Friday, 17 November del 2017


Enfermedades respiratorias inducidas por bacterias emergentes (Síndrome Respiratorio Bacteriano Aviar): diagnóstico y control

Enfermedades respiratorias inducidas por bacterias emergentes

Enfermedades respiratorias inducidas por bacterias emergentes (Síndrome Respiratorio Bacteriano Aviar): diagnóstico y control
Junio 19/2010
Lima - Perú
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INTRODUCCION

En la actualidad y tal como lo han reportando numerosos investigadores a nivel mundial, la problemática respiratoria aviar está relacionada a muchos factores tales como manejo, inmunodepresión, mayor susceptibilidad de la especie por selección genética, los agentes patógenos emergentes o reemergentes, calidad del alimento, entre otros. Es una realidad en las granjas avícolas actuales, que encontrar problemas respiratorios causados por un solo agente con lesiones típicas o patognomónicas se hace cada vez menos frecuente, es por ello que en este trabajo nos referimos a una condición que está presentando en forma frecuente y que es la aparición de síndromes en los cuales están involucrados varios agentes infecciones, por lo que hablaremos en este caso del llamado Síndrome o Complejo Respiratorio Aviar.

LA TENDENCIA ACTUAL

En nuestro medio, la tendencia del criterio médico veterinario es darle mayor importancia a los procesos virales como causantes de problemas respiratorios y considerar a los agentes infecciosos bacterianos como secundarios o encasillarlos en el grupo de agentes oportunistas y de prevención opcional, lo cual es erróneo pues las bacterias también pueden ocasionar alteraciones, en algunos casos inclusive, de mayor envergadura que los virus.

Se ha tratado de clasificar a los agentes infecciosos y demás factores comprometidos en el proceso como, agentes desencadenantes, agentes complicantes, agentes agravantes; sin embargo, cada agente infeccioso puede participar de manera diversa en cada cuadro respiratorio, dependiendo de las circunstancias como el número y tipo de vacunas utilizadas, epidemiología de la enfermedad en una determinada área geográfica, factores que susceptibilizan hacia un grupo determinado de afecciones o mala práctica de prevención y bioseguridad.

SINDROME RESPIRATORIO AVIAR: DEFINICION Y AGENTES COMPROMETIDOS

Los agentes infecciosos comprometidos en los procesos respiratorios se pueden clasificar en virales y bacterianos. Dentro de los virus tenemos al Newcastle, Bronquitis Infecciosa, Laringotraqueitis, Metapneumovirus. El problema se hace evidente al señalar a los agentes infecciosos bacterianos puesto que comúnmente solo se mencionan al Avibacterium paragallinarum y a los Mycoplasmas.

Sin embargo la investigación internacional y nacional ha puesto en evidencia la participación de agentes infecciosos bacterianos tales como los sub grupos de Pasteurella multocida (no asociadas necesariamente al clásico Cólera Aviar), a la Pasteurella haemolytica, actualmente clasificada como Gallibacterium anatis y a sus múltiples variedades y al Ornitobacterium rhinotracheale, los cuales, cuando se presentan conjuntamente, dan origen a lo que hoy llamamos SINDROME RESPIRATORIO AVIAR (Hafez 2002).

El Síndrome respiratorio aviar, tal como su nombre lo indica, implica una serie de síntomas y signos basada en su frecuente concurrencia, que puede sugerir una patogenia, una evolución, asociados a factores diversos tales como variaciones genéticas, condiciones ambientales, manejo u otras causas que favorezcan la expresión patogénica de los microorganismos mencionados.

Antes de explicar la importancia de los problemas ocasionados por los agentes bacterianos mencionados anteriormente, debemos mencionar la nueva clasificación del género Avibacterium, Gallibacterium y Pasteurella así como la evolución del género Ornithobacterium.

En esta ubicación se ha tomado como base los últimos avances en la reclasificación de la estructura fenotípica y genotípica de la taxonomía de la familia Pasteurellaceae. (Cuadro1)

Por otro lado, Ornithobacterium rhinotracheale es una bacteria que ha sido clasificada dentro de la superfamilia V de rRNA dentro de la familia Cytophaga-Flavobacterium-Bacteroides.

Inicialmente se describió como un bacilo pleomórfico gran negativo (Charlton y col, 1993), semejante a Pasteurella (Hafez y col, 1993) o semejante a Kingella (van Beek y col, 1994 en van Empel y Hafez, 1999). En 1994, se sugirió el nombre de Ornithobacterium para el nuevo género y el nombre rhinotracheale para la especie (Vandamme y col, 1994).

