Actualidad Avipecuaria
Tuesday, 24 October del 2017

Ing. Wilfredo Ochoa

Asesor Técnico en Nutrición / wilfredo.ochoa.pachas@gmail.com



Una visión de la salud intestinal en aves (Parte I)

El tracto gastrointestinal debe permitir selectivamente que los nutrientes crucen de la pared intestinal al cuerpo, mientras previene que los componentes dañinos de la dieta crucen la barrera intestinal.

Una visión de la salud intestinal en aves (Parte I)
Agosto 13/2016
Lima - Perú
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El tracto gastrointestinal es un tubo recubierto por células epiteliales especializadas, que está constantemente expuesto a una amplia variedad de sustancias potencialmente dañinas, que son introducidos a través de la ingestión. El tracto gastrointestinal actúa como una barrera selectiva entre los tejidos del ave y su ambiente luminar (o interior del tubo digestivo). Esta barrera está compuesta de componentes físicos, químicos, inmunológicos y microbiológicos. Un amplio rango de factores asociados con la dieta, además de agentes infecciosos causantes de enfermedades, puede afectar negativamente el delicado balance entre los componentes del tracto digestivo de las aves y, como resultado, afecta la salud, la performance de producción de las aves y se tienen pérdidas económicas por menor eficiencia productiva.

DESARROLLO DEL TRACTO GASTROINTESTINAL (GI)

Durante el proceso de incubación, el peso del intestino delgado del embrión aumenta a una tasa mucho mayor que el peso del cuerpo. Durante los últimos 3 días de incubación, la proporción del peso del intestino delgado con relación al peso del cuerpo aumenta desde aproximadamente 1% en el día 17 de incubación a 3.5% al nacimiento (Uni et al., 2003).

En el periodo posterior al nacimiento, el intestino delgado continúa creciendo en peso más rápidamente que el resto de la masa corporal. El incremento en el peso y longitud intestinal no son idénticos en el duodeno, yeyuno e ileon. El desarrollo intestinal después del nacimiento es también rápido con respecto a las actividades enzimáticas y de absorción (Uni et al., 1999). El intestino delgado del pollito recién nacido es inmaduro y sufre cambios morfológicos, bioquímicos y moleculares durante las 2 semanas después del nacimiento, aunque los cambios más dramáticos ocurren dentro de las primeras 24 horas después del nacimiento. El intestino delgado del pollo madura en una manera similar al de los mamíferos neonatales (Geyra et al., 2001).

Efecto de la Alimentación Temprana sobre el Desarrollo Intestinal

Hacia el final de la incubación, el saco de la yema residual es absorbido dentro de la cavidad abdominal. La yema proporciona mucho de la nutrición para el embrión durante la incubación, directamente a través de la circulación sanguínea, mientras que cerca al nacimiento y posteriormente la yema también nutre al tracto gastrointestinal (Noy y Sklan, 1998). Se ha demostrado que durante las 48 horas iniciales después del nacimiento, la yema contribuye al mantenimiento y desarrollo del intestino delgado. Durante este periodo, el pollo debe hacer la transición de usar energía en la forma de lípidos proporcionado por la yema a la utilización de alimento exógeno rico en carbohidratos (Noy y Sklan, 1999).

La ingesta de alimento exógeno es acompañada por el desarrollo rápido del tracto gastrointestinal y de los órganos asociados. El momento y la forma de los nutrientes disponibles a los pollos después del nacimiento es crítico para el desarrollo de los intestinos. Se ha demostrado que el acceso temprano al alimento estimula el crecimiento y desarrollo del tracto intestinal y también aumenta la ingesta de la yema por el intestino delgado después del nacimiento (Uni et al., 1998; Geyra et al., 2001; Noy y Sklan, 2001; Noy et al., 2001). Se ha demostrado también que proporcionar nutrientes al embrión en crecimiento a través de la alimentación in ovo puede aumentar el desarrollo del tracto intestinal. La administración de nutrientes exógenos dentro del fluido amniótico a los 17 a 18 días de incubación aumenta el desarrollo intestinal de pollos por el incremento del tamaño de los vellos y por aumento de la capacidad intestinal para digerir disacáridos. Estas observaciones indicaba que el intestino delgado de los pollos alimentados in ovo eran funcionalmente equivalente a pollos alimentados convencionalmente de 2 días de edad. El peso corporal de esos pollos era mayor que los testigos ( Tako et al., 2004). En otro experimento, con pavos, se mostró que los pavos alimentados in ovo (inyección de arginina y B-hidroxi-B-metil-butirato en la membrana amniótica) nacían con una mayor capacidad digestiva intestinal y de absorción que los pavos convencionales (Foye et al., 2007).

