Actualidad Avipecuaria
viernes, 16 noviembre del 2018

Ing. Juan José Garay Portilla

Consultor en Manejo de Reproductoras Pesadas
y Plantas de Incubación 
JG Consultoría.



Mejorando la calidad del pollo bebé reduciendo su contaminación

Mejorando la calidad del pollo bebé reduciendo su contaminación
Agosto 23/2018
Lima - Perú
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Introducción:

Obtener pollos vigorosos de un día requiere poner en práctica procedimientos efectivos de recolección, desinfección, enfriamiento, almacenamiento e incubación de los huevos fértiles, sin poner en riesgo el desarrollo del embrión. La mejor incubabilidad se obtiene cuando el huevo se conserva limpio y bajo las condiciones correctas de temperatura y humedad desde que es puesto hasta que nace el pollo.

El resultado de todo ello se traduce en mejores ganancias de peso, conversiones alimenticias y tasas de mortalidad reducidas. Además, el número de pollitos por gallina encastada es mayor al reducirse las pérdidas por contaminación que incrementan la mortalidad embrionaria.

La contaminación de los pollitos se puede dar en la granja o en la planta de incubación. Pero es la salud intestinal (heces sueltas) de las reproductoras (García de la Peña, 2015), la sincronización de la madurez sexual entre hembras y machos y el propio manejo del huevo en la granja las que tienen mayor importancia y un efecto inicial negativo importante y a veces prolongado sobre la calidad de los pollitos (contaminación), al obtenerse huevos sucios en los nidos por las propias heces de las gallinas y altos índices de huevos de piso, que es empeorado por métodos de desinfección inadecuados.

¿Cómo se protege un huevo de ser contaminado?

En primer lugar debemos conocer con qué mecanismos de defensa cuenta un huevo para “defenderse” de una posible contaminación. Estos mecanismos, por así decirlo, se definen en la propia estructura del huevo. Por eso, hablaremos brevemente sobre cada componente de esta estructura (Figura N° 1).

La cutícula constituye la primera barrera de defensa. Es una capa de proteína ubicada sobre la superficie de la cáscara. La cutícula ayuda a tapar algunos de los poros abiertos para minimizar la penetración de bacterias. A veces y a pesar de esto, si la capa de la cutícula es muy delgada, los poros son demasiado grandes o la cáscara demasiado delgada, las bacterias pueden penetrar a través del poro de la cáscara. Si esto sucediera, la cáscara tiene dos membranas en su interior que actúan como filtros para impedir la penetración de las bacterias. Además, la albúmina contiene compuestos naturales que pueden matar a cualquier bacteria que haya podido evadir los citados mecanismos de protección del huevo. Sin embargo aunque el huevo parezca estar bien protegido, si el número de bacterias es demasiado grande, las defensas naturales no pueden impedir la invasión. Practicar una buena gestión sobre el manejo de los huevos es esencial para minimizar el ataque de las bacterias sobre los huevos fértiles recién puestos.

Fuentes de contaminación

Un nido (Soares, 2008) sucio, con restos de heces, sin cama suficiente, sin un programa de limpieza y desinfección constituye la primera fuente de contaminación de los huevos. El efecto se agrava aún más cuando no se hace el número de colectas suficiente, se tiene una mala calidad de cama en el galpón y hay insuficiente número de nidos que ocasiona hacinamiento de las gallinas en los nidos produciéndose roturas de huevos.

La frecuencia de recojo es un tema que siempre se discute. El criterio para definir el número de colectas es que mientras más pronto un huevo se desinfecte, es mejor, antes que se enfríe completamente y se cierren los poros a nivel de la cámara de aire.

La gallina tiene un contacto permanente con su cama. Esta va a llevar siempre restos de cama a su nido. Para minimizar este riesgo, la cama del galpón debe estar seca.

Una cama de nido sucia e insuficiente no es recomendable. Al haber insuficiente cantidad de cama, los restos de cama del galpón que lleva la gallina se concentran, aumentando el riesgo de contaminación. El reemplazo periódico de la cama de nido es una práctica que se recomienda. La frecuencia y método se define según la realidad de cada compañía.

Los huevos de piso no deben incubarse. Sin embargo, la gran mayoría de las compañías aprovechan este tipo de huevos por cuestiones de rentabilidad. Debemos trabajar para tener bajo control este tipo de huevos lo que constituyen una fuente de contaminación en las incubadoras para los demás huevos.

Una buena calidad de cáscara es importante para minimizar la contaminación de los huevos. Una cascara más delgada y porosa facilita el ingreso de contaminantes. Se recomienda mantener un mínimo de 80% de huevos con una gravedad específica igual o mayor a 1.080 (Bakker). Al inicio de la producción este porcentaje puede llegar a 94-98% y luego va a descender a medida que aumenta la edad de la gallina. Por ello es importante hacer un seguimiento de la gravedad específica de los huevos. De esta forma se tomarán acciones correctivas oportunas, es más, con los datos se puede anticipar a un problema. En mi experiencia, he podido confirmar que a partir de las 40 semanas de edad, el porcentaje de huevos con una gravedad especifica igual o mayor a 1.080 es menor de 80%.

