Actualidad Avipecuaria
Wednesday, 22 November del 2017

Hernán Rojas

Ph.D. Director CERES BCA

MV., Master en Desarrollo de Programas de Salud Animal y Sistemas de Producción y Doctorado en Epidemiología Veterinaria y Economía de la Universidad de Reading, Inglaterra.



Gestión sanitaria y comercio internacional: Principios fundamentales

Para tener éxito en esta estrategia de contingencias y defensa de los mercados, además de la preparación y respuesta eficiente y eficaz, es fundamental establecer acuerdos anticipados con los mercados frente a estas situaciones.

Gestión sanitaria y comercio internacional: Principios fundamentales
Marzo 02/2017
Lima, Perú
1

I. Introducción

Para exportar productos de origen animal a mercados internacionales no basta con disponer de productos de calidad, precios competitivos y buenos compradores. Se requiere cumplir con determinadas exigencias sanitarias establecidas por los mercados importadores. Es sabido que países que aún no erradican enfermedades como la Fiebre Aftosa, la Peste Porcina Clásica o la Influenza Aviar no pueden acceder a mercados exigentes. Incluso, aun siendo libres de las enfermedades, por no cumplir otras exigencias sanitarias, tampoco han podido exportar.

La sanidad está íntimamente vinculada al comercio exterior y para que se pueda abrir, mantener y defender mercados desde el punto de vista sanitario, los países, juntos sector público y privado, requieren conocer muy bien la esencia de esta relación y establecer una estrategia país para lograrlo. Esta dimensión del comercio, se está cada vez complejizando más, en la medida que los productores son más conscientes de los riesgos e impactos de las enfermedades animales de otros países, así como los riesgos percibidos por los consumidores, cuando los productos son alimentos.

Este artículo entrega algunos elementos para entender mejor la relación entre sanidad y comercio internacional, así como los desafíos que deben seguir los países en un escenario más complejo.

II. Los fundamentos científicos

A través las importaciones de mercancías (animales vivos, sus productos o subproductos), se puede traspasar virus, bacterias, parásitos y priones de un país a otro y poner en riesgo las poblaciones animales del país importador. Poblaciones animales en el país de destino pueden infectarse al tomar contacto con esta mercancía. Las condiciones de producción y del transporte no necesariamente eliminan estos agentes y por lo tanto pueden mantenerse vivos e infectivos.

Por otra parte, cuando estas mercancías son alimentos (como carnes), pueden vehiculizar residuos químicos o biológicos que pongan en riesgo la salud de las personas al consumirlas en el país importador, generando problemas de salud agudos o crónicos. Ejemplos de estos residuos son bacterias como Salmonella o Listeria o también como residuos de antibióticos o dioxinas.

Es destacable como en los últimos años, ha aumentado la preocupación de los consumidores y sus autoridades por la diseminación transfronteriza por alimentos importados de agentes patógenos o no que contienen genes de resistencia a antimicrobianos.

Estudios científicos y epidemiológicos especializados determinan bajo cuales circunstancias los agentes sobreviven en las mercancías y como pueden afectar a animales o personas, así como el estado y cantidad de residuos en las mercancías puede afectar a humanos.

Finalmente, en la medida que aparecen enfermedades o contaminantes emergentes surge la inquietud si pueden o no ser transmitidos a través del comercio internacional de determinadas mercancías, asunto que establece un alto dinamismo en la materia.

III. Rol oficial y organismos internacionales

3.1. Servicios oficiales

Los países importadores cuidan la sanidad de las poblaciones animales y la salud de sus habitantes. El ingreso de peligros (agentes infecciosos o contaminantes) en mercancías de importación puede generar enormes pérdidas económicas a los países, directas como la mortalidad o enfermedades en las personas, e indirectas como por el cierre de mercados y gastos de control.

Por ello, las autoridades sanitarias de los países importadores tienen la responsabilidad insustituible de minimizar los riesgos sanitarios de esas importaciones. Por una parte, el Servicio Veterinario, establece requisitos de importación que deben cumplir los países exportadores para que no ingresen agentes infecciosos a través de las importaciones de productos de origen animal. Por otra parte y complementariamente, los servicios veterinarios o servicios de inocuidad y/o servicios de salud, establecen los requisitos de inocuidad que deben cumplir estos productos, cuando son alimentos.