Las aves muestran desarrollo intestinal más lento y performance deprimida cuando se atrasa el acceso al alimento (Vieira y Moran, 1999; Geyra et al., 2001). Las prácticas usuales de las plantas de incubación resultan en una transición de 24 a 72 horas entre el nacimiento y la colocación de los pollitos en la granja (Uni, 1999). La falta de acceso al alimento durante este tiempo conduce a una depresión en la función intestinal y en la performance del ave, lo cual no puede superarse en un estadio posterior en la vida (Uni et al., 1998; Geyra et al., 2001) Como experiencia práctica, he observado una respuesta favorable con el uso del alimento Chick’boost en pollos y pollitas bb de postura, el uso es a razón de 2 g/ave, en las cajas de transporte de pollos bb, en planta de incubación, con este alimento, se logra evitar la deshidratación de las aves y el suministro temprano de nutrientes, esta debería ser una práctica común para las casas de venta de genética, sobre todo si las aves van a superar las 4 horas de viaje desde la planta de incubación a la granja.

• Para mejor efecto se debe tener cartón corrugado en las cajas de transporte de pollo bb.

SISTEMA INMUNE AVIAR

El sistema inmune de las aves es complejo y está compuesto por varias células y factores solubles que deben trabajar juntos para producir una respuesta inmune. Un sistema inmune, funcionando apropiadamente, es de especial importancia para las aves debido a que la mayoría de los lotes comerciales son manejados bajo condiciones intensivas de crianza. Bajo tales condiciones, los lotes son vulnerables a la rápida diseminación de agentes infecciosos y brotes de enfermedades (Sharma, 2003).

Los órganos linfoides constituyen la categoría estructural principal del sistema inmune aviar. Entre los componentes linfoides, la bolsa de fabricio (un sitio de desarrollo y diferenciación de linfocitos B) y el timo (lugar de desarrollo y diferenciación de linfocitos T), son considerados los órganos linfoides primarios (Qureshi et al., 1998). Las células inmunes funcionales parten de los órganos linfoides primarios y pueblan los órganos linfoides secundarios. Los órganos linfoides secundarios, caracterizados por agregados de linfocitos y células que presentan antígenos, están esparcidos en todo el cuerpo. El bazo, la médula ósea, la glándula de harder, los tejidos linfoides asociado a los bronquios (BALT = Bronchial Associated Lymphoid Tissue) y los tejidos linfoides asociados al tubo digestivo (GALT = Gut Associated Lymphoid Tissue) son ejemplos de órganos linfoides secundarios (Sharma, 2003). En pollos, el GALT incluye la bolsa de fabricio, las tonsilas cecales, las placas de peyer`s y los agregados linfoides en el urodeum y proctodeum (Befus et al., 1980).

Alimentación Temprana y Desarrollo del Sistema Inmune del Tracto Digestivo

La alimentación temprana a continuación del nacimiento, puede influir en el desarrollo intestinal y en el proceso de maduración del GALT. El retraso en el inicio de la alimentación causa retraso en la función del GALT (Bar Shira et al., 2005).

En los pollos, la bolsa de fabricio juega un rol importante en la producción de anticuerpos. El desarrollo de la bursa y otro GALT tales como las tonsilas cecales y las placas de peyer empiezan durante las finales de la embriogenesis (Kajiwara et al, 2003). Al momento del nacimiento, el ducto bursal se abre y simultáneamente, empieza el transporte de antígenos ambientales en el lumen bursal y adicionalmente en los folículos linfoides. El alimento no es estéril y contiene muchos antígenos, es decir mientras más temprano pase a través del tracto gastrointestinal, más pronto encontrarán las células madres proliferantes a los antigenos ambientales, lo cual puede ayudar a crear un repertorio más amplio de anticuerpos (Uni, 1998).

