Actualidad Avipecuaria
viernes, 22 marzo del 2019

Ing. Hilda Terry

Gerente de producción Grupo Santa Elena



Mejora de los parámetros reproductivos en machos reproductores pesados

El macho reproductor actual tiene un mayor rendimiento de carne de pechuga lo que hace más difícil el éxito del apareamiento, y esto se vuelve peor con la edad, es por ese motivo que el reto en esta etapa es lograr que los machos sigan en actividad con una conformación atlética para no mermar su potencial reproductivo.

Mejora de los parámetros reproductivos en machos reproductores pesados
Enero 15/2019
Lima, Perú
0

Los machos representan el 50% del aporte genético de la siguiente generación, pero dentro de la parvada de reproductores sólo representa entre el 15 al 17% de las aves, por lo que es importante dar el mayor enfoque en los aspectos de manejo, alimentación, sanidad y bioseguridad para asegurar los rendimientos reproductivos futuros.

Con el avance genético observado en la línea de reproductoras pesadas en los últimos años, ha sido necesario revisar y controlar más de cerca el crecimiento y el peso corporal de los machos reproductores, en especial el control del tamaño y la conformación de pechuga. Las líneas genéticas de alto rendimiento y/o conformación desarrollan una gran masa muscular en las pechugas, y si no se controla apropiadamente se desencadenarán problemas de fertilidad.

A continuación presentamos algunas medidas a tener en cuenta durante las fases de crecimiento y producción de los reproductores.

Consideraciones técnicas en la fase de levante

1. En la recepción de los machos se debe tomar en cuenta la procedencia de los abuelos que se recibirán y su distribución dentro del galpón para que no se altere la uniformidad en el inicio. En caso se tengan machos procedentes de diferentes lotes de abuelos y la diferencia en peso sea marcada, será mejor criarlos por separado hasta que se nivelen en peso. Es preferible criar los machos juntos con las hembras en caso se tenga diferentes edades para evitar juntar los machos de diferentes embarques porque no se podrá controlar el medioambiente durante la crianza.

2. El manejo de los machos en la primera semana de vida es más importante aún que en las hembras, ya que los machos sufren manejos más estresantes desde la incubadora, como es el corte de dedo y quemado de espolón. Una práctica muy común es recibir a los machos remojando las patitas en una solución con Iodo para mejorar la cauterización de las heridas.

3. Manejar con una intensidad lumínica de 20-40 lux en las primeras 4 semanas de edad y luego implementar el programa de semioscuro con una intensidad de 5-10 Lux.

4. Los machos deben alcanzar el peso corporal a la cuarta semana, ésto asegurará una mejor uniformidad en la conformación y estructura de los machos, sobre todo el largo de los tarsos. Un desarrollo temprano de la estructura ósea tendrá una fuerte influencia de la fertilidad.

5. Luego de la cuarta semana es preferible que el peso del macho se encuentre cerca del estándar patrón y se mantenga durante toda la fase de levante acompañado de una buena uniformidad (ver Cuadro 2).

6. Se debe lograr el peso objetivo del estándar de la tabla durante toda la crianza con un alto grado de uniformidad.

7. Se debe asegurar un apropiado despunte de los picos en la primera semana de edad para asegurar un buen consumo de alimento de las aves, y además que este órgano sirve de elemento importante en el agarre durante el apareamiento con las hembras, es importante también revisar y realizar un retoque de los picos antes del apareo si fuera necesario.

8. Asegurar el consumo de alimento en las primeras 5 semanas de edad, de preferencia administrar alimento peletizadodesmoronado en las dietas iniciales por la sanitización misma del alimento y por la uniformidad que se alcanza con dietas más concentradas que al final nos permite alcanzar el peso de la tabla.

9. Por el alto grado de voracidad que tienen los machos se hace muy importante la distribución uniforme del alimento en los comederos para mantener la uniformidad de las aves en la fase de levante, la ración del alimento se consume en casi 30 minutos por lo que se recomienda la distribución a los comederos con baldes graduados.

10. La densidad optima es de 3.5 aves/ m2, una mayor densidad originará problemas con la uniformidad y problemas con la condición de la cama.

11. El uso de comederos infantiles ayudará a mejorar la uniformidad del consumo de alimento y la limpieza de las mismas en las primeras semanas de vida.

12. Establecer un apropiado espacio de equipo cuando se coloquen los comederos adultos canaletas 18-20 cm/ave y comederos tubulares: 10 aves/plato.

13. Realizar selección por peso desde muy temprano (10 días) y luego seguir con las clasificaciones por peso 4, 8 12 y 16 semanas de edad, además una selección por peso y revisión del flesing antes del apareo.

14. Es conveniente realizar el control de la conformación de las pechugas de los machos a la 4-8-12-16-20 semanas, se debe llevar el control de la evaluación de las pechugas, fleshing y/o el score de pechuga para acompañar con el resultado del peso semana (ver Cuadro 3).

