Actualidad Avipecuaria
viernes, 25 mayo del 2018

1. MV. Stephane Lovón, 2. MV. Rosario Condori, 3. Dr. MV. Jorge Rodríguez, 4. Mg. MV. Ysabel Koga Yanagui y 5. MV. Manuel Silvera Sulca.

1 Responsable del área de Microbiología I de Bioservice SRL.

2 Responsable del área de Microbiología II de Bioservice SRL.

3 Jefe de Laboratorio de Biología Molecular de Bioservice SRL.

4 Director de Investigación y Desarrollo de Bioservice SRL.

5 Asesor del Servicio Técnico de Bioservice SRL.



Resistencia antimicrobiana ¡Una amenaza latente!

Resistencia antimicrobiana ¡Una amenaza latente!
Mayo 04/2018
Lima - Perú
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Generalidades

La resistencia bacteriana consiste en la capacidad que posee un microorganismo para desarrollar mecanismos de defensa contra la acción de los antibióticos, siendo su mecanismo de acción del tipo intrínseco (propio o innato), o adquirido, este último debido principalmente a mutaciones en genes cromosomales o a la transferencia e incorporación de genes de virulencia a partir de elementos genéticos móviles como plásmidos, transposones, bacteriófagos, integrones.

La resistencia a los antibióticos por parte de las bacterias es uno de los principales ejemplos de evolución y adaptación en procariotas, es así que el uso indiscriminado de antibióticos en el ámbito veterinario y humano han contribuido a que las bacterias de mayor interés en salud pública (zoonóticas) puedan adquirir la resistencia en el hospedero animal y luego en el hombre a través de la cadena alimentaria.

Resistencia a antibióticos en salud pública: caso Salmonella enterica

La evolución de las cepas resistentes a los antibióticos comúnmente usados es un problema significativo en medicina veterinaria y salud pública. Salmonella enterica es un patógeno presente a nivel intestinal en animales y en el hombre y constituye un buen ejemplo de la capacidad de adaptación o resistencia a los antibióticos por parte de las enterobacterias.

En Salmonella se han reportado dos vías para la obtención de resistencia adquirida: I) La captación de nuevo material genético nuevo a través de elementos genéticos móviles y II) La generación de mutaciones cromosomales. En el primer caso tenemos a la resistencia al cloramfenicol, la Ampicilina y Trimetropin-sulfametoxazol, mientras que en el segundo caso tenemos a la resistencia a Fluoroquinolonas. Respecto a la resistencia a la Fluoroquinolonas, hay un incremento en la información disponible referente a bacterias entéricas especialmente Salmonella. INFOSAN (2005) en su reporte sobre resistencia antimicrobiana a Salmonella, indica textualmente: “En los países donde las Fluroquinolonas se autorizaron para uso en los animales destinados al consumo, aumentó la ocurrencia de Salmonella resistente a la Fluroquinolona evidenciando una alerta ante la utilización de este antimicrobiano en terapias profilácticas para humanos”, esto es soportado por diferentes autores en diversas partes del mundo (Aalipour y col., 2014; Al-Zenki y col. 2007.).

Antecedentes

La Organización Mundial de la Salud a través de su portal WHOnet viene recopilando información acerca de resistencia antibiótica en diferentes microorganismos. Resistencia a antibioticos como Sulfamethoxazol/Trimetropim y Ácido nalidíxico en Salmonella enterica ha sido reportada en diferentes hospitales a nivel nacional y reportados a dicha base de datos (WHOnet, 2016). Similares resultados han sido reportados en sistemas de producción aviar (broilers y ponedoras) (Cruz, 2017).

Estudios en hospitales en Perú durante los años 2011 a 2015, reportan la diseminación clonal de Salmonella enterica serovar infantis y Salmonella enterica serovar typhimurium beta lactamasa de espectro extendido (BLEE) en su mayoría en casos pediátricos de diversos hospitales de Lima metropolitana.

Similares resultados para Salmonella enterica serovar enteritidis y typhimurium se reportan en estudios epidemiológicos observacionales realizados en Perú y otros países como Brasil, México, Venezuela, Colombia, Argentina durante los años 2003 a 2014 (Quesada y col. 2016).

En vista de esta problemática creciente, en Latinoamérica, algunos países han comenzado a implementar alternativas de control y prevención que incluyen limitar la comercialización de antibióticos como el Cloramfenicol, Olaquindox, Nitroimidazoles y Nitrofuranos para su uso en animales destinados a consumo humano (Medeiros y col. 2011).