Bar Shira et al. (2005) investigaron los efectos del ayuno por un periodo corto (las primeras 72 horas después del nacimiento) en el desarrollo del GALT en pollitos de carne recién nacidos. La actividad del GALT se determinó por la formación de anticuerpos (sistémica y localmente en el tracto digestivo), la distribución de los linfocitos B y T en el tracto digestivo, la expresión de los genes específicos de los linfocitos, y la distribución de los linfocitos B y T en la Bursa. Se demostró que, aunque el desarrollo del GALT en la porción anterior (duodeno, yeyuno e ileon) estaba afectada solo ligeramente y temporalmente por la abstención de alimento, la actividad en la porción posterior del tracto digestivo fue retrasada significativamente durante las primeras dos semanas de vida.

Las respuestas de los anticuerpos sistémicos e intestinales después de la inmunización rectal al antígeno fueron mas bajas, la colonización del tracto digestivo posterior (ciego y colon) por los linfocitos B y T fue retrasada, así como la expresión de los genes específicos de los linfocitos T en la porción posterior del tracto digestivo. Se encontró también que se retrasó con el tiempo el aumento de los tamaños de la población de las células B y T.

FACTORES QUE AFECTAN LA SALUD INTESTINAL

El material ingerido por un ave puede contener nutrientes, no nutrientes y organismos beneficiosos y organismos potencialmente dañinos. En otras palabras, el tracto digestivo del pollo es un sitio importante de exposición potencial a patógenos. El lumen contiene normalmente alimento y sus constituyentes, poblaciones microbianas residentes y transeúntes y secreciones del tracto gastrointestinal y de sus órganos accesorios tales como el hígado, vesícula biliar y páncreas. El tracto gastrointestinal debe permitir selectivamente que los nutrientes crucen de la pared intestinal al cuerpo, mientras se previene que los componentes dañinos de la dieta crucen la barrera intestinal (Korver, 2006).

El tracto gastrointestinal actúa como una barrera selectiva entre los tejidos del ave y su ambiente luminar. Esta barrera está compuesta de componentes físicos, químicos, inmunológicos y microbiológicos. Un rango amplio de factores asociados con la dieta, agentes infecciosos causantes de enfermedades, medio ambiente y prácticas de manejo, pueden afectar negativamente el delicado balance entre los componentes del tracto digestivo del pollo y dañar posteriormente la tasa de crecimiento y la eficiencia de la conversión alimenticia (Hughes, 2005).

Dieta

Polisacáridos no amiláceos (NSP). Aunque hay un rango amplio de compuestos antinutricionales presentes en diferentes ingredientes alimenticios incluyendo cereales, el principal grupo es los polisacáridos no amiláceos (NSP). Todos los cereales usados en las dietas de aves contienen diferentes niveles de NSP tales como B-glucanos y arabinoxilanos (Iji, 1999). Las propiedades comunes de los diferentes NSP son su resistencia a las enzimas digestivas de los animales y su tendencia a crear un medio ambiente viscoso dentro del lumen intestinal, lo que resulta en la excreción de excrementos pegajosos (Choct y Annison, 1992a, b).

Se ha demostrado que la alta viscosidad de los contenidos intestinales causa problemas digestivos y de salud. Los NSP reducen la velocidad de pasaje de la digesta y la disponibilidad de nutrientes. El mayor tiempo de retención de la digesta facilita la colonización y la actividad bacteriana en el intestino delgado (Waldensted et al., 2000). La cebada, el trigo, el centeno y la avena tienen altos niveles de NSP, que se sabe conducen al aumento de la viscosidad de la digesta, a la reducción de la velocidad de pasaje de la digesta, de las actividades enzimáticas digestivas y digestibilidad de los nutrientes, y deprimía la eficiencia de la conversión alimenticia y la tasa de crecimiento de las aves (Bedford y Schulze, 1998). Las enzimas exógenas especificas tienen la capacidad de romper los NSP y reducir la viscosidad de la digesta, aumentar la velocidad de pasaje de la digesta y mejorar la performance de las aves (Almirall et al., 1995; Bustany, 1996; Choct et al., 1996, 1999; Jorgensen et al., 1996; Leeson et al., 2000; Mathlouthi et al., 2003; Wu et al., 2004).

