Actualidad Avipecuaria
jueves, 18 octubre del 2018

Ing.Cristian Uculmana Morales

Ing. Cristian Uculmana M.

Jefe Técnico de Nutrición - Gammavet

cristian@gammavet.com



Inflamación intestinal: un desafío para la industria.

Inflamación intestinal: un desafío para la industria.
Julio 20/2018
Perú
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La inflamación es una respuesta inmune esencial que busca controlar alguna infección causada por microorganismos, reparar el tejido afectado y volver a un estado de homeostasis. Sin embargo, la inflamación tiene consecuencias indeseables: provoca daño tisular (en un intento por aislar y destruir al patógeno), desvía la ruta metabólica de los aminoácidos (AA) hacia el soporte de la respuesta inmune en vez de hacia la síntesis de proteína muscular, aumenta el catabolismo muscular y disminuye el apetito (señales a través del sistema nervioso central).

Por ello, debemos conocer los mecanismos básicos de la inflamación, su relación con la salud intestinal y estrategias disponibles con la finalidad de aumentar la rentabilidad del avicultor.

Salud intestinal y respuesta inflamatoria

El tracto digestivo es responsable del 70% de todas las reacciones inflamatorias. A pesar de que el intestino representa el 5-8% del peso de los pollos de engorde, este tejido utiliza más del 20% del total de la energía consumida debido a la alta tasa de recambio celular y a la intensa actividad metabólica; por lo tanto, las necesidades nutricionales del intestino deben ser consideradas intentando optimizar los nutrientes disponibles, sobre todo en condiciones sanitarias no favorables. Dos de los puntos más importantes en esta relación son: el rol de la mucosa intestinal y el rol de la microbiota.

La mucosa intestinal protege al animal de las sustancias tóxicas presentes en el alimento, así como de la invasión por microorganismos potencialmente patógenos; sin embargo, en un proceso inflamatorio el organismo prioriza:

  • La proliferación de células de defensa.
  • La expresión de proteínas receptoras para reconocer antígenos no específicos.
  • Producción de citoquinas y anticuerpos.

En coordinación con la mucosa intestinal, la microbiota del intestino es responsable de la primera línea de defensa del animal. En el tracto gastrointestinal existen más de 600 especies de bacterias diferentes, y se conoce que la nutrición afecta la composición de la microbiota, es en este sentido en donde la nutrición de precisión puede contribuir positivamente con la microestructura del epitelio intestinal, así como en el establecimiento de una microbiota deseable.

Las diferentes secciones del tracto gastrointestinal están habitadas por una microbiota específica, adaptada a las condiciones físicoquímicas y a los nutrientes disponibles de cada sección. Los microorganismos (MO) más abundantes en el íleon son de la especie Lactobacillus spp. (83%); mientras que, en el ciego, estos MO llegan sólo al 10% (gran diferencia a pesar de la localización contigua).

Las bacterias ácido-lácticas del intestino tienen requerimientos de nutrientes tan complejos como los del huésped y dependen de la disponibilidad de AA del entorno de crecimiento; por lo tanto, existe competencia entre la microbiota y el huésped por los AA de la dieta. La estrategia más idónea es tener una proteína altamente digestible y/o agregar enzimas digestivas para que los AA puedan ser absorbidos, en mayor medida, en el intestino delgado superior, y haya menor proteína resistente de origen nutricional que pueda ser utilizada por los MO de los ciegos, ya que estos últimos causan problemas al hospedero por un incremento en número (probable disbacteriosis) y por la producción de metabolitos potencialmente tóxicos. Una estrategia que también se viene utilizando es la incorporación de probióticos y prebióticos a la dieta, y aunque su uso depende de múltiples factores, hay buenos resultados cuando se trabaja en base a objetivos y a un programa nutricional integral.

Una microbiota intestinal adecuada brinda beneficios al hospedero debido a:

  • La producción de vitaminas y aminas benéficas.
  • Regulación de la permeabilidad celular.
  • Efecto sobre las células caliciformes.
  • Estimula la producción de péptidos antimicrobianos.
  • Modulación del sistema inmune.
  • Inhibición de patógenos.
  • Menor probabilidad de disbacteriosis y de enteritis necrótica.

Nutrición y respuesta inflamatoria

El mejor entendimiento del rol de los AA sobre el mecanismo envuelto en la modulación del sistema inmune es esencial para mantener la salud intestinal y tener resultados económicos favorables. Existen algunos aminoácidos que tienen mayor relación con la salud intestinal, dentro de ellos tenemos:

 • Treonina: en una dieta maíz/soya, la treonina es el tercer aminoácido (AA) limitante. La treonina es el mayor componente de las mucinas. Durante una infección, la utilización de treonina para la síntesis de mucina se incrementa en más de 50%, sugiriendo que el requerimiento de este aa debe ser mayor bajo estas condiciones. Además, la treonina es el mayor componente de las inmunoglobulinas (La IgA es secretada por el intestino y representa más de las 2/3 partes de las Ig totales).