En las plantas de incubación una causa directa de contaminación es cuando los huevos “sudan”. Se produce una condensación de agua en la superficie de los huevos cuando son retirados de los almacenes refrigerados hacia la sala de clasificación o embandejado. Si bien los huevos se han desinfectado previamente en la granja, o al momento de ingresar a la planta de incubación, siempre existe la posibilidad de ingreso de contaminantes a través de los poros facilitado por el agua condensada en la superficie de la cascara.

Durante el trasporte y su almacenamiento, los huevos siempre están expuestos a contaminantes, más aun si las condiciones de limpieza son inadecuadas.

Estrategias para minimizar la contaminación de los huevos:

1) Recolección de los huevos: considerando que es necesario hacer una desinfección lo más pronto posible antes que los huevos se enfríen, debemos enfocarnos en el número de colectas que se deben hacer. Muchas compañías practican 6 colectas diarias; sin embargo, se ha observado que con 8 colectas se reduce significativamente el número de huevos sucios de nido. Se debe tener presente que primero se colectan los huevos de nido y luego los de piso. El personal debe contar con algún tipo de desinfectante líquido que le permita desinfectarse las manos con cierta frecuencia, por ejemplo: después de recoger los huevos de un corral se deberá desinfectar las manos para continuar con el siguiente.

Las bandejas usadas para la recolección deben estar limpias y desinfectadas antes de utilizarse. Por eso, se recomienda contar con 2 juegos de bandejas para así tener siempre disponible un juego limpio y desinfectado. Nunca utilizar bandejas húmedas.

2) Nidos automáticos: los nidos automáticos son una gran alternativa para reducir sustancialmente la contaminación de los huevos. En mi experiencia, lotes bien manejados, con una adecuada sincronización de la madurez sexual de hembras y machos, el porcentaje de huevos de piso es prácticamente igual al que se observa cuando se manejan nidos manuales. El porcentaje de huevos bomba se reduce a un tercio con respecto a los nidos convencionales y la mortalidad por onfalitis en granja se reduce a la mitad. Los reclamos por contaminación por parte de las granjas de engorde se reducen. Recomiendo el uso de nidos automáticos comunitarios. Existe un manejo para los nidos automáticos que recomiendan los mismos fabricantes. La inversión es alta, pero ya es un hecho la falta de personal para el recojo de huevos, por diferentes motivos, y ello está llevando a que algunas compañías en nuestro país hayan instalado nidos automáticos en la actualidad. Además no es sólo este factor, sino que al automatizar el recojo de los huevos, se está también automatizando la alimentación, permitiendo incrementar la capacidad instalada de los galpones en un 30%. Esto es muy interesante desde el punto de vista económico o inversiones.

3) Desinfección de los huevos: solamente realizar desinfección gaseosa. Existen compañías que utilizan la desinfección líquida. No es necesario hacer una desinfección líquida a los huevos de nido limpios. Podría aceptar que se haga desinfección líquida a los huevos de nido sucios o de piso, sólo porque es una política de la compañía para aprovechar este tipo de huevos. El beneficio de la desinfección a gas es que obliga al gerente de la granja a mejorar su manejo de huevos, pues al no poder lavar los huevos, tiene que ajustar para reducir el porcentaje de huevos sucios (de nido y piso). He podido apreciar como al cambiar de una desinfección líquida a gaseosa se reduce sustancialmente la contaminación de los pollitos, incluyendo aquellos pollitos que proceden de huevos de nido sucios y de piso. El porcentaje de huevos bomba se reduce sustancialmente.

4) Reducción de los huevos de piso: es posible reducir la cantidad de huevos puestos en el piso mediante las siguientes prácticas:

a) Introducir perchas a partir de las 10 semanas de edad. Existen diferencias entre las gallinas de diferentes genéticas. El entrenamiento en perchar durante en la etapa de levante ayuda a reducir el porcentaje de huevos de piso.

b) Incorporar un riel o percha de ingreso, adecuada al diseño de los nidos.

c) Asegurar que machos y hembras alcancen la madurez sexual al mismo tiempo.

d) Distribuir homogéneamente la luz con más de 60 lux (5.6 pies candela).

e) Corregir el espacio de comedero de las hembras para brindarles un mínimo de 15 cm/gallina.

f) Manejo efectivo de los apareamientos desde un principio. El exceso de machos puede predisponer a las gallinas a poner en el piso.

g) Coordinación entre la hora de encender las luces y la hora de servir el alimento. El tiempo de alimentación debe estar dentro de los primeros 30 minutos de haber encendido las luces, o bien retrasarse hasta los 5 ó 6 horas después de hacerlo, con el objeto de evitar que las aves estén comiendo durante el período en el que ponen la mayor cantidad de huevos.

h) En el caso del uso de nidos automáticos, es importante:

- Colocar las aves en los slats cuando son transferidas a los galpones de producción. Ellas debe familiarizarse de inmediato con el slat y buscar los bebederos que están sobre este, a 60 cm de los nidos.