Resistencia antimicrobiana en Salmonella enterica en sistemas de producción aviar

Un total de 95 cepas de Salmonella enterica aisladas durante el período 2012-2015 provenientes de centros de producción avícola (Lima, La Libertad e Ica) que incluyen pollos broilers y ponedoras a nivel nacional fueron sometidas a la prueba de sensibilidad antimicrobiana ante 18 discos de antibióticos (Amikacina, Amoxicilina/Ac. Clavulánico, Ampicilina, Ácido Nalidíxico, Cefoxitina, Ceftriazone, Ciprofloxacina, Cloranfenicol, Colistina, Eritromicina, Estreptomicina, Fosfomicina, Furazolidona, Gentamicina, Kanamicina, Sulfametoxazol, Sultamethoxazol /Trimetroprim y Tetraciclina) siguiendo las recomendaciones del Clinical and Laboratory Standars Institute (CLSI) y a serotipificación molecular mediante PCR multiple.

Un total de 32 (33.68%) cepas correspondieron a Salmonella enterica serovar enteritidis, 15 (15.79%) a Salmonella enterica serovar typhymurium, 33 (34.74%) a Salmonella enterica serovar infantis y un total de 15 (15.79%) pertenecientes a otros serotipos.

El análisis de las 95 cepas de Salmonella enterica indican patrones de resistencia para más de 3 familias de antibióticos, siendo la Sulfametoxazol/Trimetroprim (82.35%), seguido de Eritromicina 70.59% los más prevalentes; asimismo se observó un 50% de los aislados resistentes a Quinolonas (Ciprofloxacina 3.75% y Ácido nalidíxico 46.25%) (Figura 1),

mientras que el 100% de S. enterica serovar infantis resultó ser resistente a Sulfametoxazol, 93.10% a la combinación con Trimetropin, 96.55% a Ácido nalidíxico y 93.10 % a Tetraciclina (Figura 2).

Serotipos de Salmonella enterica circulantes en sistemas de produccion aviar

Una recopilacion de informacion de un total de 246 aislados de Salmonella enterica indican un incremento en la presencia del serotipo Infantis en muestras obtenidas de sistemas de produccion aviar (broilers y postura comercial) durante los años 2012 al 2017 (Tabla 1).

Acciones tomadas contra el auge de la resistencia antimicrobiana

En el año 2010, un esfuerzo cooperativo de la FAO, la OIE y la OMS permitió establecer una alianza con la finalidad de distribuir responsabilidades y coordinar las actividades mundiales para afrontar los riesgos para la salud debido al uso indiscriminado de antibioticos y la resistencia antimicrobiana (RAM).

A principios del año 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su primera lista de «patógenos prioritarios» resistentes a los antibióticos; en la lista se incluyen las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud humana.

La lista se ha elaborado para tratar de guiar y promover la investigación y desarrollo (I+D) de nuevos antibióticos como parte de las actividades de la OMS para combatir el creciente problema mundial de la resistencia a los antimicrobianos, siendo Salmonella enterica, un microorganismo con una prioridad elevada (Tabla 2).

Alternativas al uso de antimicrobianos

Debido a la prohibición del uso de antimicrobianos como agentes no terapéuticos en diferentes especies domésticas, se ha impulsado la investigación en alternativas naturales de reemplazo al uso de antibióticos.

Entre las principales alternativas a considerar son el uso de probióticos, prebióticos, ácidos orgánicos, fitógenos y aceites esenciales, estos componentes solos o en sinergia permiten obtener resultados interesantes en la prevención de problemas sanitarios en sistemas de producción aviar, sin embargo se requiere de una validación de su uso en diferentes sistemas de producción animal por presentar algunos casos donde los efectos son limitados y variables. Dentro las alternativas al uso de antibióticos tenemos:

Probióticos, la FAO/OMS lo define como “cultivo mono o mixto de organismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped”. El probiótico ideal sería aquel capaz de soportar el procesamiento y almacenamiento, sobrevivir en el medio ácido estomacal, adherirse al epitelio intestinal, producir microbicidas y modular la respuesta inmunitaria. En aves de corral se han probado como probióticos tanto bacterias (Bifidobacterium, Lactobacillus, Streptococcus y Lactococcus spp.) como levaduras (Saccharomyces spp.). Diferentes estudios durante los años 1980-2014 han demostrado que mejora la ganancia de peso y además, revelaron que la eficacia de estos compuestos es mayor en el agua que en los alimentos.

Prebióticos, la FAO define prebiótico como “componente de pienso no viable que confiere un efecto beneficioso para el huésped, asociado con la modulación de la microbiota”. Por tanto, son macromoléculas que derivan de plantas o que son sintetizadas por microrganismos. Se consideran como prebióticos al manano, fructooligosacárido, inulina, oligofructosa, lactulosa, soja, glucooligosacárido, etc. Diferentes investigaciones realizadas en pollos han demostrado que los prebióticos alteran la microbiota intestinal y previenen la colonización de agentes patógenos, promoviendo el crecimiento de microorganismos con efectos beneficiosos. Por tanto, mejora la conversión alimenticia.