• Arginina: este AA es precursor para la síntesis de poliaminas, creatina y óxido nítrico. El óxido nítrico (ON, por sus siglas en inglés) estimula la secreción de factores de crecimiento y actúa como regulador del sistema inmune.

En una investigación reciente se reportó que una reducción del 40% de arginina de la dieta redujo los niveles de ON en aves sin desafío sanitario, pero el mismo nivel de arginina no limitó la producción de ON bajo condiciones de desafío sanitario, lo que refleja la alta priorización metabólica de arginina para la síntesis de ON durante un desafío sanitario.

• Glutamina: forma parte del glutatión, una molécula clave en la defensa contra radicales libres. El intestino compite con otros órganos por la glutamina. Este aa es considerado esencial bajo condiciones de inflamación y alto desafío sanitario.

Moduladores de la respuesta inflamatoria

Cada vez tenemos más y mejores alternativas a los APC. El mercado peruano cuenta con: pre/ pro/simbióticos, ácidos orgánicos, enzimas, péptidos antimicrobiales, bacteriófagos y fitogénicos.

Los fitogénicos son compuestos naturales bioactivos derivados de plantas, estos tienen diversos efectos positivos en la producción animal. Se pueden usar en forma sólida, molida o como extractos; y dependiendo del proceso utilizado también pueden clasificarse en aceites esenciales y oleorresinas.

La concentración y disponibilidad de compuestos bioactivos dependen de la parte de la planta, del origen geográfico, de la época de cosecha, de factores ambientales, de las condiciones de almacenamiento y técnicas de procesamientos. Por lo tanto, sólo se puede tener un producto uniforme si una empresa controla todos los procesos de producción.

Dentro de las plantas que originan a los fitogénicos más conocidos (ya que también forman parte del consumo humano) tenemos a: tomillo, orégano, romero, ajo, jengibre, té verde, comino, canela, estevia, anís, manzanilla. Sin embargo, existen plantas con propiedades de gran interés para los avicultores, una de ellas es la Macleaya cordata.

Sangrovit® es un aditivo que incluye en su composición: sanguinarina, queleritrina y protopina (alcaloides obtenidos de la Macleaya cordata). Estos alcaloides van a ayudar a modular un estado de inflamación, sin considerar su origen (toxinas, bacterias, parásitos, ROS, soya cruda, aceites oxidados, etc). Estos alcaloides han demostrado tener múltiples efectos positivos en la avicultura:

  • Disminuyen la activación de NF-kB (principal punto de regulación de la respuesta inflamatoria).
  • Efecto antiinflamatorio en fase aguda y crónica, en estudios in-vivo e in-vitro (Niu et al., 2012; Soler et al., 2016).
  • Mejoran la performance (Vieira et al., 2008), incluso en condiciones de desafío sanitario.
  • Rol importante en el control de enfermedades entéricas (Pickler et al., 2013).
  • Rol protector en aves desafiadas con coccidia y C. perfringens (Xue et al., 2017).
  • Reducen la conversión alimentaria incluso en aves desafiadas con C. perfringens (Abudabos et al., 2018).
  • Efecto analgésico y antimicrobial (Kosina et al., 2004).
  • Mejoran la retención de aa, ya que inhibe la enzima decarboxilasa de L-aminoácidos (Drsata et al., 1996).
  • La sanguinarina tiene afinidad por receptores que tienen efectos moduladores positivos sobre el apetito.
  • Existe una mejor distribución de la microbiota a lo largo de todo el tracto gastrointestinal.

Finalmente, se sugiere que los próximos estudios en el campo de la salud intestinal/ inflamación ayuden a entender mejor las rutas metabólicas para lograr una sólida respuesta inmune, sin dejar de lado el máximo rendimiento productivo. Desde el descubrimiento de los antibióticos promotores de crecimiento (APC), estos han jugado un rol crucial en el avance de la industria avícola; sin embargo, la resistencia adquirida por parte de los animales y los posibles residuos en la carne representan actualmente una preocupación para avicultores y el público consumidor.

Un dato interesante es que en los países en donde los APC están prohibidos, la incidencia de Enteritis Necrótica ha aumentado, lo que lleva a los investigadores a seguir buscando alternativas eficientes que puedan reemplazar a los APC.

La combinación de varias alternativas será la solución para mantener la productividad y generar más ganancias para los avicultores, considerando la tendencia en la reducción del uso de APC en la industria animal.

Bibliografía

Para mayor información contactarse al correo: cristian@gammavet.com

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