Friday, 28 July del 2017


Ácidos grasos de cadena media y su beneficio en la nutrición animal

Ácidos grasos de cadena media  y su beneficio en la nutrición animal
Julio 21/2016
Lima, Perú
0

La crianza adecuada de pollos de engorde tiene como objetivo aumentar la cantidad de carne que se puede obtener con el menor consumo posible de alimento balanceado y que, por ende, tenga un menor costo de producción. Para que esto sea posible, la genética ha avanzado considerablemente durante los últimos años, enfocándose en la nutrición animal. Para ello, es preciso comprender que el rendimiento y eficiencia de la alimentación de las aves de corral están estrechamente relacionados a la carga microbiana cuantitativa y cualitativa del animal huésped.

Adicionalmente a las medidas de control tales como la vacunación, bioseguridad y una dieta bien equilibrada, debe considerarse, en gran medida, el uso de ingredientes funcionales con la finalidad de alcanzar el mayor potencial genético de los pollos.

Actualmente, las dietas pueden incluir antibióticos promotores, prebióticos y los ácidos grasos de cadena corta (AGCC; acético, propiónico, butírico y fórmico). Estos ingredientes tienen como finalidad asegurar la salud intestinal y, en consecuencia, un mejor aprovechamiento de nutrientes para un mejor rendimiento; es decir: mejor tasa de crecimiento y menor conversión alimenticia. Sin duda, la incorporación de aditivos genera un costo adicional sobre las dietas, pero no se puede evitar; este es el mayor reto de un productor sin contar con la latente disminución en el uso de antibióticos. Laboratorios en todo el mundo invierten millones en la búsqueda de ingredientes que no generen resistencia, y que le confiera al ave un entorno intestinal saludable.

Durante muchos años se usó ácidos grasos de cadena media (AGCM) en humanos con fines anti bacteriales, y es a partir del 2005 que estos se utilizaron en animales. Los AGCM son moléculas con una longitud de cadena de entre 6 y 12 átomos de carbono que tienen propiedades inmunológicas, fisiológicas y antimicrobianas únicas (Kabara et al 1972; Skrivanova 2006; Batovska 2009), y experimentos in vitro han confirmado estas propiedades contra patógenos entéricos en el ave como Eserichia coli [1], Salmonella Typhymurium [2, 3], Campylobacter jejuni [4, 5] y Clostridium perfringens [6]. Del mismo modo, se demostró que los AGCM libres tienen mejor acción bactericida que los AGCC (8).

En un estudio, Deschepper et al (2011) concluyeron que los AGCM tienen efectos sobre parámetros zootécnicos en pollos de engorde (debido a sus propiedades sobre la salud gastrointestinal), en especial sobre parámetros como peso vivo, conversión alimenticia y ganancia diaria de peso, tal como lo muestra la Tabla 1.

 

 Para reafirmar lo descrito por Deschepper, se llevó a cabo un ensayo, donde Hermans y De Laet (2014) aseguran que los AGCM, al empezar a actuar en la parte proximal del tracto gastrointestinal y al ser usado por los enterocitos como energía, aumentan la relación vellosidad/cripta (Tabla 2). Esto le da al intestino una mayor superficie de absorción y, por consiguiente, mejor absorción de nutrientes y una mejor performance del pollo.

Por otro lado, en dos estudios publicados en International Poultry Scientific Forum en 2016, (De Laet et al 2015 y Kamevos et al 2015) sostiene que los AGCM pueden reemplazar a los antibióticos utilizados como promotores de crecimiento.

En el primer trabajo se comparó dos lotes de pollos de engorde. El grupo control fue alimentado con una dieta estándar más antibióticos promotores de crecimiento (APC) (avilamicina 10 ppm y flavomicina 5 ppm), mientras que el otro grupo alimentado con la misma dieta más 1 kg/t de una mezcla de AGCM. Hacia el día 35 de edad, el grupo con AGCM presentó un peso promedio de 1744 g/ave y el grupo control, tratados con APC, presentó un peso promedio de 1718 g/ave; la conversión alimenticia fue de 1.92 para AGCM y 1.97 para APC.

En el segundo estudio, Kamevos et al demostraron que el uso de AGCM posee un efecto antibacterial frente a aves desafiadas con Clostridium perfringens. Este ensayo tuvo un control positivo (dieta base sin aditivos antibióticos), control negativo (dieta base con APC: BMD 50 ppm en inicio/crecimiento y virginiamicina 20 ppm en acabado) y un tratamiento donde a la dieta basal solo se adicionó AGCM. Los resultados se muestran en la Tabla 3.

