Actualidad Avipecuaria
Friday, 17 November del 2017

Dr. Raúl Zegarra Valencia

Epidemiólogo referente en sanidad animal e inocuidad



Implementar compartimientos en Perú: Estamos cerca, es la hora (parte I)

Implementar compartimientos en Perú: Estamos cerca, es la hora (parte I)
Junio 20/2013
Lima - Perú
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I.- Introducción

El año 2003 en Lima, durante el II Seminario Internacional Influenza Aviar y Enfermedad de Newcastle: Estandarización de criterios sanitarios para el comercio, organizado por la OIE y la Asociación Latinoamericana de Avicultura, uno de los puntos que tomó mucha relevancia fue el de la compartimentación, el año anterior Chile había tenido un brote de influenza aviar y el sector avícola de toda Latinoamérica estaba muy sensible ante esta enfermedad.

II.- 2005, pánico mundial

La Organización Mundial de la Salud OMS lanzó un SOS al mundo, luego de la reaparición generalizada de la gripe aviar H5N1 los años 2003 y 2004, y todos los países tomaron medidas preventivas y elaboraron sus planes de intervención frente a la amenaza mundial que significaba la IA de Subtipo H5N1 presente en aves y con transmisión a humanos, la cual estaba en pleno proceso de evolución y mostraba una gran letalidad, dos de cada tres personas infectadas han muerto; sin embargo dicho virus hasta la fecha no ha logrado alcanzar una capacidad de transmisión entre humanos; mientras tanto los brotes en aves que han afectado a millones de aves en múltiples países son cada vez menos, al parecer la respuesta viene funcionando; sin embargo esta enfermedad sigue siendo altamente limitante para el comercio internacional.

III.- Influenza aviar hoy

Al momento de escribir este artículo, la OIE tiene reportes de influenza aviar altamente patógena en India y de baja patogenicidad en los Países Bajos y China Taipei. En Latinoamérica, México está siendo afectado por el subtipo H7N3; en Sudamérica todos los países estamos libres de la enfermedad; pero cuando un país es afectado pierde de manera inmediata su capacidad de comercializar principalmente sus productos avícolas. Por ello las estrategias de los países de alcanzar y mantener la condición de país libre, zona libre y compartimento libre cobran vigencia, hablemos entonces de la compartimentación.

IV.- Definición de Compartimento

Según la OIE se conocen las siguientes definiciones:

Compartimento: Designa una subpoblación animal (de aves) mantenida en una o varias explotaciones bajo un mismo sistema de gestión de la bioseguridad y con un estatus sanitario particular respecto de una enfermedad determinada o enfermedades determinadas contra la o las que se han aplicado las medidas de vigilancia, control y bioseguridad requeridas para el comercio internacional.

Compartimento libre: Designa un compartimento en el que la ausencia del agente patógeno de origen animal (de aves) que provoca la enfermedad considerada ha sido demostrada por el respeto de todas las condiciones prescritas por el Código Terrestre para el reconocimiento de compartimentos libres de enfermedad.

Un factor importante a tomar en cuenta es que mientras en el caso de país libre y región libre ambos se basan en barreras geográficas, y depende principalmente de los esfuerzos e implementaciones de los servicios veterinarios de los países, el compartimento se basa en métodos de gestión y bioseguridad dependiendo principalmente de la implementación de las empresas, cuyo alcance lo determina el servicio oficial en base a directrices de la OIE; por lo tanto es el servicio oficial el que evalúa, aprueba, autoriza y reconoce un compartimento.

V.- Bases para su implementación (OIE Código terrestre capítulo 4.3.)

Aspectos generales

Los Servicios Veterinarios deberán definir claramente la subpoblación, de conformidad con las directrices del Código Terrestre. Asimismo, deberán ser capaces de explicar a los Veterinarios del país importador en qué basan el estatus zoosanitario distinto del compartimento considerado y deberán alcanzar la documentación detallada que demuestre la condición obtenida y las medidas para su mantenimiento.

