Actualidad Avipecuaria
Monday, 20 November del 2017

Andrés Parra Díaz

Gerente de Servicios Técnicos Avícola Colombiana S.A. – Avicol



Perfiles de Crecimiento en Ponedoras Comerciales (Parte I)

Al día 7 de evolución embrionaria, la diferencia de sexo todavía no es definitiva con la cual si el ovario derecho llegase a desarrollarse, el ave desarrollaría características masculinas (ovotestículo).

Perfiles de Crecimiento en Ponedoras Comerciales (Parte I)
Octubre 14/2016
Lima - Perú
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Una de las responsabilidades más grandes dentro del manejo técnico de una explotación dedicada a la producción de huevos de mesa para consumo humano, y que impacta directamente y de manera muy importante dentro de la obtención de los resultados productivos deseados, es poder llevar a cabo un excelente levante de las aves que serán los reemplazos a futuro de las aves que el productor actualmente tiene en esa función. De tal manera que, seguir algunas pautas de manejo que garanticen el mejor perfil de crecimiento de las pollonas durante sus primeras 18 semanas de vida se traduce, en la mayoría de los casos, en una muy buena estrategia en la producción eficiente y rentable que cualquier productor tiene como objetivo.

El presente documento describe de manera sencilla y práctica, pero también fisiológica, cuáles son las mejores técnicas de manejo y la importancia de seguir un adecuado perfil de crecimiento de las aves ponedoras comerciales durante su levante. Muchos de los comentarios expresados en este documento, tienen origen en las observaciones y resultados de campo analizados por todo un equipo técnico dedicado a dar soporte a innumerables clientes a lo largo de la geografía colombiana, y contemplan algunas prácticas exitosas en campo que han generado resultados económicamente rentables a los clientes. 

Todas las personas dedicadas a asistir técnicamente los lotes de ponedoras comerciales creemos entender y, sobre todo, valorar el hecho que las aves dedicadas a la producción de huevos comerciales deben -en lo posible- de seguir parámetros de cumplimiento de objetivos de peso, uniformidad, consumos y sanitarios, etc. Sin embargo, en la práctica es muy común encontrar que no se valora lo suficiente el que algunos procesos fisiológicos en el ave se cumplan a ciertas edades, dado el impacto negativo que podría llegar a tener para la futura ponedora la no ejecución de dichos parámetros en campo.

Es muy importante entonces entender que durante la evolución del ave ponedora moderna toda expresión de mejoramiento genético producto de un trabajo serio y dedicado que demanda cuantiosas cifras de dinero en investigación y desarrollo, y que ha producido en campo aves que en promedio cada año son mejoradas a razón de 1 a 1,5 HAA, puede verse frustrada al no obtenerse en campo objetivos básicamente de peso, uniformidad y acumulación de nutrientes, especialmente de energía y proteína. 

 

Describir una breve reseña de la ovogénesis del aparato reproductor de la hembra es muy importante: las hembras de las aves producen una gran cantidad de huevos que contiene todos los elementos necesarios para el desarrollo de un embrión. En la ovogénesis, se deben de tener en cuenta dos aspectos complementarios: 1) El número de huevos producidos (función de liberación de yemas u oocitos ) o la ovulación; y 2) los diferentes procesos de formación de cada huevo que abarcan las células del futuro embrión y las reservas: yema y clara, y las respectivas estructuras protectoras (cáscara y sus membranas). Respecto al desarrollo del aparato reproductor, desde la fase embrionaria se sabe que al tercer día de incubación las células germinales primarias (CGP) se colocan a cada lado del embrión. A medida que éste va creciendo, va aumentando 2 a 5 veces más la cantidad de estas células en la parte izquierda que en la derecha. Al día 7 de evolución embrionaria, la diferenciación de sexo todavía no es definitiva, con lo cual si el ovario derecho llegase a evolucionar, el ave desarrollaría características masculinas (ovotestículo).