Ambos estudios concluyen en que el uso de AGCM podría ser una excelente alternativa al uso de antibióticos promotores de crecimiento.

Otro ensayo interesante (Khosravinia 2015) indicó que la suplementación dietética de 2 kg/t de AGCM mejoró el comportamiento productivo de pollos de engorde criados bajo diferentes densidades (14, 16 y 18 aves/m2) y también mejoró el índice de eficiencia en el desempeño final debido, principalmente, a la disminución de la mortalidad (1.5%, 2%, 3% respectivamente).

Los efectos positivos de los AGCM en la morfología intestinal y la inmunidad del ave propiciarán un aumento de los rendimientos zootécnicos (mayor consumo de alimento, mejor índice de conversión, etc.).

En conclusión, el uso de una mezcla cuidadosamente equilibrada de AGCM resultará en efectos altamente beneficiosos con un amplio espectro de acción, asegurando una buena salud intestinal en las aves de corral. Lo que a la larga se traducirá en un mejor desempeño al mejorar la tasa de crecimiento y el rendimiento de carne de pechuga, además de reducir el índice de conversión alimenticia y una menor mortalidad.

Bibliografía

1. Kabara, J. J., and D. L. Marshal. 2005. Medium-chain fatty acids and esters. Pages 327–360 in Antimicrobials in Food. CRC Press, Boca Raton, FL.

2. Bruggeman, G. 2002. Evaluation of the effect of alternatives for growth promoters against Salmonella infection in pigs. PhD Thesis. Univ. Ghent, Belgium.

3. Van Immerseel, F., J. De Buck, F. Boyen, L. Bohez, F. Pasmans, J. Volf, M. Sevcik, I. Rychlik, F. Haesebrouck, and R. Ducatelle. 2004. Medium-chain fatty acids decrease colonization and invasion through hilA suppression shortly after infection of chickens with Salmonella enterica serovaEnteritidis. Appl. Environ. Microbiol. 70:3582–3587.

4. Newell, D. G., and J. A. Wagenaar. 2000. Poultry infections and their control at farm level. Pages 497–509 in Campylobacter, Nachamkin, I., and M. J. Blaser eds. 2nd ed. ASM Press, Washington, DC.

5. Hermans, D., K. Van Deun, W. Messens, and A. Martel. 2011. Campylobacter control in poultry by current intervention measures ineffective: Urgent need for intensified fundamental research. Vet. Microbiol. 52: 219–228.

6. Skrivanova, E., M. Marounek, G. Dlouha, and J. Kanha. 2005. Susceptibility of Clostridium perfringens to C2-C18 fatty acids. Letters Appl. Microbiol. 41: 77–81.

7. Skrivanova, E., M. Marounek, V. Benda, and P. Brezina. 2006. Susceptibility of Escherichia coli, Salmonella sp. and Clostridium perfringens to organic acids and monolaurin. Vet. Med. 51:81– 88.

8. Batovska, D. I., I. T. Todorova, I. V. Tsvetkova, and H. M. Najdenski. 2009. Antibacterial study of the medium chain fatty acids and their 1- monoglycerides: Individual effects and synergistic relationships. Polish J. Micrbiol. 58: 43–47.

9. Kabara, J. J., D. M. Swieczkowski, A. J. Conley, and J. P. Truant. 1972. Fatty acids and derivatives as antimicrobial agents. Antimicrob. Agents Chemother. 2:23–28.

10.Deschepper K, Gantois I, Maertens L, Van Meenen E. 2011. A bBañlanced mixture of medium chain fatty acids improves zootechnical performances and slaughter results of broilers.

11.Hermans D and De Laet M. 2014 Reaching genetic potential with medium chain fatty acids (MCFAs) Rev International Poultry Production, Volume 22 Number 5

12.International Poultry Scientific Forum 2016 - Paper M128 y M130.

13.H. Khosravinia 2015 Effect of dietary supplementation of medium-chain fatty acids on growth performance and prevalence of carcass defects in broiler chickens raised in different stocking densities

Para más artículos del sector avícola, visita nuestra página web: www.actualidadavipecuaria.com

Comentarios:

Más Artículos