Ácidos orgánicos, orgánicos que constituyen una alternativa, principalmente por su naturaleza antibacteriana. Aquellos que se suelen emplear son los ácidos fórmico, propiónico, butírico, láctico, málico, tartárico y cítrico. Se pueden administrar en el agua o en el alimento, han demostrado tener efectos beneficiosos en la producción de cerdos y pollos, se sabe que reducen el pH del tracto gastrointestinal superior, modifican la microbiota intestinal, aumentan la digestibilidad de nutrientes y mejoran la salud intestinal.

Fitógenos y aceites esenciales, son compuestos bioactivos naturales que proceden de plantas, los fitógenos se clasifican en aceites esenciales (sustancias lipófilas volátiles) y oleorresinas (derivadas de disolventes no acuosos). Los que se suelen emplear son los procedentes del tomillo, orégano, romero, ajo, jengibre, té verde, comino negro, culantro y canela cuyos aceites esenciales suelen contener compuestos fenólicos, terpenos, alcaloides, lectinas, aldehídos y polipéptidos. En producción porcina el interés de estos aditivos reside en su actividad antibacteriana.

Conclusiones finales

El Perú al igual que el resto de países está inmerso en el problema de la resistencia antimicrobiana. Según proyecciones al año 2030, países como Perú, Nigeria, Filipinas e India duplicarán su consumo de antibióticos para uso animal (Van Boeckel y col. 2015), lo cual podría constituir un gran problema en salud pública, si le sumamos el incremento en la necesidad de una mayor cantidad de proteína animal para una población en crecimiento. Especies como Salmonella, Escherichia coli y Campylobacter constituyen los principales especies vinculadas al riesgo por contaminación alimentaria de origen animal, siendo ya reportado en nuestro país la presencia de cepas multidrogorresistentes aisladas de sistemas de producción animal (Cruz, 2015; Leiva, 2017).

Alternativas al uso de antibióticos (cuyos ejemplos se mencionan líneas arriba y cuyos principios activos se encuentran disponibles en diversos productos naturales en el mercado nacional) deben ser empleadas inmediatamente para evitar que los problemas de resistencia a los antibióticos sean incontrolables. Por supuesto debemos además tener como prioridad el uso responsable de antibióticos en sistemas de producción animal.

En nuestra experiencia, hemos visto resultados óptimos en aquellos criadores que ya han incluido en sus sistemas de crianza productos naturales alternativos al uso de antibióticos, por lo que creemos que esta tendencia se debería masificar. Además de disminuir el riesgo de resistencia microbiana en las bacterias que puedan infectar a los animales (resistencia que pasa también a los seres humanos por ingestión de las carnes de estos animales y que contienen residuos de antibióticos), tendríamos la ventaja de obtener carnes más naturales y saludables, contribuyendo así a la salud humana.

Bibliografía

  1. Cruz, C. 2017. Sensibilidad antimicrobiana en cepas de Salmonella sp. de importancia en salud pública. Tesis para optar al título profesional de Médico Veterinario. Universidad Ricardo Palma. Lima, Perú.
  2. Leiva, L. 2017. Susceptibilidad antimicrobiana de Escherichia coli aislada de muestras de aves comerciales en un Laboratorio de Villa María del Triunfo Lima. Tesis para optar al título profesional de Médico Veterinario. Universidad Alas Peruanas. Lima, Perú.
  3. Quesada, A., Reginatto, G., Ruiz, A., Colantonio, L., Burrone, M. 2016. Resistencia Antimicrobiana de Salmonella spp aislada de alimentos de origen animal para consumo humano. Rev Peru Med Exp Salud Pública. 33,1:32-44.
  4. Rodríguez, J. 2016. Resistencia de los Antimicrobianos en Medicina Veterinaria. V Curso-Taller de Resistencia Antimicrobiana. Laboratorios LEEN & LIP – UPCH. Lima, Perú.
  5. Aalipour, F., Mirlohi, M., Jalali, M. 2014. Determination of antibiotic consumption index for animal originated foods produced in animal husbandry in Iran, 2010. Journal of Encironmental Health Science & Engineering. 12:42
  6. Al-Zenki, S., Al-Nassar A., Al-Safar A., Alomirah H., Al-Haddad A., Hendriksen RS., Aarestrup FM. 2007. Prevalence and antibiotic resistance of Salmonella isolated from a poultry farm and processing plant environment in the state of Kuwait. Foodborne pathogens and diseases. 4.3.
  7. Medeiros, M., Oliveira DC., Rodrigues Ddos P., Freitas DR. 2011. Prevalence and antimicrobial resistance of Salmonella in chicken carcasses at retail in 15 brazilian cities. Rev.Panam. Salud Pública. 30(6):555-560.
  8. Van Boeckel, T., Brower, C., Gilbert, M., Grenfell, BT., Levin, SA., Robinson, TP., Teillant, A., Laxminarayan, R. 2015. Global trends in antimicrobial use in food animals. PNAS. 112,18: 5649-5654.
  9. Caipo, M. 2016. Resistencia a los Antimicrobianos. Enfoque de FAO (2016-2020). La Habana, Cuba.
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