15. Evitar sobrepeso luego de las 12 semanas para evitar el desarrollo sexual adelantado y problemas de sincronización con las hembras.

16. Es importante tener como práctica común el retiro de descartes durante el crecimiento para conservar los mejores machos en la etapa de levante (ver Cuadro 4).

17. Para asegurar la uniformidad de los machos en la etapa de levante es mejor trabajar los machos en corrales de 400 a 500 aves por corral.

18. Es preferible juntar los machos con las hembras en el mismo galpón cuando se tenga el ingreso en la misma fecha, en caso contrario será muy difícil manejar el medioambiente al tener los machos juntos en un sólo galpón si se reciben fechas diferentes.

19. El retiro del sistema semioscuro en los machos se debe realizar según lo que recomienda la línea genética que se maneja.

Consideraciones técnicas en la fase de producción:

1. Realizar el apareo de los machos según su peso y madurez sexual y el cruce con las hembras está en función a las mismas características de peso y madurez. Será interesante buscar que la uniformidad del macho por corral sea del 100%.

2. Después del apareo los machos y las hembras deben comer en sistemas de comederos separados. Ésto permite un control efectivo del peso corporal y uniformidad de cada sexo.

3. Monitorear el peso de los machos durante todas las semanas, es una buena práctica marcar los gallos y pesar un porcentaje de ese grupo de gallos para obtener datos más confiables.

4. Hay una correlación directa entre el peso, la condición de pechugas y el tamaño de los testículos de los gallos en la fase de producción.

5. El tamaño de los testículos antes del estímulo de luz es de 0.2 a 0.5 gramos, luego que los machos son estimulados con la luz natural se alcanza el máximo peso del testículo a las 35 semanas (40-45 gramos).

6. Se debe revisar la alimentación de los machos después del apareo para asegurar que las hembras no “roben” alimento de los comederos de los machos. Asimismo, la regulación de la altura de comederos debe ser revisado constantemente porque eso varía en función del tamaño de los gallos y de la característica de los comederos.

7. Es importante mantener la condición corporal durante la etapa producción (score 3 a 4), es importante llevar un registro en producción para cruzar información con el peso corporal.

8. Después de las 33 semanas de edad es natural observar desuniformidad de los gallos en los corrales. Aparecen los gallos pesados y/o dominantes y también gallos desnutridos que afectaran la fertilidad del lote, por eso es importante realizar la clasificación por peso para jerarquizar las aves y establecer mejor el consumo de alimento.

9. Realizar clasificaciones por pesos de los machos en la fase de producción después de la semana 35 para mejorar la uniformidad y reducir la competencia por el alimento.

10. El espacio de comedero mínimo es de 18 cm, y asegurar destribución de alimento con baldes graduados para reducir le des uniformidad de los pesos.

11. El uso del sistema de restaurantes en los machos al inicio de producción ayuda al reconocimiento y acostumbramiento de los equipos, se evita la pérdida de condición corporal en los gallos después del apareamiento.

12. El reajuste de alimento debe ser gradual durante toda la etapa de producción, pero si se observa pérdida de condición corporal y aparecen aves con signos de decaimientos y con pérdida de color de las crestas y barbillas es importante estimular con 3 a 4 gramos después de las 40 semanas de edad.

13. Hay que asegurar que los gallos muestren una ganancia lenta y constante del peso corporal en toda la fase de producción.

14. Para sostener la fertilidad del lote será importante refrescar con gallos jóvenes (Spiking) a la edad de 34 y 44 semanas.

15. El método del Intra-spiking también sostendrá la fertilidad luego de las 40 semanas y se debe intercambiar como mínimo 20% de gallos.

16. Ayudará en los métodos de Spiking e Intraspiking evaluar previamente la fertilidad por corral y poder direccionar mejor los trabajos de intercambio de gallos.

Conclusión

El objetivo fundamental para asegurar una excelente fertilidad de los machos reproductores será lograr en la etapa de levante aves con una estructura uniforme a temprana edad y un adecuado consumo de alimento para asegurar la ingesta de nutrientes antes del apareamiento, además se debe dar buenas condiciones medioambientales para no afectar desarrollo sexual y así alcanzar todo su potencial reproductivo. En producción se debe evitar que los gallos pierdan condición corporal, además es importante que se monitoreé el peso corporal y se asocie con la conformación de la pechuga. El macho reproductor actual tiene un mayor rendimiento de carne de pechuga lo que hace más difícil el éxito del apareamiento, y ésto se vuelve peor con la edad, es por ese motivo que el reto en esta etapa es lograr que los machos sigan en actividad con una conformación atlética para no mermar su potencial reproductivo.

Comentarios:

Más Artículos





NUESTROS CLIENTES