Los procedimientos utilizados para establecer y mantener la diferencia de estatus zoosanitario de un compartimento dependerán de la epidemiología de la enfermedad, en particular, de la presencia y del papel de especies susceptibles de la fauna silvestre, y de los factores medioambientales, así como de la aplicación de medidas de bioseguridad.

La autoridad, organización e infraestructura de los Servicios Veterinarios, laboratorios incluidos, deberán estar claramente documentadas, de modo que se demuestre la integridad del compartimento. La autoridad suprema del compartimento, a efectos de comercio interno o internacional, será la Autoridad Veterinaria. En el marco del mantenimiento del estatus sanitario de un compartimento los desplazamientos deben ser objeto de medidas apropiadas a fin de proteger su estatus zoosanitario.

El país importador deberá reconocer la existencia del compartimento igualmente en función a las directrices de la OIE.

El país exportador evaluará los recursos necesarios y disponibles para establecer y mantener un compartimento, en particular, los recursos humanos y económicos, así como de la competencia técnica de sus Servicios Veterinarios y del sistema de producción de los interesados, incluida la competencia en materia de vigilancia y diagnóstico de enfermedades.

La bioseguridad y la vigilancia son componentes esenciales de la compartimentación y su organización requiere la cooperación del sector avícola con los Servicios Veterinarios.

Las responsabilidades del sector avícola incluyen la aplicación de medidas de bioseguridad, la documentación y el registro de los desplazamientos de aves y personal, los sistemas de garantía de la calidad, la supervisión de la eficacia de las medidas aplicadas, la documentación de las medidas correctivas, la vigilancia, la notificación rápida y el manejo de registros fácilmente accesibles.

Los Servicios Veterinarios se encargarán de expedir certificados para los desplazamientos de aves y de realizar y documentar periódicamente inspecciones de las instalaciones, las medidas de bioseguridad, los registros y los métodos de vigilancia. Se encargarán asimismo, de vigilar, notificar y diagnosticar en laboratorio las enfermedades o de controlar todas estas operaciones.

Aspectos específicos

La OIE tiene establecido en sus directrices 7 aspectos para implementar un compartimento que aplicado al sector avícola en resumen son:

1. La extensión y los límites geográficos que son determinados por la Autoridad Veterinaria basándose en fronteras naturales, artificiales y/o legales, y serán publicados por vía oficial.

2. Una zona de protección, alrededor del compartimento, se basa en:

a. Identificación y trazabilidad de las aves de modo que se puedan distinguir de otras poblaciones.

b. La vacunación de todas las aves contra la enfermedad a proteger; sin embargo en caso de influenza aviar esta condición no sería aplicable, en caso de enfermedad de Newcastle sí.

c. El muestreo o vacunación (según corresponda) de las aves que ingresan.

d. Procedimientos específicos para la manipulación, el envío y el análisis de las muestras.

e. El fortalecimiento de la bioseguridad, incluidos procedimientos de limpieza y desinfección de los medios de transporte, y posibles rutas obligatorias.

f. La vigilancia específica de las especies susceptibles, de la fauna silvestre y los correspondientes vectores.

g. Campañas de concienciación dirigidas a la opinión pública o específicamente destinadas a criadores, comerciantes, cazadores o veterinarios.

3. En caso de un brote se podrá establecer una “zona de contención” a efectos del comercio. El establecimiento de esta zona se basará en una respuesta profiláctica rápida, que incluya:

a. La suspensión de los desplazamientos de aves y otras mercancías de riesgo, en cuanto se notifique la sospecha de presencia de la enfermedad y se haya demostrado, gracias a una investigación epidemiológica, consecutiva a la confirmación de la infección, que los brotes se limitan a esa zona. Deberá haberse identificado el brote primario, haberse investigado su origen probable y haberse demostrado que los casos están epidemiológicamente vinculados entre sí.

b. Se deberá aplicar el sacrificio sanitario o cualquier otra estrategia eficaz de control destinada a erradicar la enfermedad e identificar la población de aves susceptibles presentes en la zona de contención de forma que indique claramente que pertenecen a dicha zona. En el resto del país o de la zona se intensificará la vigilancia pasiva y específica, de conformidad con lo previsto en el Capítulo 1.3. del código terrestre de la OIE, y no deberá detectarse ningún indicio de infección.