Así como los organismos oficiales son los que establecen las exigencias que deben cumplir los países y las empresas que exportan, son los organismos oficiales sanitarios de los países exportadores los que dan las garantías que se cumplen con las exigencias. Si bien es cierto, son las empresas las que exportan, es el sistema oficial el que da garantías a las autoridades del país importador. Estas garantías están dadas por responsabilidades que deben realizar los organismos oficiales y otras que deben cumplir las empresas, sin embargo las garantías para los importadores las da el Estado.

3.2.Orientación internacional

Los asuntos de sanidad y comercio internacional de animales y productos de origen animal tienen orientaciones globales. La Organización Mundial de Comercio (OMC), que promueve el libre comercio de bienes y servicios entre los países, toma en cuenta esta situación particular y promueve a mediados de los noventa el Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (AMSF). En esencia establece que los países pueden tomar medidas preventivas en las importaciones de mercancías de origen animal para proteger la salud de los animales y las personas. Sin embargo, señala además que esto debe estar basada en la ciencia y no pude ser utilizado arbitrariamente como una barrera para-arancelaria. Establece que en los casos que no se conoce científicamente si existe riesgo, se puede aplicar el principio precautorio, es decir no aceptar la importación por no conocer el riesgo y con ello las medidas para mitigarlo.

Existen cinco principios del AMSF para facilitar los asuntos de sanidad y comercio internacional: transparencia, equivalencia, armonización, análisis de riesgo y regionalización. En el tiempo, estos conceptos, se han ido perfeccionando y dándole sentido práctico. Hoy son utilizados cotidianamente por los principales mercados exportadores e importadores.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) es el organismo de referencia para lograr la mayor armonización posible en materia de sanidad animal, tal como lo es el Codex alimentarious en inocuidad alimentaria. Se trata que estos organismos, a partir de base científica y participación de los países, se puedan dar orientaciones para la comercialización segura de mercancías.

Finalmente existen mecanismos de mediación y resolución de controversias cuando dos países tienen puntos de vista y argumentos diferentes, organizados por la OIE y la OMC.

IV. Requisitos y proceso de negociación sanitaria

Para que una determinada mercancía pueda exportarse a un determinado mercado, se pueden reconocer tres etapas bien definidas para que esta exportación ocurra y se mantenga. Estas son la apertura, cuando es autorizada la exportación; la mantención, cuando la exportación ocurre con normalidad y la defensa, cuando se pierde parcialmente por motivos de contingencia.

4.1. Apertura de mercados

Para evaluar y aprobar una mercancía que proviene de un país determinado, se realiza, más o menos formal, un análisis de riesgo. Es decir, se evalúa la probabilidad que a través de esa mercancía ingrese algún agente infeccioso y/o contaminante y las consecuencias que este traería. Junto a ello, a partir de esta evaluación, se identifica y evalúa las condiciones y medidas que se deben establecer, por lo tanto lo que se debe exigir a ese país importador para esa mercancía. Como el riesgo cero no existe, los países establecen exigencias hasta que mitiga el riesgo hasta un nivel que se considera aceptable para permitir esa importación.

El conjunto de estas exigencias se puede denominar requisitos de importación. Algunas son comunes para varias mercancías y varios productos, mientras otras son específicas para la especie y/o la mercancía específica. Dentro de las exigencias a un país importador se encuentran los siguientes componentes:

1) La calidad del servicio veterinario. 

2) La condición sanitaria, de las enfermedades que podrían vehiculizar el agente.

3) La existencia de un sistema de gestión sanitaria.

4) La existencia de un sistema de inocuidad.

5) Establecimientos para exportar.

La OIE entrega algunas orientaciones para la determinación de exigencias por mercancía en el Código Sanitario de Animales Terrestres.

El país exportador debe demostrar que cumple con esos requisitos que le solicitan, antes que se inicie la exportación. El país importador lo revisa y lo aprueba. En general primero se realiza una revisión documental a través de cuestionarios y entrevistas y posteriormente visitas de inspección en el país. Todo antes de autorizar la exportación.

Una vez que se demuestra que se cumple y se acepta por el país importador, se acuerda el certificado de exportación para esa mercancía, lo que en la práctica va a indicar lo que se está garantizando en esa exportación. Este certificado lo firma la autoridad sanitaria del país exportador cada vez que se exporta.

Un aspecto complejo y difícil de alcanzar es el estatus sanitario de libre de una enfermedad para el país exportador, para una o varias enfermedades. Por ello, es posible la determinación de zonas y/o compartimentos, tal como lo indica en la OIE. Ambas son subpoblaciones de animales del país que pueden demostrar que tienen un estatus diferente al resto del país, que es más fácil y posible que para todo el país.

