Actualidad Avipecuaria
Wednesday, 28 June del 2017

Carlos Vílchez Perales, Ph.D.

Dep. Académico de Nutrición - Facultad de Zootecnia UNALM



Manejo nutricional de pollos de carne durante la primera semana post eclosión: Consideraciones generales

La alimentación antes de la eclosión se ha logrado con el desarrollo de la técnica “in ovo”, consiste en administrar soluciones nutritivas (glucosa, aminoácidos, minerales, vitaminas y otros) en el huevo (interior del amnios).

Manejo nutricional de pollos de carne durante la primera semana post eclosión: Consideraciones generales
Abril 17/2013
Lima - Perú
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El requerimiento de energía de mantenimiento de un pollito durante las primeras 24 horas ha sido estimado en 11 kcal, pero el saco vitelino contiene solo 9.4 kcal, lo que sugiere que si el pollito no recibe alimento en este período, éste entrará en balance energético negativo y perderá peso rápidamente. En la práctica, el proceso de incubación y tiempo de transporte desde la incubadora hasta las granjas retrasa su alimentación en varias horas (~36 a 48 horas), dependiendo de la lejanía de las granjas.

Los diferentes nutrientes en la yema residual aportan la energía necesaria durante el período de ayuno; sin embargo, es insuficiente para cubrir las necesidades de su mantenimiento y crecimiento. Está ya ampliamente demostrado que el retraso en el suministro de alimento durante las primeras horas post eclosión, resulta en una disminución en la tasa de crecimiento de las aves. Por ejemplo, pollos que recibieron alimento a las 48 horas post eclosión, resultaron con un peso vivo de mercado disminuido en 7.8% en relación a pollos que sí recibieron alimento, inmediatamente después de ser retirados de la incubadora. Dado que la selección genética en pollos de carne se ha centrado en la velocidad de crecimiento, un detenimiento y/o pérdida de peso vivo durante un ayuno, es algo que ya no se puede recuperar posteriormente. Se considera que un (1) gramo de peso vivo adicional a los siete días de edad, representa cinco (5) gramos extras a la edad de beneficio.

El manejo nutricional actual, considera el suministro de un alimento de pre inicio durante los primeros 7 a 10 días de edad del ave y este hecho resulta en una mejora en los índices de conversión alimenticia y una reducción en la mortalidad de las aves. El consumo de alimento oportuno estimula el crecimiento del intestino y su capacidad de absorción de nutrientes, a medida que se van generando nuevas células intestinales (enterocitos). Cuanto más pronto los pollos reciben alimento mayor será su ganancia de peso vivo, tanto al final de la primera semana de vida como a la edad del beneficio, dependiendo del tipo de mercado. Un acceso temprano al alimento permite un aumento en el peso relativo y diámetro del intestino y en la longitud de las vellosidades intestinales, factores importantes que contribuyen a la mejora en la absorción de nutrientes.

El pronto suministro de alimento post eclosión también tiene influencia significativa en el desarrollo y actividad de las enzimas digestivas de los pollos. Al nacimiento, las reservas de las enzimas del páncreas (tripsina, quimotripsina, amilasa y lipasa) en el pollo es muy limitada, pero su secreción es rápidamente estimulada durante la primera semana de vida y cada una de ellas presentan un perfil característico.

Así, hasta el segundo día de vida la actividad de la amilasa es prácticamente nula, debido probablemente a la ausencia de carbohidratos en el vitelio y para la activación de su secreción se requiere el consumo de alimento; sin embargo, la presencia de lípidos y proteínas en el saco vitelino causa la actividad enzimática intestinal más precoz de las enzimas correspondientes, lipasas y proteasas, respectivamente.

Otro grupo de enzimas a tener en cuenta, son las producidas por el borde de los ápices de las vellosidades intestinales, como son las disacaridasas (maltasa, isomaltasa, sacarasa). En general, la presencia de alimento sólido en el intestino es el factor principal para el inicio del desarrollo anatómico y funcional del tracto gastro-intestinal, dado que las enzimas digestivas son dependientes de substrato.

Además, las enzimas también reducen la flora potencialmente patógena que hay en el intestino, posiblemente, por un aumento en la velocidad de tránsito como resultado de una disminución de la viscosidad de la ingesta y menos disponibilidad de nutrientes para esta flora. Por lo tanto, el desarrollo y extensión gastro-intestinal y la maduración de la secreción de las enzimas digestivas son severamente perjudicadas, cuando hay una demora en el suministro de alimento post eclosión. Otro aspecto importante a considerar, es el efecto del pronto suministro de alimento post eclosión sobre el peso del músculo pectoral.

El crecimiento muscular está relacionado con el proceso y maduración de las fibras musculares e hipertrofia muscular, originado por células miogénicas precursoras llamadas células satélite, activadas muy tempranamente siendo capaces de proliferar, diferenciarse y unirse a las fibras existentes o fusionarse con otras para formar nuevas fibras. Actividad que solo está limitada a los dos primeros días de edad. Se sugiere que la masa muscular asociada al tórax puede llegar a duplicarse en peso los primeros cinco días post eclosión; además, las ganancias de peso para los músculos pectorales y de las piernas a la primera semana de edad representan el 6% y 2% de peso corporal, respectivamente.

Un efecto específico del retraso en el acceso al alimento, es un incremento de apoptosis en las células musculares de las aves; asimismo, existe una menor síntesis de proteínas en el músculo pectoral thoracicus, y esta disminución de síntesis proteica no puede ser recuperada incluso después de la ingestión de alimento. Existen evidencias, además, que indican que un retraso en el acceso al alimento afecta la capacidad inmunológica del ave.

Sobre el tema en discusión, una de las preguntas más frecuentes es: ¿Cuál es momento apropiado para que empiece la alimentación? En la literatura existen reportes que señalan que los pollos son capaces de utilizar los nutrientes antes de la eclosión, durante el proceso de eclosión y durante el transporte desde la incubadora hasta la granja.

La alimentación antes de la eclosión se ha logrado con el desarrollo de la técnica de la alimentación “in ovo”, que consiste en administrar soluciones nutritivas (glucosa, aminoácidos, minerales, vitaminas y otros) en el huevo (interior del amnios) en la última fase de la formación del embrión, con la finalidad de proporcionar nutrientes al intestino del embrión. De la correcta aplicación de esta técnica se espera varias ventajas como son: Baja morbilidad y mortalidad post eclosión, mayor eficiencia de utilización de nutrientes y mejor respuesta inmunológica, entre otras.

Una vez ocurrida la eclosión de los pollos, se sugieren varias alternativas para el suministro de alimento y dentro ellas está la intubación de soluciones conteniendo varios nutrientes.

El proceso de intubación debe realizarse muy poco después de la eclosión. Aves tratadas bajo esta técnica tuvieron una respuesta productiva superior a aquellas que no recibieron este tratamiento. Lo más importante es que la respuesta es aun mayor en pollos provenientes de reproductoras jóvenes.

Finalmente, existen otras técnicas orientadas a mejorar la “condición” de pollos recién llegados a la granja, lógicamente después de un tiempo considerable sin acceso al alimento. Dentro de ellas, se consideran a los productos comerciales denominados “suplementos nutricionales para la alimentación temprana” y de éstos existen varios en el mercado. Su efectividad, sin embargo, dependerá de la formulación de la misma, la cantidad que se suministre por ave y el tiempo de acceso a este producto.

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