Actualidad Avipecuaria
Wednesday, 26 July del 2017

Dr. Daniel Valbuena M.V.Z

Gerente de Servicios Técnicos para América Latina - Hy Line International



Manejos exitosos en cría de pollitas de reemplazo

En jaulas y baterías automáticas, cuando tenemos grupos de aves de bajo peso, es importante colocar bebederos suplementarios para facilitar el consumo equitativo de agua por parte de la pollita.

Manejos exitosos en cría de pollitas de reemplazo
Julio 14/2014
Lima - Perú
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Las aves productoras de huevo modernas tienen un componente genético de altísima producción, siendo hoy en día muy eficientes, tanto en número de huevos como en consumo de alimento.

Los cambios genéticos saltan a la vista cuando comparamos un ave Brown del año 1980 con un ave Brown del 2010.

Debido al mejoramiento genético y asumiendo que tenemos un lote de 10,000 aves del año 2010, frente a 10,000 aves del año 1980; vemos que el ave del año 2010:

• Puede producir 650,000 huevos más hasta las 74 semanas.

• Debe tener 300 aves más para vender al final del ciclo.

• Puede producir un 20% más de masa de huevo total. Ahora, no solo ha sido aumentar el número de Huevos Ave Alojada a una semana determinada, sino que la longevidad del ave ha aumentado de 72 semanas de vida en 1980, a aves con un solo ciclo con una duración de 90 a 100 semanas de vida y una producción de Huevos Ave Alojada entre 408 a 421 huevos; y una producción de Huevos Ave Día entre 419 y 432 huevos para esa semana.

Con la alta producción de las ponedoras actuales, llegan casi inevitablemente a un estado de balance energético negativo, que coincide con el momento del pico de producción. Si la ponedora dispone de una condición corporal óptima y no llena completamente sus requerimientos con el alimento balanceado, necesitará utilizar sus reservas corporales en los períodos críticos y obtener no solo un buen pico de producción, sino también una muy buena persistencia a futuro.

Son muchas las variables que determinan el resultado de un levante exitoso, entre ellas tenemos: calidad de la pollita, nutrición de las primeras semanas, manejo de la cría, despique temprano, programas de luz, entre otras. Todas las variables anteriores hacen referencia a un objetivo único y común para todas las estirpes, y esto es la consecución de peso corporal acompañada de una excelente uniformidad.

En este primer capítulo, compartiremos estrategias exitosas implementadas en la época de cría entre las semanas 0 - 4 por compañías líderes de producción de huevo en América Latina, buscando como objetivo final un ave de peso a semana 18 superior a 1550 gramos.

Desarrollo del ave

Algunos tejidos presentan desarrollo posterior al nacimiento de la pollita como lo es el tracto gastrointestinal, en particular la mucosa intestinal, que sufre un proceso de maduración en la fase inmediatamente posterior a la eclosión, en semejanza con lo ocurrido con los sistemas inmunológico y termorregulador.

La talla y peso de las tres principales porciones intestinales (duodeno, yeyuno e íleon) y de los órganos anexos (hígado, páncreas, molleja y proventrículo) aumentan significativamente durante la primera semana, en especial del día 4 al 8.

Un punto muy importante a tener en cuenta, es la capacidad de ganancia diaria en gramos y porcentual que tiene la pollita durante la primera semana.

En los primeros tres días, tiene la capacidad de ganar en total 13 gramos, que equivalen a un 33% del total de la ganancia de peso corporal en la primera semana. Esta etapa es la utilizada para formar y aumentar todas las actividades propias del sistema digestivo; para luego, en la segunda etapa de la primera semana (día 4 a 7), poder ganar 23 gramos, que equivalen a un 64% de la ganancia total a darse en la primera semana. Entonces, es muy sencillo, si con alimentación no logramos ese 34% de ganancia de peso corporal en los primeros tres días, que es el reflejo del inicio de formación de órganos digestivos, será muy difícil pensar en una ganancia del 64%, la cual equivale a una ganancia de 7 gramos ave día los últimos 3 días de la semana. Además, hay una relación directa entre nutrición e inmunidad. La inmunosupresión constituye uno de los principales problemas que afectan la respuesta inmunológica de manera temporal o permanente, con incrementos de la susceptibilidad a enfermedades.