4.2. Mantención en normalidad

Una vez que se aprueba un país para exportar, el certificado de exportación respalda que, en forma permanente, se está cumpliendo lo aprobado y acordado con anterioridad entre autoridades sanitarias oficiales. Además, se asegura que ese embarque con la mercancía, en particular, cumple con los requisitos. La certificación electrónica es una herramienta muy poderosa que permite optimizar, bajar los errores y dar garantías a los países exportadores. En esta etapa de mantención, los países importadores estarán monitoreando que se cumple con lo establecido en los requisitos. Se hará en destino, pero también, cada cierto tiempo se auditará documental o físicamente el cumplimiento de los requisitos en origen. Particularmente, se busca asegurar que la autoridad sanitaria oficial tiene control sobre el cumplimiento de esos requisitos.

En esta etapa se deberá estar atento a las modificaciones de los requisitos que establezcan los países importadores para consultar, aclarara y hará las modificaciones que se requieran para continuar dando garantías. Por otra parte, los países exportadores deben estar entregando información sobre modificaciones de sus normativas y procedimientos que pudiesen cambiar la forma de las garantías que se entrega al país importador.

4.3.Defensa de mercados en contingencia

Uno de los aspectos más complejos en la mantención es una contingencia sanitaria y el cierre parcial del mercado, por dejar de cumplir con las exigencias. Por ejemplo que haya ingresado una enfermedad exótica al país y con ello no se puede cumplir el requisito que establece que solo se aceptará carne de país libre.

Los países exportadores deben estar preparados para el caso que no se pueda prevenir adecuadamente el ingreso de una enfermedad exótica o que ocurra por un accidente. No se puede improvisar, debe haber Planes de Contingencia con sus respectivos pre-requisitos, elaborados entre el sector público y privado, los cuales incluyan los aspectos técnicos propiamente tales y los asuntos de defensa de mercados.

Deben estar preparados para una detección precoz, la comunicación a la OIE y los mercados internacionales, de la toma de acciones inmediatas de eliminación de la infección y la bio-contención, además de circunscribir la infección y el riesgo al foco y su zona de control. De esta manera se deberá procurar dar garantías de exportación del resto del país. Finalmente, deberá establecerse una estrategia para el cierre de la contingencia y la recuperación total de los mercados.

La contingencia puede ser también debido a un asunto de inocuidad. Por ejemplo, la detección de una sustancia prohibida o sobre el límite aceptable en destino (ej.dioxinas). Para estos casos la lógica de reacción es similar a una enfermedad, sin embargo tiene consecuencias objetivas y subjetivas, dentro y fuera del país, las cuales deben incorporarse debido a ser un tema de salud pública.

Para tener éxito en esta estrategia de contingencias y defensa de los mercados, además de la preparación y respuesta eficiente y eficaz, es fundamental establecer acuerdos anticipados con los mercados frente a estas situaciones. Hacerlo en medio de la contingencia es mucho más difícil para ambas partes.

V. Estrategia de los países

5.1. Aspectos generales

Si bien es cierto, existen principios para el establecimiento y cumplimiento de los requisitos sanitarios para la exportación, cada país exportador puede y debe tener una estrategia sanitaria propia para poder exportar sus mercancías. Tanto para poder ingresar a los mercados, como para mantenerlo en normalidad como en contingencia.

Los países importadores son diferentes en la forma en que establecen sus requisitos, el nivel de riesgos aceptable que tienen, la forma como los evalúan, la forma como reaccionan a las contingencias, la disposición a aceptar medidas equivalentes, entre otros asuntos. Por otra parte, los países exportadores tienen fortalezas y debilidades, las cuales deben organizarse de la mejor manera para dar cumplimiento de las exigencias en forma eficiente y eficaz.

En la práctica, un país exportador o potencialmente exportador, debe establecer una estrategia que dé cuenta del interés de acceso de diferentes mercancías a diferentes mercados y a su vez de recursos humanos y financieros limitados del Estado y de las empresas que desean exportar. Más aun, para ello se deben cumplir en paralelo requisitos de sanidad animal y de inocuidad alimentaria. Deben por lo tanto además incluirse los tiempos y resultados esperados para cada caso. Por cierto, debe haber una instancia superior que las coordine y establezca las prioridades.

