Actualidad Avipecuaria
miércoles, 13 diciembre del 2017

Dr. Osvaldo Bolinaga

Consultor Técnico Aviagen



Manejo de Reproductoras

Un incremento a la ración (aproximadamente 50% más) el día antes y el día después de la transferencia ayudará a compensar el estrés por el cambio; no se debe suministrar alimento a las aves la mañana del día que se estarán transfiriendo.

Manejo de Reproductoras
Septiembre 20/2017
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Minimizar la variación en el inicio de la madurez sexual de la parvada y preparar las aves para las demandas fisiológicas de la etapa inicial de la reproducción.

Los aumentos adecuados de peso corporal durante este periodo garantizaran en las hembras una transición suave y uniforme a la madurez sexual y la producción de huevos; en los machos reforzaran una condición física óptima y uniforme, así como la fertilidad.

Consideraciones Sobre el Manejo

Es fundamental lograr la densidad poblacional y el espacio de comedero y de bebedero adecuados a medida que las aves llegan a la madurez sexual, para prevenir la perdida de uniformidad en la parvada, reduciendo así la variación en madurez sexual (tanto entre el mismo sexo como entre machos y hembras) y ayudando a mantener la aptitud reproductiva y la condición física optimas de la parvada. Después de los 140 días (20 semanas) de edad, se debe reducir la densidad poblacional y aumentar el espacio de comedero y de bebedero, con el fin de acomodarse al aumento en el tamaño del ave y a los equipos adicionales (por ejemplo, nidos) que se encuentren en el galpón durante la etapa de postura.

Puntos clave:

• Seguir las recomendaciones de densidad poblacional y espacio de comedero y de bebedero;

• Asegurar que se aumenten los espacios disponibles de piso, comedero y bebedero a las edades recomendadas.

Objetivo de peso

El enfoque en el manejo durante el periodo de las 15 semanas (105 días) de edad hasta el estímulo con luz es el mismo para machos y hembras. La meta es mantener una parvada uniforme de aves que se encuentren dentro del perfil de objetivo de peso corporal, de manera que la transición a la madurez sexual ocurra uniformemente y a la edad deseada. Esto se hace siguiendo las recomendaciones respecto a los incrementos semanales de ingesta de energía y peso corporal.

Durante esta etapa, el monitoreo frecuente y el registro del peso corporal y la uniformidad son herramientas vitales de manejo. El desarrollo de características sexuales secundarias, tales como la separación de los huesos pélvicos en las hembras y aumento de la intensidad del color facial en ambos sexos son buenos indicadores del progreso de la madurez sexual del lote.

El no cumplimiento de las metas semanales de aumento de peso corporal entre las 15 semanas de edad y el estímulo con luz es una causa común de un desempeño deficiente, que puede conducir a:

• Retraso en el inicio de la postura.

• Huevos muy pequeños al principio.

• Mayor Porcentaje de huevos rechazados y deformes.

• Mayor Cantidad de huevos infértiles.

• Mayor Susceptibilidad a la cluequez.

• Pérdida de uniformidad en los pesos corporales y la madurez sexual.

• Menor pico de producción.

• Pérdida de sincronización sexual entre machos y hembras.

Las parvadas que están sobrealimentadas y exceden el objetivo de peso corporal entre las 15 semanas de edad y el estímulo con luz normalmente mostraran:

• Inicio prematuro de la postura.

• Mayor incidencia de huevos con doble yema.

• Menor rendimiento del huevo incubable.

• Mayor requerimiento de alimento durante toda la postura.

• Menor pico, persistencia y número total de huevos.

• Menor fertilidad de machos y hembras durante toda la vida.

• Mayor incidencia de peritonitis y prolapso.

• Pérdida de sincronización sexual entre machos y hembras.

Tipo de alimento y contenido energético

A medida que las aves se acercan a la madurez sexual, se puede alterar la uniformidad si el suministro de nutrientes no es el adecuado. Cuando se hacen cambios en el tipo de alimento, por ejemplo, cuando se pasa de dieta de crecimiento a dieta de pre-postura, es importante tener mucha precaución en el manejo y que el administrador de la granja tenga en cuenta todos los cambios en el contenido energético entre las formulas o tipos de alimento. Al cambiar el tipo de alimento, la ración debe ajustarse acordemente: si el cambio resulta en un menor contenido energético, se deberá incrementar la ración, y viceversa.

Punto clave:

• Tener presente todo cambio en el contenido energético entre formulas y tipos de alimentos, y modificar el consumo de ración acordemente.

En el periodo entre las 15 semanas de edad y el estímulo con luz, es importante que se proporcionen 8 horas constantes de luz, de manera que las aves puedan responder adecuadamente al fotoestímulo cuando este ocurra.

Independientemente de que tipo de galpón se utilice, la transferencia no debe realizarse antes de las 18 semanas (126 días) ni después de las 23 semanas (161 días) de edad. Se recomienda que los machos se transfieran antes que las hembras (por lo menos un día antes) para permitirles encontrar los comederos y bebederos.

Un incremento a la ración de alimento (aproximadamente 50% más) el día antes y el día después de la transferencia ayudara a compensar el estrés por el cambio. No se debe suministrar alimento a las aves la mañana del día que se estarán transfiriendo. Los comederos de las instalaciones de postura deben estar completamente llenos, de manera que las aves tengan acceso inmediato al alimento a su llegada. Las raciones de alimento deben regresar a las normales en el primer día, o posiblemente en el segundo, después de la transferencia.