 

El oviducto se desarrolla en forma simétrica al cuarto día de incubación, y el ovario derecho al día octavo deja de crecer e inicia su regresión sobre el día 11 de desarrollo embrionario. El oviducto izquierdo entre el día 12 y 13 se diferencia en varios segmentos, sin comunicarse todavía con la cloaca. 

Al nacimiento, en la pollita: el ovario izquierdo pesa cerca de 0,3 gr y ya es capaz de sintetizar hormonas esteroides. Llama profundamente la atención que en esta fase todos los folículos ya están presentes; es decir, cuando el ave nace trae con ella toda la capacidad genética de producción de huevos. Durante todo el levante su desarrollo es lento; sobre la semana 12 de vida el ovario ya tiene cerca de 1,5 cm y a medida que se va desarrollando, es más granuloso por los folículos.

Tres semanas antes de la aparición de la madurez sexual, el peso del ovario pasa de 5 a 60 gr, lo cual plantea para la futura ponedora un reto muy importante desde el punto de vista isiológico, pues lamentablemente este proceso fisiológico coincide en la mayoría de los casos con manejos como: cambios de fase de alimento, cambio de galpón (traslado al galpón de producción), aplicación de vacunas oleosas, cambios de tipo de bebedero y presentación del alimento, etc. Todo lo anterior está relacionado con la síntesis de hormonas esteroides las cuales dependen de las hormonas hipofisiarias (LH y FSH). 

El desarrollo del oviducto del ave es proporcional al desarrollo del ovario, aumenta de manera dramática al inicio del desarrollo sexual pasando de 15 a 70 cm gracias a una hiperplasia masiva. Cuando el ave es joven, el epitelio no está diferenciado careciendo de células secretoras; cuando estas glándulas secretoras aparecen muy cerca de la madurez sexual se establece -ahora sí- la comunicación entre el oviducto y la cloaca.

Hacia el octavo día de vida embrionaria se inicia la oogénesis, lo que corresponde al momento de transformación de CGP en oogonias. Únicamente 24 horas antes de la ovulación en el oviducto listo para ovular tiene un proceso de división reduccional, dando lugar a un oocito haploide o secundario, y a la expulsión del primer corpúsculo. La segunda división de maduración tiene lugar en el infundibulum tras la ovulación y fecundación.

 

La cronología y regulación de la deposición del vitelo es muy importante. Definitivamente, no es en vano que se insiste en el hecho que las aves cumplan sus respectivos parámetros de pesos, ya que -como podemos observarmuchos procesos fisiológicos en la futura ponedora están atados irrestrictamente al perfil de crecimiento. La deposición de vitelo es un proceso largo que se inicia en la pollita siendo muy joven, y termina antes de la ovulación (proceso sanguíneo). Se divide en tres fases:

1)Fase inicial de crecimiento lento: Pasa de 1-2 cm a 50 cm en la semana 6 de vida, y al 4 ó 5 mes a 1 mm de espesor (depósitos de gotitas lipídicas y permanecen por años).

2) Fase intermedia: Después de su selección pasa en 50 - 60 días de 1 a 4 mm, y es posible por depósitos de proteínas y lípidos que constituyen el vitelo blanco .

3) Fase de crecimiento: En los días 8 a 10 que preceden a la ovulación, el crecimiento del óvulo es muy rápido y su peso pasa de 200 mg a 15-18 gr. La yema formada presenta alternancias por capas sintetizadas todo el día y migra el oocito a la superficie folicular. Este proceso dura 6 a 14 días para la gallina. Así como es muy determinante el cumplimiento del perfil de peso de las aves, por su impacto en el desarrollo de las estructura reproductiva de las hembras ponedoras, de la misma manera es muy importante entender el impacto de dichos eventos en el desarrollo y evolución del tracto gastrointestinal (TGI) de las pollitas actuales y futuras ponedoras.

