Buscar: Regístrese gratis
Ingresa a tu cuenta
  Email  
  Contraseña  
 
¿Olvidaste tu contraseña?
 
Dr. Nathaniel Tablante - Prof. Asoc. del Colegio Regional de Medicina Veterinaria de la Universidad de M...
30/06/2011 | Comentarios(0).




Puntos críticos de bioseguridad posterior a un desafío viral de tipo respiratorio

La razón para analizar enfermedades respiratorias (Newcastle, Laringotraqueitis Infecciosa, Influenza Aviar) detenidamente es porque no se pueden prevenir y controlar si no se sabe su etiología, su epidemiología y su patogénesis.

JUNIO 30/2011 | Comentarios(0).

Para abordar el tema en cuestión, primero es importante describir a fondo las enfermedades que afectan principalmente a las aves de corral en Perú, siendo estas la enfermedad de Newcastle y Laringotraqueitis Infecciosa. La razón para analizar estas enfermedades detenidamente es porque no se pueden prevenir y controlar si no se sabe su etiología, su epidemiología y su patogénesis; no podemos derrotar a nuestro enemigo si no conocemos sus fortalezas y debilidades.

Enfermedad de Newclastle

Newcastle, es una enfermedad viral de expansión global sufrida por muchos tipos de aves, tanto silvestres como de corral, aunque principalmente afecta a pollos y pavos. Etiológicamente, esta enfermedad es causada por el virus de paramyxovirus aviar tipo 1 y cuenta con cepas clasificadas según su patogenicidad: lentogénicas, mesogénicas y velogénicas. Las lentogénicas son solamente B1 y el resto son usadas en vacunas comerciales, sin embargo estas vacunas no siempre protegen contra las cepas velogénicas, que son las más patogénicas y económicamente devastadoras.

La enfermedad se puede transmitir y expandir por contacto directo entre aves sanas y las descargas corporales de aves infectadas. Si bien el sistema de confinamiento de aves puede traer mayor producción, también puede traer enfermedades que se contagien más rápidamente. Además los pollos pueden contraer la enfermedad por medios mecánicos, lo cual incluye ropa y zapatos de los trabajadores contaminados, de hecho, este virus es frecuentemente expandido por causa de los criadores y de los empleados del criadero, además de objetos e instrumentos contaminados.

Las cepas lentogénicas pueden llegar a causar algunos signos respiratorios muy leves o una pequeña reducción en la producción de huevos, pero es en las mesogénicas y velogénicas en donde se ven peores síntomas, como descargo nasal, algunos signos nerviosos y mortalidad muy alta en las cepas velogénicas.

Esta enfermedad se previene por medio de la vacunación y también por métodos de bioseguridad. Hay seis puntos importantes a considerar en el caso de bioseguridad: mantener la distancia, mantener la limpieza, no llevar la enfermedad a casa, no tomar prestada la enfermedad de tu vecino, conocer los signos de advertencia de las enfermedades infecciosas en aves y reportar a las aves enfermas (este último punto incluye capacitación de los trabajadores para que puedan identificar a estas aves).

En Perú se está haciendo un gran trabajo, pues actualmente se trata el Newcastle mediante cuarentena, desinfección, capacitación de empleados, vacunación e inspección de aves; procedimientos muy similares a los de EEUU. Otra medida de control es la destrucción de las aves apenas son diagnosticadas, enterrarlas y destruir los insectos que pueden llevar la enfermedad y finalmente limpiar y desinfectar.

Laringotraqueitis Infecciosa

Otra enfermedad viral importante es la Laringotraqueitis infecciosa. Este virus causa que las aves respiren con dificultad, porque invade las mucosas y genera coágulos de sangre, lo que provoca que las aves mueran de sofocación. Esta enfermedad también puede encontrarse en distintos países alrededor del mundo, afectando no solo a aves de corral sino también a otras aves. En la etiología, este es un herpesvirus (o virus de ADN) que no puede sobrevivir bien fuera del anfitrión, puede persistir en entornos húmedos, pero son muy sensibles al calor y a la sequedad, por lo cual se debe mantener todas las instalaciones limpias, calientes y secas para evitarlo. La transmisión y contagio del virus se produce a través de aves infectadas y de vacunas vivas especialmente para los embriones, también puede ser contraído a través del aire o por medio de equipos y vestimenta contaminada de los trabajadores e incluso vehículos. Los signos clínicos del virus son dolor respiratorio, tos y estornudos, expectoración del moco sanguinolento, conjuntivitis e inflamación facial.