c. Las medidas que se aplicarán en la zona de contención para impedir la diseminación de la infección, serán las previstas en el código terrestre de la OIE y deberán incluir la vigilancia continua de la enfermedad.

d. Para establecer la zona de contención se debe demostrar que no se han vuelto a registrar casos en ella durante, al menos dos períodos de incubación de la enfermedad desde el último caso detectado.

e. Se suspenderá el estatus de las zonas libres de la enfermedad situadas fuera de la zona de contención, hasta que ésta no esté establecida pero, una vez que haya quedado claramente establecida, podrá ser restituido sin necesidad de tener en cuenta las disposiciones del capítulo que trata de la enfermedad considerada.

f. La zona de contención debe administrarse de modo que sea posible demostrar que las mercancías, destinadas al comercio internacional, proceden de un lugar situado fuera de la zona de contención.

g. Para restituir el estatus de zona libre de la enfermedad considerada a la zona de contención, se aplicarán las disposiciones del capítulo que trata de la enfermedad.

4. Los factores que definen un compartimento serán determinados por la Autoridad Veterinaria basándose en criterios como los métodos de gestión y explotación relacionados con la bioseguridad y serán publicados por vía oficial.

5. Las aves pertenecientes a una subpoblación deberán ser reconocibles gracias a una separación epidemiológica patente de las demás aves y de todo lo que represente un riesgo de enfermedad. La Autoridad Veterinaria deberá documentar detalladamente las medidas de identificación de la subpoblación adoptadas en el compartimento y garantizar el establecimiento y mantenimiento de su estatus sanitario mediante un plan de bioseguridad. Las medidas empleadas para establecer y mantener la diferencia de estatus zoosanitario de un compartimento deberán ser las apropiadas a las circunstancias particulares de dicho compartimento y dependerán de la epidemiología de la enfermedad, de los factores medioambientales, del estatus zoosanitario de las áreas circundantes, de las medidas de bioseguridad aplicables (incluidos el control de desplazamientos de aves, la utilización de fronteras naturales y artificiales, la separación física de las aves, la gestión comercial y los métodos de explotación) y de la vigilancia de la enfermedad.

6. Las aves del compartimento deberán identificarse de modo que puedan rastrearse sus desplazamientos. Según el sistema de producción, la identificación podrá hacerse por parvada. Todos los desplazamientos de aves, tanto para entrar como para salir del compartimento, deberán estar bien documentados y controlados. La existencia de un sistema válido de identificación de las aves es requisito indispensable para valorar la integridad del compartimento.

7. El plan de bioseguridad de un compartimento describirá la colaboración entre la empresa y la Autoridad Veterinaria, así como sus responsabilidades respectivas. Describirá asimismo las pautas de funcionamiento, para dejar claro que la vigilancia, el sistema de identificación y trazabilidad de las aves vivas y los métodos de gestión corresponden a la definición de un compartimento. Además de la información sobre los controles de los desplazamientos de aves, el plan comprenderá registros de la producción de la parvada, el origen de los alimentos, los resultados de la vigilancia, la natalidad y mortalidad y los visitantes, el historial de morbilidad, mortalidad, medicaciones y vacunaciones, documentación sobre la formación del personal pertinente y cualquier otro criterio necesario para evaluar la reducción del riesgo. El plan de bioseguridad describirá también los controles a los que son sometidas las medidas para garantizar la reevaluación periódica de los riesgos y el consiguiente ajuste de las medidas.

Comentarios:
Juan Raúl Zegarra Valencia - Septiembre 26/2013

Colombia ya tiene dos compartimentos libres de enfermedad de Newcastle

Juan Raúl Zegarra Valencia - Septiembre 24/2013

Muy bueno Doc. Esperemos llegar a eso, saludos

Juan José Ortiz Garcia - Septiembre 23/2013

Gracias a ustedes por su interés, los seguiremos manteniendo informados con el envío de artículos técnicos e información de actualidad a través de nuestros mailings. Actualidad Avipecuaria http://www.actualidadavipecuaria.com/

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