidad, ya que se trabaja con proteína balanceada y un extra de arginina no servirá para la síntesis de proteína, solo para la obtención de energía.
  • Se deben concentrar las dietas: incrementar la relación proteína/energía e incrementar el porcentaje de grasa en la dieta como fuente de energía. En este punto, uno de los problemas que se presentan comúnmente no se da por el incremento de la grasa en la dieta, sino por la calidad de las grasas, recordemos que la demanda de grasas aumenta en épocas de calor y hay que tener cuidado con la adulteración y calidad de las mismas. Un pequeño laboratorio en la planta de alimentos, el cual permita conocer parámetros mínimos de calidad, podría ser beneficioso y sobretodo permitirá descartar un posible problema en campo.

Algunas recomendaciones en los meses calurosos – Producción

  • Manejo de cortinas - uso de ventiladores – uso de nebulizadores. Primero se debe hacer un trabajo minucioso con las cortinas, el uso de cortavientos da buenos resultados dependiendo de la infraestructura con la que se cuente. En estrés por calor se necesita mayor cantidad de oxígeno y de un ambiente con una menor humedad relativa, en general se debe empezar a ventilar desde muy temprana edad para que las aves se vayan “acostumbrando” a ese manejo y cuando la temperatura ambiental se eleve, el operario pueda abrir las cortinas sin temor. Los ventiladores deben estar instalados a más tardar el día 20, listos para funcionar en caso se necesite, hay que tener cuidado con la limpieza y desinfección de estos equipos, ya que por lo general se rotan de granja en granja. Los nebulizadores se empezarán a utilizar cuando las cortinas estén abajo en su totalidad (en galpones convencionales). No se debe descuidar el indicador: Porcentaje de humedad relativa menor a 85%.
  • Incentivar el consumo: Es normal que las aves disminuyan el consumo, por lo que los operarios deben buscar varias formas para hacer que las aves se paren a comer (antes del mediodía y antes del fin de su jornada laboral, que son los lapsos en donde hace menos calor). Se deben de buscar varias maneras ya que, si sólo se trabaja con una forma, las aves se acostumbran y ya no responden adecuadamente al estímulo.
  • Buscar un programa de luz nocturno de acuerdo a la zona y condiciones de la granja. El consumo de alimento en horas donde no hace mucho calor ayudará a recuperar la baja del consumo.
  • Manejar la parte logística del suministro de agua, el consumo de agua se incrementa drásticamente, por lo que se debe de tener un par de proveedores adicionales.
  • No quebrar las barreras de bioseguridad. Los camiones repartidores de agua tendrán más trabajo, visitan más granjas, no se sabe el estado sanitario de todas las granjas.
  • Realizar mínimo 3 veces el “flushing”, para disminuir la temperatura del agua de bebida.
  • En galpones con sistema “niple”, asegurar que el caudal del agua sea el adecuado.
  • Pintado de techos de los galpones. Se ha demostrado que se reduce la sensación térmica en la zona de crianza. Asímismo, pintar el techo de los reservorios de agua y asegurar que los depósitos de agua estén bajo sombra.
  • Reducir la densidad de pollos o de Kg. de pollo por metro cuadrado. Se ha visto en la práctica que, reduciendo la densidad, se reduce la mortalidad en la última semana de crianza, justo donde la mortalidad representa casi la totalidad del porcentaje de los costos de producción.
  • Disminuir la cantidad de pollos o de Kg. de pollo por jaba a la hora del transporte de granja hacia el consumidor.
  • Capacitación del personal. Tema: “Impacto del estrés por calor en las aves”.
  • Control de moscas con mayor rigurosidad.
  • Método práctico para determinar una adecuada sensación térmica: La suma de la temperatura y de la humedad relativa debe ser como máximo 105.

En estrés por calor se necesita mayor cantidad de oxígeno y un ambiente con menor humedad relativa, se debe empezar a ventilar desde temprana edad para que las aves se acostumbren a ese manejo y cuando la temperatura se eleve, el operario pueda abrir las cortinas sin temor.

Análisis económico

Haciendo un ligero metaanálisis, algunos autores plantean que la eficiencia en la conversión alimentaria disminuye 1% por cada grado por encima de los 25°C, cuando los pollos tienen más de 25 días de edad. Si hacemos un análisis económico grosero, tenemos lo siguiente:

Situación: T° 30 grados -> 5°C por encima -> se reduce la eficiencia en la CA en 5%

Conversión sin estrés por calor: 1.68 (+5%) -> Conversión con estrés por calor: 1.76

[0.08 Kg de alimento extra por cada 1 Kg de pollo producido / Costo del alimento por Kg: S/ 1.6]

Si se tiene 1’000’000 de pollos [Peso de venta: 2.7 Kg. promedio] -> Total de Kg. vendidos: 2’700’000 Kg.

Total de S/ perdidos: S/ 345’6000 (2’700’000 kg pollo * 0.08 kg alimento * S/ 1.60), en una campaña, con solo 1’000’000 de pollos y sin considerar el alza en los costos de producción por la mortalidad durante la última semana de crianza.

Por lo tanto, se debe poner interés en el cuidado del estrés por calor, y todo gasto en disminuir la sensación térmica, se debe ver como una inversión.

Comentario Final

Hemos notado que todos estos pilares afectan directamente el corazón de los costos de producción y se ve comprometida la rentabilidad. Las aves son más susceptibles al calor que al frío, por lo que en épocas calurosas se debe invertir y trabajar en disminuir la sensación térmica al interior del galpón, procurando dar al ave un mayor confort.

Se han venido dando grandes avances en esta industria, podemos decir que somos una potencia en cuanto a avicultura, por lo tanto, además de la rentabilidad, ahora se busca:

I. Trabajar de la mano con la inocuidad del producto final (se viene trabajando en el uso adecuado de antibióticos).

II. Cada vez más, las empresas productoras apuestan por la calidad de sus productos y la clave está en la estandarización de los procesos productivos

III. Reducir el impacto ambiental que genera esta actividad, es una línea de investigación que en poco tiempo se tendrá que trabajar en las principales universidades.

IV. Los temas de responsabilidad social ya son una realidad y V) Nos venimos alineando al contexto de bienestar animal.

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