Textura Física y Forma del Alimento

La forma física de los componentes de los cereales del alimento puede afectar las características morfológicas y fisiológicas del tracto intestinal (Brunsgaard, 1998; Engberg et al., 2004), aunque informes publicados en esta área de investigación son inconsistentes. El alimento finamente molido puede incrementar la mortalidad asociada con enteritis necrótica comparado con el alimento molido groseramente. Branton et al., (1987) observaron que el uso de trigo molido con un molino de martillo (molido finamente), aumentó la mortalidad a 28.9%, pero una dieta de trigo molido con un molino de rodillos (molido groseramente) resultaba en una mortalidad de 18.1%. Las mortalidades estaban asociadas con una combinación de enteritis hemorrágica y coccidiosis.

Algunos estudios han demostrado que el trigo entero de la dieta puede contribuir a la performance del tracto digestivo en los pollos de carne a través del desarrollo del tracto GI, especialmente la molleja y también a la mayor absorción de nutrientes de la dieta desde la porción mas baja del tracto digestivo (Hetland et al., 2002; Yasar, 2003; Engberg et al., 2004; Taylor y Jones, 2004). La alimentación de trigo entero a los pollos de carne reducía el número de Salmonella typhimurium y Clostridium perfringens en el tracto digestivo de las aves (Engberg et al., 2004; Bjerrum et al., 2005). La inclusión de trigo entero en la dieta aumentaba la eficiencia de la conversión alimenticia en algunos estudios (Plavnik et al., 2002), mientras otros no han encontrado ningún impacto positivo en la eficiencia alimenticia. Svihus et al. (2004) no encontraron efectos significativos con las dietas que contenían trigo entero sobre la ganancia de peso corporal y la eficiencia en la conversión alimenticia, pero los resultados mostraron que los nutrientes eran digeridos y absorbidos mas eficientemente con estas dietas comparadas con dietas a base de trigo molido. Se sugirió que estas mejoras pueden resultar por mayores secreciones del páncreas y del hígado. En otro estudio sobre el efecto de la forma del trigo (molido o entero) en la velocidad de pasaje a través del tracto GI anterior, se demostró que aunque la molleja tenía una capacidad notoriamente alta para procesar dietas con trigo entero, la velocidad promedio de pasaje para una dieta a través de la molleja no parece ser afectada por la forma del trigo (Svihus et al., 2002).

Gabriel et al. (2003). Observaron que la alimentación con trigo entero a los pollos de carne, infectados experimentalmente con coccidiosis, aumentaba el desarrollo de la Eimeria tenella en los ciegos. Esto resultó en una ganancia de peso significativamente mas baja en el grupo con trigo entero comparado con los pollos de carne alimentados con trigo molido. Banfield et al. (2002) no encontraron efecto en la performance de las aves alimentadas con trigo entero antes de la infección con coccidiosis o durante la recuperación de la infección. Había aumentos significativos en la actividad y tamaño de la molleja y páncreas de los pollos alimentados con trigo entero. Este aumento en el tamaño de la molleja es en respuesta a la necesidad de hacer más molienda para procesar los granos enteros antes de la digestión en las partes inferiores del tracto GI.

Otros estudios (Banfield et al., 1999; Banfield y Forbes, 2001) también han demostrado que la inclusión de trigo entero no tenia efecto significativo en el control de las infecciones coccidiales.

Basado en los resultados de los estudios mencionados arriba, se puede concluir que cuando el tracto GI es saludable, la inclusión de trigo entero en la dieta puede ayudar a mejorar la función del tracto digestivo, pero cuando la integridad del tracto digestivo está dañada, la inclusión de trigo entero puede disminuir la performance del tracto GI.

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