Sunday, 28 May del 2017

Ing. Marcial Cumpa Gavidia

Profesor Principal UNALM

Ing. Zootecnista – UNALM
Mg.Sc. Prod.
Mg.Sc. Adm.



Muda forzada en gallinas ponedoras (Parte II)

La muda o pelecha tiene como objetivo establecer una pausa en la producción de huevos, promoviendo un descanso en el tracto reproductivo y su regeneración, y preparando al ave para un nuevo ciclo productivo.

Muda forzada en gallinas ponedoras (Parte II)
Febrero 28/2017
Lima
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En gallinas ponedoras, al final de la primera campaña de postura se llega a producciones cercanas al 60%, es decir, a niveles en que la producción resulta antieconómica. Paralelamente, la calidad física del huevo también se deteriora, disminuyendo el espesor de cáscara debido a la disminución de las reservas de calcio en el tejido óseo de la gallina cuando envejece; así como a la disminución en la habilidad para absorber y retener calcio. Asimismo, la calidad del albumen también se ve afectada con la edad de la gallina.

Generalmente, cuando los lotes de gallinas ponedoras comerciales llegan a las 80 semanas aproximadamente, comúnmente estas aves se venden como carne. Sin embargo, si se aplicara un programa de muda artificial a dichos lotes podríamos obtener una segunda campaña de postura. La muda o pelecha tiene como objetivo establecer una pausa en la producción de huevos, promoviendo un descanso en el tracto reproductivo y su regeneración, y preparando al ave para un nuevo ciclo productivo. Tanto la muda natural como la muda inducida tienen los mismos efectos: una marcada pérdida de peso corporal, renovación completa del plumaje, rejuvenecimiento del lote para iniciar una nueva campaña de postura, así como mejoras en la calidad del huevo. La pérdida de peso corporal se debe a reducción de tejido adiposo y regresión del hígado, ovario y oviducto.

En gallinas criadas en el campo, la muda del plumaje es un proceso natural, que ocurre después del período de reproducción y el cambio de plumaje dura entre 3 a 4 meses. En la muda forzada o inducida, se acelera dicho proceso con un programa diseñado para estimular la caída de las plumas viejas con el subsecuente crecimiento del nuevo plumaje y rápida reanudación de la producción de huevos a través de un proceso que dura entre 6 a 8 semanas.

La muda artificial permite que todas las aves muden en forma simultánea y tengan un retorno a la puesta en forma sincronizada. Levantar un nuevo lote implica un período de 18 semanas, desde que llegan las pollas BB a la granja hasta el inicio de postura, por lo que una ventaja de la muda forzada es que se evita levantar un nuevo lote de reemplazo, trayendo con esto un ahorro de tiempo y costos.

No todos los lotes pueden ser mudados. Para decidir que lote será sometido a muda artificial y rendir una campaña adicional, debemos tomar en consideración que el lote haya tenido una excelente primera campaña de postura; que sea fuerte y sano; que no haya tenido antecedentes de problemas sanitarios; y que el ambiente esté limpio y sea el adecuado. Previo a la aplicación del programa de muda, debemos descartar las aves que no exhiban buenas condiciones corporales.

La muda forzada se logra produciendo un fuerte estrés al lote de aves (p. ej.: restricción de alimentación, agua y/o fotoperiodo), el lote de aves entra en un receso de la producción para luego tener un ciclo productivo adicional. Los distintos programas de inducción de muda se pueden agrupar en nutricionales, de manejo y mixtos.

Los programas de muda con ayuno son los métodos más utilizados, este ayuno resulta en cambios de la fisiología normal del ave, en términos de reducción de enzimas digestivas, colesterol, triglicéridos y lipoproteínas de muy baja densidad, los cuales son importantes para la producción de huevos. Al inducir la muda con programas de ayuno, las gallinas pierden entre un 20% a 30% del peso inicial, y de esta forma se logra la regresión del aparato reproductor. Los resultados dependen de la edad de las aves, su estado fisiológico antes de comenzar la muda, la temperatura ambiente, y si las aves están en jaulas o en piso.