La prevención es básicamente a través de la vacunación, pero aquí es justamente donde está el problema, porque tenemos una vacuna de origen de embrión de pollo (CEO), una vacuna de cultivo tisular (TCO), y también están las vacunas recombinantes. Todas éstas tienen sus ventajas y sus desventajas, lo principal es no vacunar si el virus no está presente o no ha ocurrido en el área. Asimismo debe prevenirse por medio de bioseguridad, no hay que permitir visitantes en la granja o en otras granjas, no hay que compartir equipo ni vehículos y hay que mantener limpio el galpón y el equipo regularmente; sobre todo regular las personas que son quienes expanden la enfermedad mucho más que las aves.

Perú trata la Laringotraqueitis Infecciosa mediante cuarentena, quema de las aves muertas, vigilancia, muestreo, información, vacunación, inspección de granjas y exanimación de las aves, que son procedimientos también muy similares a los de EEUU. Es importante mencionar que existe un inconveniente cuando se usa una vacuna que está compuesta de un virus vivo, pues a los pollos de engorde se les administra en el agua bebible por razones prácticas, pero esto no da resultados de uniformidad (algunas veces consumen mucho, otras muy poco, etc.), lo que puede revertir la forma virulenta, y que las aves infectadas transmiten el virus a las demás causando más brotes de la enfermedad. En medidas de bioseguridad general, los empleados deben ser capacitados para separar cualquier actividad de la granja con cualquier actividad fuera de ella. Se debe usar la ropa de trabajo solo dentro de la granja y no se debe compartir equipos.

Existe un sistema llamado “zonificación”, donde se crean zonas de amortiguamiento durante un brote del virus, así debe practicarse la zonificación de las actividades (vacunación, etc.) entre las zonas afectadas y no afectadas para así no diseminar la enfermedad y controlar los brotes. Es importante también decidir las políticas y los programas en comités, que puede consistir en representantes de las compañías y criadores de pollos, así como representantes de universidades y del gobierno, la meta es buscar trabajo mutuo para el control del virus. El diagnóstico rápido también es clave para que los trabajadores respondan de manera exacta y oportuna y por ende el brote puede salirse de control.

El primer caso de enfermedad siempre es crucial, es donde realmente hay que tener una respuesta inmediata y adecuada, y esto sirve para trabajar más eficazmente en futuros casos. Una práctica a tener en cuenta es que tan pronto como las aves se capturan y se pasan a la planta de procesamiento, los trabajadores deben salir y poner la planta del calzado a 38º -pues el virus es termo sensible- colocar compost a la cama y cualquier virus que quede en el galpón será destruido y luego de tres semanas recién poner un nuevo lote, una nueva parvada. La comunicación también es muy importante, especialmente después del diagnóstico, informando a todas las personas dentro de esta unidad de producción avícola para que tomen las precauciones necesarias. La vacunación puede realizarse durante el brote en caso de enfermedades de contagio lento, sin embargo, entre las desventajas de la vacuna está que puede revertirse a su forma virulenta y puede convertirse en latente, es decir, que puede quedarse dentro del ave y hacer que esta se enferme en el futuro. Entonces, la decisión de vacunar depende de factores importantes: casos subsecuentes sin conexiones epidemiológicas, casos que saltan los límites de la zona de amortiguamiento, casos en aves tratadas con vacunas de larga vida, entre otros.

 

Influenza Aviar

Esta es una enfermedad infecciosa que se da a nivel mundial en muchos tipos de aves, causada por la cepa tipo A del virus de influenza. En la etiología, este es un orthomyxovirus muy sensible a la mayoría de detergentes y desinfectantes, siendo inactivado por el calor y la sequedad, sin embargo, si es que hay material orgánico (llámese heces o fertilizantes) sobrevivirá, especialmente en un entorno frío y húmedo. En reportes se señala que algunos de estos virus viven en estiércol hasta 105 días y durante este tiempo nunca se sabe cuánto puede haberse diseminado a otros grupos de aves. Las cepas más importantes del virus son la H5 y H7, ya que tienen la habilidad de mutar de cepas bajamente patogénicas a cepas altamente patogénicas. El contagio del virus se da mediante de inhalación de las partículas, a través de las secreciones nasales y respiratorias, y mediante el contacto con las heces de aves infectadas, siendo las de corral las más susceptibles. En las primeras semanas de infección, este virus puede ser muy activo, violento y patogénico. La influenza aviar que no es tan patogénica puede presentar signos leves: pequeñas dificultades de respiración y mortalidad mínima, haciendo pensar que solo se trata de un resfrío, pero cuando suceden severos signos clínicos y alta tasa de mortalidad es una señal clara de que se aproximan pérdidas tanto de producción como económicas.

Entre las medidas preventivas están: impedir el contacto directo con cualquier tipo de aves que puedan estar infectadas y también con las heces de éstas, a su vez evitar el contacto de las aves recientemente infectadas con las aves altamente susceptibles, controlar el tráfico entre granjas y evitar el contacto con el mercado de aves vivas.

