Actualidad Avipecuaria
Tuesday, 19 September del 2017

Ing. Marcial Cumpa Gavidia

Profesor Principal UNALM

Ing. Zootecnista – UNALM
Mg.Sc. Prod.
Mg.Sc. Adm.



Muda Forzada en Gallinas Ponedoras (Parte III)

Este menor tiempo en la inducción de la muda indica que el estrés provocado por el ayuno, reduce el tiempo en lograr el desequilibrio hormonal que interviene en la muda.

Muda Forzada en Gallinas Ponedoras (Parte III)
Marzo 03/2017
Lima
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La muda o pelecha es un período de descanso reproductivo, en que las aves interrumpen la postura completamente con el objetivo de renovar todo el plumaje, permitir el descanso del tracto reproductivo y su regeneración, para que puedan tener una campaña reproductiva adicional. Por lo general, las aves de madurez sexual temprana tienen muda natural tardía y por tanto una mayor duración de la campaña de puesta. En el caso de las gallinas ponedoras, cuando la intensidad de postura disminuye al punto que la producción resulta anti económica se puede aplicar un programa de muda forzada. En la Unidad Experimental de Avicultura de la UNALM, se efectuó un trabajo de investigación sobre muda forzada en gallinas ponedoras marrones alojadas en jaulas. El objetivo de la investigación fue comparar tres programas de muda forzada y sus efectos en los parámetros productivos en la segunda campaña de postura. Los tratamientos evaluados para la inducción de la muda fueron: Tratamiento 1: gallinas sometidas a ayuno por 10 días continuos, seguido de 20 días alimentadas con dieta de muda (60 g/ave); Tratamiento 2: gallinas sometidas a ayuno inter diario alimentadas con dieta de muda (60 g/ave) durante 30 días y Tratamiento 3: gallinas sometidas a alimentación con dieta de muda (60g/ave) por 30 días. Este último tratamiento se aplicó para evaluar programas alternativos a los programas tradicionales de muda con ayuno, que se están dejando de aplicar a nivel mundial. En general, las dietas de muda son raciones menos concentradas que las de postura, con niveles de energía entre 2.2 a 2.8 Mcal de EM/Kg y de proteína entre 8 a 15%. Al inicio de la prueba, a las 80 semanas de edad, los tratamientos tuvieron porcentajes de postura homogéneos. En todos los tratamientos, posterior a los 30 días de inducción de la muda, se reinició la alimentación con una dieta de postura y se evaluaron los parámetros productivos posteriores a la aplicación de los tratamientos. En relación al manejo de las gallinas, esta etapa duró 140 días y se realizó en dos fases. La primera fase de evaluación fue de inducción de la muda, duró 30 días en los que se sometió a las aves a los programas de muda forzada registrando el tiempo que tomó cada tratamiento en provocar el cese de producción de huevos. La segunda fase de evaluación fue la de producción de huevos, duró 110 días posteriores a la inducción de la muda, la alimentación fue ad libitum en base a una dieta de postura de acuerdo a las demandas de las aves. El agua se suministró diariamente durante todo el experimento, su consumo fue ad libitum. Con respecto a las horas de luz, se realizó una restricción de la luz artificial durante la noche lo cual duró el tiempo de aplicación de los tratamientos para luego ser repuesta durante la etapa de producción de manera progresiva hasta lograr las 16 horas luz por día. Se brindó a las gallinas un alimento de muda; a cantidad de alimento fue de modo restringido dependiendo del programa utilizado, de modo que por cada gallina se suministró una cantidad de 60 gramos de alimento. La dieta de muda tenía 2.68 Mcal/Kg de EM; 9.77% de proteína cruda; 0.46% de lisina; 0.38% de aminoácidos azufrados; 1.25% de calcio y 0.22% de fósforo disponible. Posterior a la inducción de la muda se inició la producción con una dieta de postura y el suministro de alimento fue ad libitum. La dieta de postura tenía 2.64 Mcal/Kg de EM; 16.27% de proteína cruda; 0.96% de lisina; 0.70% de aminoácidos azufrados; 4.36% de calcio y 0.69% de fósforo disponible, entre otros nutrientes. En ambas dietas siguieron las especificaciones nutricionales de la línea de postura.