El proceso de selección genética ha sido orientado a generar que las aves en postura de huevo comercial sean las más eficientes en convertir el alimento en un huevo; por esta razón, es muy importante que las futuras ponedoras logren -a la par de cumplir los pesos corporales- tener de la misma manera 

un adecuado desarrollo de su TGI, pues está ampliamente comprobado que su desarrollo temprano influye de manera determinante en la capacidad de ingesta que ésta tendrá en la postura y, obviamente, en sus parámetros productivos. Definitivamente, un TGI más robusto y competente será a su vez capaz de digerir de la mejor manera los nutrientes que recibe, que dicho sea de paso, son en nuestro caso cerca del 70-75 % del costo de producción de un huevo.

El cuadro estadístico anterior ilustra cómo es el crecimiento proporcional de un ave comercial desde el primer día hasta la semana 18 de vida, y evidencia como las 4 primeras semanas -y en especial las dos primeras- plantean para el ave un reto muy grande desde el punto de vista de crecimiento. Las aves deben, prácticamente, triplicar su peso en los primeros 15 días de vida pasando de 35-40 gr. a 120-125 gr. Comprender este fenómeno fisiológico es clave para poder ejecutar los manejos que garanticen que los pesos, uniformidades y consumos se cumplan para generar un ave capaz de convertir más eficientemente el alimento por ahora en peso y posteriormente, en huevos.

Una función importante de las inmunoglobulinas (proteínas) del saco vitelino es la protección contra desafíos microbiológicos después de la eclosión. La utilización de estas proteínas como fuente de aminoácidos o de energía por el pollito reduce las defensas inmunológicas durante los primeros días de vida, de allí lo importante de suministrar alimento rápidamente. Si la energía de mantenimiento durante el primer día de vida no se da por bajo volumen de ingesta o por privación total de alimento, el ave entra en desbalance energético rápidamente afectando a futuro el peso del ave. 

Es ampliamente conocido que el tamaño de los enterocitos sufre pequeños cambios durante este período (crecimiento), pero como las vellosidades crecen, el número de enterocitos por villi aumenta. La profundidad de las criptas también aumenta ligeramente, lo que indica la existencia de un mayor número de células proliferativas. Con la edad, aumentan las enzimas pancreáticas y las secreciones biliares. Cerca de la eclosión, los ácidos grasos se absorben por encima del 80 % en contraste con la glucosa y la metionina, cuya absorción es del 45-55 %. Sin embargo, a los 4 días, la digestibilidad ideal supera el 85 % en el caso del almidón y los ácidos grasos, y el 78 % en el caso del nitrógeno. Estos valores aumentan ligeramente a los 14 días. El volumen y la profundidad de las criptas de los villi del intestino delgado aumentan dramáticamente tras la eclosión, y se ven afectados por las alteraciones nutricionales. La mucosa intestinal sufre un proceso de maduración en la fase inmediatamente posterior a la eclosión, en semejanza a lo ocurrido con los sistemas inmunológico y termorregulador.

El intestino delgado y el páncreas presentan un crecimiento alométrico de cerca del 300-400 en relación con la carcasa del ave, en los primeros 18 días de vida; a la vez que el hígado crece unas dos veces. Los intestinos aumentan de peso más rápidamente que el peso vivo del ave, alcanzando la máxima tasa en los días 6-10.

Durante los primeros 4 días de vida, el 25 % de las proteínas absorbidas son retenidas por el intestino. Los procesos de digestión y absorción son poco eficientes y el cambio súbito a una alimentación sólida exógena es acompañada con un rápido desarrollo del TGI, así como sus órganos anexos como la molleja, el páncreas y el hígado. En esta fase, en especial el TGI, es sustrato-dependiente. La talla y peso de las 3 principales porciones intestinales (duodeno, yeyuno e ileón ), y de los órganos anexos (hígado, páncreas, molleja y proventrículo) aumentan significativamente durante la primera semana de vida.

Definitivamente, todo es una cadena en el desarrollo físico y fisiológico de la pollita. Durante las dos primeras horas de vida, las vellosidades intestinales son pequeñas y en los espacios entre las vellosidades, apenas son perceptibles algunas criptas intestinales de lieberkung. Existe un continuo proceso de renovación y proliferación celular en la mucosa de las criptas, predominantemente de enterocitos que migran hacia las vellosidades, y la proliferación de células globet incrementan la actividad de digestión, absorción y secreción de mucina. 