La cantidad exacta de alimento adicional suministrado y el lapso de tiempo durante el cual se suministra después de la transferencia dependerá de la estación del año, la temperatura ambiental y la duración del transporte.

Es importante que no se reduzca el espacio de comedero y que los programas de luz y bioseguridad se sincronicen entre los galpones de levante y los de postura.

Después de la transferencia, se debe revisar el llenado del buche de machos y hembras para asegurarse de que las aves estén encontrando el alimento y el agua. Se debe evaluar el buche el día de la transferencia, 30 minutos después del primer alimento, y otra vez a las 24 horas. Se debe evaluar una muestra al azar de por lo menos 50 hembras y 50 machos. Si se encuentran problemas en el llenado del buche (lo ideal es que todas las aves evaluadas tengan el buche lleno), se debe investigar y resolver el motivo (las posibilidades incluyen que el espacio de comedero, la distribución del alimento o la disponibilidad de alimento no sean los adecuados).

Puntos clave:

• Suministrar alimento adicional el día antes y el día después de la transferencia;

• Asegurarse de que los machos y las hembras estén encontrando el alimento y el agua mediante la evaluación de llenado del buche y el monitoreo del comportamiento alimenticio.

Apareo

Al momento de mezclar machos y hembras se requieren técnicas de manejo adicionales. Se debe prestar atención al proceso de apareamiento, a la identificación de errores en el sexado, al manejo de la alimentación separada según el sexo y a la proporción entre machos y hembras.

El apareo debe iniciarse a partir de las 21 semanas (147 días) de edad. Tanto machos como hembras deben estar sexualmente maduros antes de que se inicie el apareo. Un macho inmaduro nunca debe juntarse con una hembra madura. Un macho maduro se distingue por su cresta y barbilla bien desarrolladas y de color rojo

Una hembra sexualmente madura también tiene la cresta y la barbilla de color rojo vivo Si la madurez sexual se ve retrasada, o si las aves se van a mover de un galpón cerrado (blackout) de levante a un galpón abierto de postura, deberá posponerse el apareo entre 7 y 14 días. Esto dará a las aves más tiempo para madurar sexualmente y proporcionara un mejor control en la alimentación (ya que los machos estarán más grandes y, por lo tanto, los sistemas de alimentación separados por sexo funcionaran mejor).

Cuando existen variaciones en la madurez sexual dentro de una población de machos y se nota claramente que algunos de los machos están inmaduros, se deben mezclar primero con las hembras los machos que estén más maduros. Como ejemplo, si la proporción planeada de apareamiento es de 9.5 a 10%, un posible plan de apareo consistiría en juntar con las hembras la mitad de los machos totales requeridos (aquellos que estén más maduros) a las 21 semanas, luego un cuarto (nuevamente, los que estén más maduros) una semana después, y finalmente los machos restantes la semana posterior.

Si los machos están más maduros que las hembras, deben entonces juntarse con las hembras de manera más gradual. Por ejemplo, se puede aparear una proporción de 1 macho por cada 20 hembras, y luego agregar más machos gradualmente durante los siguientes 14 a 21 días, hasta lograr la proporción deseada.

Puntos clave:

• Asegurarse de que machos y hembras estén sexualmente maduros al momento del apareo.

• Los machos inmaduros no deben juntarse con hembras maduras.

• Iniciar el apareo a los 147 días (21 semanas).

• Monitorear el comportamiento alimenticio.

Sistemas de alimentación separada por sexos

Tras haber juntado a los machos con las hembras, la alimentación debe llevarse a cabo utilizando sistemas separados según el sexo.

La alimentación separada por sexos se basa en las diferencias del tamaño de la cabeza entre machos y hembras y proporciona un mejor control del peso corporal y la uniformidad de cada sexo. Este sistema de alimentación requiere un manejo particularmente cuidadoso y un monitoreo frecuente del comportamiento alimenticio durante el día. El comportamiento alimenticio se debe monitorear, como mínimo, dos veces por semana hasta las 26 semanas de edad. Normalmente los machos quedan completamente excluidos de los comederos de las hembras alrededor de las 26 semanas de edad. Hasta este punto, puede que algunos machos todavía tengan acceso al sistema de alimentación de las hembras y roben el alimento.

Se requiere un monitoreo cuidadoso del peso corporal y del comportamiento alimenticio para asegurar que tanto machos como hembras están recibiendo el alimento suficiente para lograr los objetivos de aumento de peso corporal. Después de las 26 semanas de edad, el monitoreo del comportamiento alimenticio puede reducirse a una vez por semana. El equipo de alimentación debe recibir el mantenimiento y ajustes apropiados; los equipos que no reciben un buen manejo y mantenimiento dan una distribución deficiente del alimento, lo cual constituye una de las causas principales de disminución en la fertilidad y la producción de huevos.

Puntos clave:

• Proporcionar sistemas de alimentación separados para machos y hembras. Los sistemas de alimentación para hembras deben tener rejillas instaladas para evitar el acceso de los machos, y los comederos para los machos deben elevarse a una altura que no permita el acceso de las hembras;

• Observar el comportamiento alimenticio diariamente para asegurar que ambos sexos se están alimentando separadamente, que los comederos de los machos están a la altura apropiada y que el espacio de comedero y la distribución del alimento son los adecuados;

• Revisar diariamente que no haya danos, desplazamientos o irregularidades en los claros del sistema de alimentación de las hembras.

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