En la evaluación sobre el tiempo de duración de la muda se halló que el tratamiento con ayuno prolongado (T1) redujo la producción de huevos en menor tiempo, en comparación con los otros dos tratamientos. Llegando a un cese total de la producción a una semana de la aplicación de dicho tratamiento. Este menor tiempo en la inducción de la muda indica que el estrés provocado por el ayuno, reduce el tiempo en lograr el desequilibrio hormonal que interviene en la muda. Por otro lado, los tratamientos con ayuno inter diario (T2) y sin ayuno (T3) tuvieron el mismo efecto en el tiempo de muda, llegando a un cese total de la postura a la segunda semana de la aplicación de los tratamientos. Estos dos tratamientos provocan la muda en un mayor tiempo, debido al menor estrés ocasionado por los programas alternativos. El retorno a la puesta en los tres tratamientos fue a la quinta semana de la evaluación (84 semanas de edad). El tiempo transcurrido entre el retorno a la puesta y la obtención del 50% de postura fue de tres semanas (86 semanas de edad) para el tratamiento con ayuno prolongado (T1) y de cinco semanas (88 semanas de edad) para los otros dos tratamientos. Este menor tiempo de retorno a la producción, para programas con ayuno prolongado, se debería a una mayor regeneración de los órganos reproductores de la gallina posterior a la muda. Al inicio de la prueba, los tratamientos mostraron pesos homogéneos: 2.11; 2.09 y 2.10 Kg en las aves de T-1, T-2 y T-3, respectivamente. A la semana 83, las aves pesaban 1.58; 1.68 y 1.71 Kg, correspondientemente. Las pérdidas de peso corporal de 79 a 83 semanas de edad fueron de: 25.09; 19.81 y 18.38%. El tratamiento 1 registró la mayor pérdida de peso, posiblemente debido al ayuno prolongado, ya que al no ingerir alimento se provoca una mayor regresión del ovario y del oviducto, pérdida del contenido digestivo y movilización de las reservas provocando una mayor pérdida de peso corporal. Diversas investigaciones consideran que la producción y calidad de los huevos se optimizan cuando se logran pérdidas entre 25 y 30% del peso corporal.

Se determinó que el programa con ayuno prolongado tuvo un mejor efecto en la inducción de la muda y sobre los parámetros productivos en la segunda campaña de puesta, en comparación a los otros dos tratamientos.

En relación a la producción de huevos en la segunda campaña de postura, los resultados indican que el tratamiento con aves sometidas a ayuno prolongado (T1) tienen un mayor promedio de postura con 69.34%, mientras que los tratamientos 2 y 3 registraron producciones de 58.04 y 57.88%, respectivamente. Posiblemente esto se deba a una mayor regeneración de los órganos reproductores responsables de la puesta de huevos, provocado por el ayuno prolongado, lo que se manifiesta en una mayor producción por parte del tratamiento 1. El pico de puesta para el tratamiento con ayuno prolongado (T1) fue de 86.2%, el cual fue superior a los tratamientos 2 y 3 con 83.3% y 82.8% respectivamente. El peso promedio de huevo alcanzado por el tratamiento con ayuno prolongado (T1) es superior, 66.2 g, en comparación a los tratamientos 2 y 3 con 65.18 y 65.14 g. Esto posiblemente se debe al mayor consumo de alimento del tratamiento con ayuno prolongado, lo que provoca un mayor acceso a nutrientes como la lisina y metionina que tienen efectos positivos en la producción y tamaño de huevo. Los pesos promedio en los tres tratamientos evaluados fueron superiores a los obtenidos al finalizar la campaña anterior que fue de 63.2 g. La producción de masa total de huevo por ave para el tratamiento 1 fue mayor (6.09 Kg) que en los tratamientos 2 y 3 (5.34 y 5.21 Kg), y debido a que estos resultados tienen relación directa con el peso promedio de huevo y la cantidad de huevos producidos. Podemos decir que la mayor producción de masa de huevo del tratamiento 1 se debe a su mayor producción y mayor peso promedio de huevo. En consumo de alimentos, el tratamiento de muda con ayuno prolongado (T1) tuvo un mayor consumo de alimento con 108.8 g/ave, seguido de los tratamientos 2 y 3 con 104.9 y 103.9 g, respectivamente. La menor conversión alimenticia se obtuvo en el tratamiento con ayuno prolongado con 2.14, en comparación a los tratamientos 2 y 3 con 2.25 y 2.39 Kg de alimento por Kg de huevo producido. El tratamiento 1 tuvo mayor espesor de cáscara (0.38 mm) que los tratamientos 2 y 3 los cuales son similares en espesor (0.35 mm.). Los resultados obtenidos en los tres tratamientos son superiores a los obtenidos al cierre de campaña anterior que fue de 0.28 mm. En calidad de albumen de huevo, se halló una mayor calidad en el tratamiento 1 con 74.95 Unidades Haugh (UH) en comparación con los tratamientos 2 y 3 con 74.36 UH, en ambos. Bajo las condiciones en las que se realizó este trabajo se determinó que el programa con ayuno prolongado tuvo un mejor efecto en la inducción de la muda y sobre los parámetros productivos en la segunda campaña de puesta, en comparación con los otros dos tratamientos.

 

 

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