Granulometría y consumo de alimento

Es muy importante conocer el tamaño de la partícula a utilizar durante esa primera semana. Lo ideal sería un pienso que tuviera un 90% de partículas entre 1 y 2 mm, es decir, tipo Crombo, y máximo un 10% de finos - por lo menos - durante las primeras dos semanas de vida.

Siempre debe haber un espacio de tiempo para observar el comportamiento de la pollita, independientemente que el alimento esté en harina o en forma de Crombo. Partículas demasiado gruesas imposibilitan el consumo del alimento, y podemos tener el "súperalimento", pero si el ave no lo consume en cantidades adecuadas, el objetivo a lograr no se obtiene. Al hacer un análisis de llenado de buche en un lote de pollitas, a las 6 horas de haberse instalado el 75% de ellas, deben tener presencia de alimento en el buche.

Consumo de agua

El agua es el principal de los nutrientes, pero el más olvidado frecuentemente. Debe haber suficiente disponibilidad en cantidad de equipo, así como también en disponibilidad de acceso a ella, especialmente en niple donde la pollita debe de reconocer la presencia de una gota para identificar rápidamente los puntos de suministro.

En jaulas y baterías automáticas, cuando tenemos grupos de aves de bajo peso, es importante colocar bebederos suplementarios para facilitar el consumo equitativo de agua por parte de la pollita, ya que cuando la pollita está pequeña no alcanza la altura del niple.

Un factor supremamente importante a revisar es la temperatura del agua, la cual debe estar muy próxima a los 26 °C. Temperaturas superiores a 30 °C imposibilitan el consumo de la misma, así como temperaturas inferiores a 20°C.

Ganancia de peso a primera semana

Independientemente del peso de llegada de la pollita, ésta tiene que duplicar el peso al término de la primera semana. Una pollita que llegue con un peso de 40 gramos, debe tener una exigencia de peso mayor a una pollita cuyo peso sea de 34 gramos o menos. Mientras esta pollita debe llegar fácilmente a 80 gramos, para la pollita de 34 gramos sería excelente alcanzar un peso superior a 65 gramos a la primera semana.

Programa de luz

Un buen programa de luz en la primera semana es aquel que permita que la pollita tenga el suficiente tiempo de descanso y que todo el lote realice labores de forma sincronizada; esta estrategia debe mejorar los parámetros de uniformidad, peso y mortalidad a la primera semana.

Se ha encontrado cómo, una estrategia exitosa para galpones abiertos, es manejar después de las 6 de la tarde espacios de tiempo de luz y oscuridad para lograr una sincronización de la actividad de todo el grupo de pollitas. Este programa puede ir desde el día 2 hasta el día 10 de edad, y el esquema sería el siguiente:

 

Temperatura, humedad y ventilación

La temperatura, calidad del aire y humedad son factores muy importantes a considerar. El no proveer el ambiente adecuado durante el período de crianza reducirá el futuro desempeño productivo, debido a un menor crecimiento y desarrollo, una conversión alimenticia más pobre y mayor predisposición a enfermedades.

Temperatura

Uno de los objetivos durante la crianza es mantener la pollita dentro de su zona de confort, es decir, que no utilicen su energía para ganar o perder calor, o sea para mantener la temperatura corporal.

En la crianza de pollitas es crítico mantener la temperatura correcta, especialmente durante sus dos primeras semanas de vida. Al nacer la pollita está mal preparada para regular sus procesos metabólicos y controlar adecuadamente la temperatura de su cuerpo.

Como resultado, la pollita recién nacida depende de la temperatura ambiental para mantener la temperatura corporal óptima. Si la temperatura disminuye, también lo hará la temperatura corporal de la pollita. Así mismo, si aumenta la temperatura medioambiental, también aumentará la temperatura corporal de la pollita.