Al utilizarse programas de muda con ayuno prolongado se obtiene un rápido descenso en la producción de huevos (4-7 días), con un retorno de la postura que varía de 7 a 8 semanas. En la actualidad es el método con mejores resultados. Algunos programas de muda con ayuno se planifican de modo que el lote permanezca en ayunas durante 10 días seguidos; otros se establecen de modo que durante un período de 20 días se suministre alimento interdiario (un día con alimento y al día siguiente en ayunas). Si bien en el suministro de alimentos interdiario el estrés es menos severo, el período de muda será mayor.

El ayuno también se puede emplear en programas de pre muda o muda parcial en gallinas jóvenes con sobrepeso, cuando éstas adelantan el inicio de la postura comercial o de huevos fértiles, cuando hay madurez sexual muy precoz. En estos casos, cuando las gallinas aún no están fisiológicamente preparadas para afrontar su campaña de postura y para evitar ciclos de postura cortos, huevos no comerciales y prolapsos de cloaca, se podría aplicar dicho manejo. Este programa consiste en dejar a las aves durante 5 días sin alimento; dicho estrés interrumpe el inicio de puesta y obliga a las aves a reiniciar la puesta dos semanas después, pero esta vez en mejores condiciones corporales.

Los programas de muda nutricionales o sin ayuno son realizados para evitar la muda con ayuno, que en algunos casos altera el bienestar de las aves. En general, se brindan raciones menos concentradas en nutrientes que las de postura. Estas dietas son bajas en energía, variando entre 2200 hasta 2700 Kcal/kg; los niveles de proteína en las fórmulas de muda son bajas, 8 a 13 %; así como niveles altos en fibra cruda (mayores al 7%). Normalmente, las dietas de gallinas en puesta aportan niveles de energía entre 2,750 a 2,900 Kcal/Kg, niveles de proteína entre 15 a 16% y niveles de fibra de 5%. En consecuencia, el alimento es más voluminoso, lo que permite que todas las aves tengan acceso al mismo. Existe una relación de estímulo a la muda dependiendo del tipo de alimento brindado. Las dietas con alto nivel de fibra (bajo nivel de energía y proteína) disminuyen el peso de la tiroides, dando lugar a hipofunciones que inducen la muda.

Algunos programas de muda incluyen la suspensión temporal de agua para crear el estrés suficiente para producir la muda; sin embargo, consideramos que esta práctica no es recomendable, pues es un estrés muy severo y puede ocasionar mortalidad en el lote de aves. En condiciones de producción comercial, la falta de agua durante un solo día puede llevar la postura de 90% a 40%; luego recuperar la producción para volver al nivel superior resulta casi imposible, con deterioro del lote y de la producción.

Otro importante inhibidor de la postura es la disminución de las horas de luz (fotoperiodo). La falta de estímulo lumínico influye en la producción de hormonas como FSH y LH. Con respecto a la reducción de las horas de luz, durante la muda se recomienda un máximo de 7 horas/día en galpones cerrados, o una supresión de la luz artificial en caso de galpones abiertos.

En programas de muda mixta, se combina lo mejor de los métodos nutricionales y de manejo. Se realiza unos ayunos cortos y se alimenta con raciones bajas en nutrientes que ayuden a mantener a la gallina fuera de producción. Esto se realiza para minimizar el estrés y la mortalidad de las aves.

La alimentación en la fase post muda debe asegurar el consumo correcto de nutrientes, con el fin de cumplir con las demandas de la gallina durante la segunda campaña de postura. En el siguiente artículo, hablaremos sobre una investigación sobre muda forzada en gallinas de postura, realizada en la UNALM.

Puedes ver la 1° parte aquí: Muda forzada en gallinas ponedoras I

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