El peso del páncreas tiene dos fases de crecimientos: una rápida, desde la eclosión hasta el día 3; y una lenta, de los 4 a 8 días. La molleja hasta los 8 días de vida incrementa su tasa de crecimiento a un ritmo relativamente menor que los otros órganos. La mucosa relativamente desarrollada y la presencia de alimento tendrán una fuerte influencia en el inicio de la actividad enzimática digestiva. Se ha detectado una elevada actividad específica de la maltasa y sacarasa a 1 día de edad con algunas variaciones, estabilizándose a los 8 días de edad.Los niveles de quimiotripsina son máximos a los 2 días de nacidos, y una dieta rica en proteína hace que su actividad sea constante. El incremento de la actividad enzimática es acelerado durante los primeros 14 días y se estabiliza a los 21 días de edad. La digestibilidad de la materia grasa aumenta a medida que aumenta la edad (2 semanas de vida); esta capacidad está ligada al grado de saturación, ya que a mayor grado de insaturación se observa una mayor absorción. La digestión de las grasas saturadas como sebo aumenta del 68-78 % entre los 0 y los 15 días de edad.

Información de campo estadísticamente analizada (cuadrado de Pearson) por nuestro personal de servicios técnicos (60.000.000 aves), logra demostrar que en la mayoría de los casos donde los lotes de ponedora comercial lograron cumplir e inclusive superar los parámetros de peso al corte de la primera semana, tuvieron también muy buenos pesos a semana 18, y fueron definitivamente muy buenos en producción, especialmente en persistencia, baja mortalidad y tamaño de huevo. No siendo así en los lotes donde solo se obtuvo muy buen peso a la semana 18, pero con pesos obtenidos solo en las últimas semanas del levante teniendo malos desempeños de peso, y especialmente uniformidad al arranque de la cría y el levante, que se caracterizaron por malas persistencias, mortalidades altas, básicamente por prolapsos y bajo tamaño de huevo. 

Fisiológica y estadísticamente hablando, cumplir un adecuado perfil de crecimiento donde el esfuerzo del manejo técnico se concentre en la cría (4 primeras semanas), especialmente la primera semana, es una herramienta fundamental para generar pollonas que serán muy buenas ponedoras. 

Otros aspectos de orden técnico, adicionales a los anteriormente descritos para poder definir la calidad de un lote de ponedoras comerciales, son los siguientes:

• Peso a la Madurez Sexual.

• Calidad de despunte y despique.

• Estado Sanitario.

• Edad a la madurez sexual. 

• Acumulación de nutrientes o consumo acumulado.

• Cumplimiento del perfil de crecimiento.

• Uniformidad y coeficiente de variación del lote (análisis de dispersión de pesos de las aves).

• Capacidad de ingesta (capacidad del ave para poder ingerir el volumen de alimento que requiere para poder llenar sus requerimientos nutritivos y producir eficientemente) .

El peso corporal es importante, porque las estructuras del ave se deben desarrollar en ciertas etapas específicas (ver siguiente cuadro).

La gallina ponedora es el resultado de un muy buen levante, y que en cada etapa de formación del ave los tejidos y sistemas hayan cumplido un perfil de formación que garantice que fisiológicamente esté preparada no solo para el adecuado arranque de postura, sino también para tener una persistencia y viabilidad que le generen al productor rentabilidad en un negocio cada vez más competido.

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Comentarios:
Ali Ramon León M. - Diciembre 03/2015

QUIERO FELICITAR A ANDRES PARRA DIAZ POR TAN EXCELENTE TRABAJO EL CUAL NOS NUTRE DE MEJORES CONOCIMIENTOS PARA REALIZAR NUESTRO TRABAJO DEL DIA A DIA. MUY BUENO MUCHAS GRACIAS POR EL APORTE. DR, ALI R. LEON M.VETERINARIO NUTRIOLOGO

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