Demasiado frío o calor durante este período crucial puede resultar en un pobre crecimiento, una mala ganancia de peso y mayor susceptibilidad a enfermedades.

Las investigaciones han demostrado que la pollita desarrolla la capacidad de regular su temperatura corporal alrededor de los 12 y 14 días de edad. Así mismo, las pollitas sometidas a una temperatura fría tienen dificultades con sus sistemas inmunológico y digestivo. Como resultado, pollitas estresadas por el frío crecen menos y tienen mayor susceptibilidad a las enfermedades.

Humedad relativa

El término humedad relativa se refiere al porcentaje de saturación de agua en el aire a cualquier temperatura dada. El nivel de humedad influye en la capacidad del ave para enfriarse mediante el jadeo, e interviene en la producción de amoniaco. Se recomienda que la humedad relativa se mantenga entre 40 a 60% durante el período de crianza. La producción de amoníaco se da debido a la descomposición microbiológica de materia fecal en la cama. Las condiciones polvorientas en el galpón de las aves de corral están asociadas con una humedad relativa inferior al 50%.

Una humedad relativa de 70% o más, proporciona condiciones medioambientales adecuadas para el desarrollo microbiano en la cama. A medida que aumenta la población microbiana, se genera más amoníaco de las fuentes de nitrógeno presentes en las heces fecales.

Las investigaciones muestran que el aumento de amoníaco deteriora el sistema inmunológico y aumenta las enfermedades respiratorias en las aves. Los niveles altos de amoníaco durante la crianza reducen la tasa de crecimiento, que no se recupera durante el resto del crecimiento.

Ventilación

La ventilación es necesaria para regular la temperatura y retirar el dióxido de carbono, amoníaco, otros gases, humedad, polvo y olores. Se debe introducir el aire fresco uniformemente, bien mezclado con aire del galpón y distribuirse correctamente en toda la caseta.

La mezcla del aire que ingresa del exterior con el aire interior, impide que el aire frío se asiente cerca de las aves y las enfríe. Es muy importante determinar no solo la entrada de aire, sino también la velocidad del aire que ingresa, para que este se mueva a lo largo del techo.

Conclusiones

1) Lo visto anteriormente, no indica otra cosa diferente a la necesidad de trabajar más eficientemente en la formación de la ponedora moderna desde sus primeros días, buscando una mejor conformación músculo-esquelética del ave, con mejores reservas nutricionales que le permitan llegar con las reservas suficientes a la semana 90.

2) Para poder obtener de ella en su etapa productiva todos estos atributos, se deben generar condiciones de uniformidad, peso, consumo e ingesta de nutrientes especiales para nuestra condición de países ubicados en el trópico, con todas las limitantes de calidad de materias primas, utilización de subproductos, infraestructura, costo de dietas, idiosincrasia, etc.

Bibliografía

1. Alimentación de las pollitas e inicio de puesta. J Carrizo y J.M Lozano. Saprogal S.A Universonal. Madrid, 2007.

2. Artículo los pollitos crean su propia humedad. El Sitio Avicola.com; diciembre 2012.

3. Avances Genéticos y Nutrición óptima de la ponedora Hy-Line. Dr. Sergio Ibarra. Enero 2013, República Dominicana.

4. Conferencia: Perfiles de Crecimiento en Hy- Line. Andrés Parra Diaz. Primera Escuela Técnica Hy-Line. Bogotá-Colombia. Marzo 2013.

5. Conferencia: Genética para una Producción Eficiente. Dr. Jesús Arango. Genetista Estadístico Hy-Line. Primera Escuela Técnica Hy-Line. Bogotá – Colombia. Marzo 2013.

6. Efecto de la composición y presentación del alimento sobre el comportamiento de las aves en clima tropical. Instituto de Investigaciones Zootécnicas. Maracay 1,996. Venezuela.

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