La apertura, mantención y defensa de mercados no son procesos rígidos y estáticos. Más bien son una negociación sanitaria permanente que requiere justamente de esa estrategia para lograr el objetivo. Una parte sustantiva es entregar y convencer con argumentos que puede dar cumplimiento de lo que se solicita. Sin embargo, también está la habilidad de ir mostrando y ofreciendo soluciones equivalentes. Finalmente, en la negociación sanitaria se debe facilitar que los temas del país exportador sean prioritarios por el país importador y los tiempos sean los más cortos posibles para que se concrete la aprobación de los requisitos y la exportación misma.

Los países, en forma bilateral establecen instancias para analizar estas situaciones de sanidad y comercio. En un espacio formal de colaboración, ambas partes muestran sus intereses y puntos de vista de tal manera de avanzar en la negociación. En los tratados de libre comercio entre los países se incluye un capítulo de MSF para facilitar la resolución de los temas sanitarios para aprovechar las arancelarias que estos tratados buscan.

La estrategia debe ser acordada entre el sector público y privada, de los que exportan y no exportan. Este es un tema crítico, ya que los que no lo hacen deben tener un incentivo muy claro para realizar determinadas acciones. Hay en este aspecto de un enorme espacio de innovación para hacer arreglos específicos. 

La estrategia tiene costos y se espera que tenga beneficios. Además como se puede hacer de varias formas, se debería evaluar los costos y beneficios, tanto públicos como privados, de las diferentes alternativas.

5.2. Sistema basal de gestión sanitaria

Independiente de la mercancía, un país que aspira a ser exportador de productos animales, requiere contar con un sistema sanitario basal para poder exportar. No necesariamente en manos del sector oficial, aunque bajo su control, puede ser privado o internacional. Este sistema basal de gestión sanitaria se compone de los siguientes elementos:

Las empresas por su parte, tienen una participación muy importante en este sistema basal. En primer lugar son parte constitutiva de los sistemas oficiales. Son los que deben hacer muchos de los asuntos ahí definidos. Por otra parte, son los establecimientos que existen y cumplen con los requerimientos, exporten o no lo hagan. Son parte del sistema sanitario del país.

5.3. Aspectos críticos

Para que un país y una industria sean exitosas en sanidad y comercio internacional, debe hacerse cargo o poner énfasis en los siguientes aspectos críticos que pueden hacer la diferencia:

1. Sistema veterinario autónomo y que sea capaz de ejercer la autoridad, transparente, con buena gente y normas. Que tenga la capacidad técnica de diseñar o implementar. Un servicio que de confianza a otros servicios y que cuente con los componentes basales expresados en el capítulo anterior.

2. Normativa sólida y flexible para poder ir haciéndole los ajustes frente a los requerimientos de mercado.

3. Una red pública de apoyo a la sanidad. Relaciones exteriores para un mejor diálogo con los países de exportación. Ministerio de salud para los asuntos de salud pública y servicios de aduanas para la certificación de exportaciones.

4. Un sector privado organizado que sea contraparte del Estado para ayudar a identificar la forma como se va alcanzando los estándares, ayudar a comunicar lo que se debe hacer y cumplir con los estándares. Cada empresa por su parte debe hacer lo que le corresponde en la implementación de las medidas específicas y exportar. Debería haber una instancia de coordinación permanente o instancias ad hoc con el sector privado es muy importante.

5. Una red científica de apoyo nacional e internacional para interpretar o resolver dudas o problemas relacionados con la exportación.

6. La participación de los servicios técnicos oficiales en la OIE y le Codex alimentarious. Hay instancias locales que ayudan al trabajo en esta línea.

VI. Palabras finales

La mayoría de los países de América Latina están exportando animales y productos de origen animal a mercados internacionales. El potencial es enorme para expandir estos mercados. Para que ello ocurra va a ser extremadamente crucial como se gestione la sanidad y se negocie con estos países. Es y será un asunto dinámico y complejo que requerirá mucha determinación, innovación y cooperación dentro y entre los países, del sector público y privado.

Para ver más artículos del sector avícola, visita nuestra página web www.actualidadavípecuaria.com

Comentarios:
Hector Leonardo Schell - Marzo 09/2017

un pais o region que se vea afectado por influenza aviar , puede exportar productos de otras especies animales ?

Más Artículos


Más sobre: artículo avícola

Más sobre: artículo avícola

Más sobre: artículo avícola

NUESTROS CLIENTES