- Nunca colocar bebederos en el piso. Las gallinas se acostumbran a tomar agua abajo y no van a subir al nido.

- Antes de iniciarse la producción de huevos, los nidos deben tener la rejilla cerrada, pero es posible dejar las cortinas de los nidos levantadas. Esto ayuda a que las gallinas sientan curiosidad por los nidos y al momento de abrirlos cuando se inicia la producción, ellas van a querer ingresar rápidamente a los nidos.

i) Cerrar los nidos una hora antes de que se apaguen las luces y abrirlos una hora antes de que se enciendan. Esto evitará que las aves duerman en ellos durante la noche. Es posible que los nidos deban abrirse más temprano (2 - 4 horas antes de encender las luces) si hay un alto nivel de huevos puestos en el piso.

5) Calidad de cáscara: la medición de la gravedad específica del huevo es una forma indirecta y práctica de medir la calidad de cáscara. En muchas compañías, la gran mayoría, la gravedad específica no es medida. Esta se debe medir con cierta frecuencia tomando en cuenta que la calidad de cáscara va a desmejorar por la edad y disponibilidad de calcio en la dieta. Saber la tendencia de los valores de gravedad específica nos permitirá tomar acciones correctivas.

Una forma de suplementar calcio a las gallinas es mediante la adición de carbonato de calcio granulado por las tardes (Bakker). Se debe consultar con el nutricionista la forma, tamaño y cantidad a emplearse. Con esta práctica, la gravedad específica mejora sustancialmente, se reduce el porcentaje de huevos bombas y aumenta la incubabilidad.

6) Manejo de la cama del nido: se debe implementar un programa de reemplazo (total y/o parcial) de la cama de los nidos. Cuando se hace el reemplazo de la cama, se aprovecha para hacer una limpieza del nido (base principalmente). Incluir escamas de formaldehido en la cama de los nidos es una alternativa. Este producto se coloca en la cama del nido, a cierta profundidad para evitar su desperdicio y permitir que se vaya volatilizando gradualmente. La frecuencia y cantidad dependerá de la procedencia y/o fabricante de este producto. Es muy importante, antes que nada, realizar una desinfección adecuada del material de cama antes de ser colocada en los nidos. Después de la desinfección, la cama debe estar bien seca. No utilizar sacos de alimento, pues son fuente para la proliferación de hongos, ni tampoco almacenarla ensacada por varios días, se debe ensacar solamente para su traslado al galpón.

7) Calidad de la cama del galpón: la gallina contamina su nido con el material de cama que lleva en las patas. El estado de la cama es el resultado del manejo que se le da, densidad de aves y del medio ambiente. Fugas de agua de los bebederos en mal estado son también una causa de cama húmeda.

La densidad de aves debe ser revisada a fin de evitar que la cama se estropee rápidamente, especialmente cuando las gallinas entran en producción, que es cuando se les incrementa el consumo de alimento. Mover la cama frecuentemente ayuda a mantenerla en buen estado. También se debe determinar el espesor de cama más adecuado a la realidad de la compañía. En nuestro país, el material de cama más empleado es la cascarilla de arroz. Muchos empleamos un espesor de 10-12 cm; sin embargo este espesor dependerá también de la densidad que se emplea y la época del año.

8) Evitar que los huevos suden en la planta de incubación: los huevos al ser retirados de las cámaras de conservación, donde están sometidos a temperaturas de 16-20 °C, tienen alta probabilidad de condensar la humedad ambiental en la superficie de sus cáscaras. Para minimizar esta condensación, que se observa principalmente en verano, se recomienda mantener las salas de embandejado o clasificación de huevos a una temperatura de 20-24 °C, con una humedad relativa de 60- 65%. La condensación sobre la superficie de los huevos aumenta la probabilidad de que microorganismos puedan ingresar al interior de los mismos (de Lange, s.f.). Más aún si los huevos están sucios y son manipulados cuando hay esa condensación. Por eso, se recomienda que el personal que manipula los huevos se lave y desinfecte las manos frecuentemente, y utilice papel toalla para secarse. No se deben utilizar toallas de tela. En la Tabla N° 1 se indican las temperaturas y humedades recomendadas para los ambientes como la sala de embandejado o clasificación para evitar la condensación.

En resumen, la calidad del pollito de un día de edad está directamente afectada por el manejo del huevo desde que es puesto hasta su eclosión. Debemos enfocarnos en poner en práctica manejos que minimicen la contaminación de los huevos a fin de garantizar la calidad de los pollitos.

Las pérdidas por contaminación no son determinadas rápidamente, o pasan desapercibidas, por lo cual debemos prestar atención a la sanidad de la reproductoras y el manejo del huevo incubable.

Bibliografía

Para mayor información contactarse con el autor al correo: juangaray24@gmail.com

 

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