En cuanto al control, se recomienda: tener una bioseguridad mejorada, mantener en cuarentena las instalaciones y áreas infectadas, la despoblación de las aves infectadas mediante dióxido de carbono, la adecuada eliminación de las carcasas infectadas a través del entierro, incineración o relleno sanitario entre otros, además la eliminación apropiada de estiércol y la descontaminación, cuyo proceso incluye limpieza y desinfección.

Se debe recordar que cada situación es diferente, por lo tanto, las prácticas de bioseguridad deben ajustarse de acuerdo al tipo de enfermedad y a la magnitud y severidad del brote. Es básico reconocer las características del virus. La preparación ante emergencias y la aplicación de medidas de vida deben estar funcionando todo el tiempo y deben ser revisadas o reevaluadas regularmente. Las medidas sobre mitigación y recuperación deben estar incluidas en cualquier plan de emergencia, porque no pueden obviarse anteriores pérdidas ocasionadas por el virus. El personal de la industria avícola: los criadores, trabajadores, representantes del gobierno y aquellos que responden ante las emergencias deben estar bien educados y entrenados en planes de bioseguridad.

 

Resumen

La preparación ante emergencias y la aplicación de medidas de bioseguridad tienen que estar todo el tiempo implementadas y deben ser revisadas cada cierto tiempo. Hay que enfocarse en la educación y capacitación de todos los sectores incluyendo también en al área avícola, esto es crítico para cualquier programa de preparación ante emergencias y bioseguridad. Es absolutamente necesario el uso de un diagnóstico rápido y exacto, de otro modo, habrá dificultad en controlar la enfermedad. Además se necesita de vigilancia activa y pasiva, esa es la única manera de saber cuáles son las enfermedades en cada región en particular.

Los dueños de granjas también tienen que ser capacitados para prevenir el virus y reportarlo a las respectivas autoridades, de igual forma, los reportes enviados deben ser investigados a fondo y se deben recolectar muestras para confirmar la presencia de alguna enfermedad. El reporte y la diseminación de información a todas las partes involucradas son esenciales, en especial luego de un brote.

Por último, algo muy importante a recalcar, la bioseguridad es una inversión y no un gasto, es necesaria y no opcional, es una tarea que requiere de esfuerzo grupal.



Bookmark and Share IMPRIMIR

Comentarios
Agregar nuevo comentario



Más artículos

Compartir | La Enfermedad de Marek, un problema continuo
Existe mayor probabilidad de presentar la Enfermedad de Marek cuando hay lesiones neurales en aves menores a las 15 semanas de edad o en adultos.
Dr. Karel Schat


Compartir | Equilibrio, riqueza, variedad y complejidad en el sistema digestivo del ave (módulo I)
Revisión integral de diversos aspectos de la fisiología del aparato digestivo de las aves de corral.
D.V.M. M.Sc Óscar E. Morales


Compartir | Influencia del transporte del pollo BB, desde la planta de incubación a granja, en los parámetros productivos
Hay muchos programas de auditoría dirigidos a nuestra industria, debido a la preocupación de asegurarse que los animales sean manejados adecuadamente, y que los empleados sean capacitados para dicho manejo.
Dr. Michael Hulet


Compartir | Prevención contra la enfermedad de Gumboro: Tipos de vacunas, programas vacunales y vías de aplicación
En los diferentes países donde la enfermedad se ha manifestado, las cepas han sido de diferentes tipos. Esto demuestra que de acuerdo al ambiente en el que el virus se desarrolle, la enfermedad se adaptará a dicho ambiente y presentará cepas diferentes a otros.
Dr. Alejandro Banda


Compartir | ¿Son satisfactorias las reservas nutricionales del embrión Pre-emergente y la alimentación del pollo BB al nacimiento?
La gallina, sujeto crucial en este proceso, lo que hace al empollar es rotar estos huevos para que la yema y el saco vitelino den vueltas y la membrana corialantoidea también pueda ir a la parte superior de esta cáscara y así pueda iniciarse la transmisión de oxígeno.
Dr. Edwin T. Moran


NUESTROS CLIENTES

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

REVISTA DIGITAL

PUBLICIDAD

NUESTROS CLIENTES

PORTADA | ARTíCULOS | NOTICIAS | VIDEOS | EVENTOS | REGÍSTRESE GRATIS | RECUPERAR CONTRASEñA | NOSOTROS | TAG | AUTOR

Battilana Nutrición S.A.C. | Sinea
Valid XHTML 1.0 Transitional
Camino del Inca 485 - San Miguel | Lima - Perú
Teléfono: 511-6589 484 / Nextel: 147*7249 - 404*2337
e-mail: revista@actualidadavipecuaria.com