BACTERIAS IMPLICADAS EN EL SINDROME RESPIRATORIO AVIAR

a.- Avibacterium paragallinarum

Avibacterium paragallinarum es el clásico agente infeccioso relacionado a la denominada Coriza Infecciosa. Coriza es un término médico que implica una lesión catarral con celulitis de los senos infra o supra orbitarios, así como de los cornetes nasales (Blackall, 1999; Soriano y Terzolo, 2004).

Este agente infeccioso ha sido clasificado de diferentes maneras, pero una de las más prácticas y de mayor aceptación es la agrupación en los tipos A, B y C, cada uno con sus propios subtipos (Page, 1962; Kume y col, 1983; Blackall y col, 1990b). Trabajos de biología molecular realizados en diversos países demuestran que cada subtipo puede ser diferente en cada región geográfica y además de ello, la protección vacunal entre subtipos es muy limitada.

Aunque Avibacterium paragallinarum tiende a circunscribir su actividad al tracto respiratorio superior causando alta morbilidad, se han hallado casos de baja de producción en gallinas de postura (Blackall y Soriano, 2008).

b.- Pasteurella multocida

Clásicamente relacionada a un problema histórico denominado Cólera Aviar (Glisson y col, 2003).

Enfermedad contagiosa de alta mortalidad y morbilidad, aunque su presentación se ha visto limitada gracias a las prácticas de manejo y bioseguridad actuales.

En este trabajo no nos referimos al típico Cólera Aviar, sino a los problemas respiratorios ocasionados por las variedades de esta bacteria. En 1985, P. multocida fue dividida en tres subespecies: multocida, séptica y gallicida (Mutters y col, 1985). Además de las 3 subespecies en la que fue dividida P. multocida, actualmente se han determinado 16 biovariedades de dicha especie (Rhoades y Rimler, 1987, 1990).

Estas variedades están comprometidas en procesos respiratorios de tipo corizoide, con bajo porcentaje de hinchazón de cara pero con afecciones sistémicas como peritonitis, perihepatitis, salpingitis, etc. La importancia real de este agente infeccioso resulta en la afección al tracto reproductivo de gallinas de postura y reproductoras (Bisgaard, 1995).

La severidad e incidencia de las infecciones por P. multocida varía, dependiendo de varios factores relacionados con el huésped (incluyendo edad y especie de ave), el medio ambiente y la cepa involucrada aunque no se ha observado un solo factor de virulencia asociado con la variación en virulencia de las cepas (Christensen y Bisgaard, 2000).

 c.- Gallibacterium anatis

En nuestro medio este agente infeccioso era considerado como secundario y de presencia normal en el tracto respiratorio superior de las aves. Sin embargo, estudios recientes desarrollados por Bojesen y colaboradores en Alemania (2003 y 2004), así como la Dra. Lilia Castellanos y su equipo (comunicación personal, 2009) reprodujeron la enfermedad y evaluaron la capacidad patogénica del Gallibacterium anatis al inocularlo experimentalmente.

Las lesiones han sido similares en ambos casos: peritonitis purulenta severa, hemorragias de tipo petequial en miocardio y en grasa coronaria, folículos hemorrágicos, ruptura folicular. Estos trabajos demuestran que es un agente etiológico primario.

Últimamente, en un trabajo presentado en el AMEVEA desarrollado en Colombia, la Dra Martha Pulido (comunicación personal, 2009) desarrolló una amplia revisión del papel de Gallibacterium anatis en el complejo respiratorio aviar y su impacto en el sistema reproductivo.

d.- Ornithobacterium rhinotracheale

Este es un agente patógeno que no solo afecta a aves domésticas como pollos, gallinas y pavos sino también aves silvestres. A partir de 1994 la bacteria ha sido descrita y estudiada en diversos países como EEUU, Francia, Inglaterra, Holanda, Alemania, Sudáfrica, Italia, Bélgica, Israel, Canadá, Perú entre otros (Chin y col, 2003).

Esta bacteria causa problemas de tipo corizoide y septicémico, ocasionando lesiones diversas tales como pleuritis, neumonía, peritonitis, salpingitis e incluso osteítis (Koga y col, 1999, van Veen y col, 2000).

La descripción de cuadros infecciosos en diversas realidades reportan impactos de mortalidad y morbilidad realmente alarmantes, tales como 20 a 30% de mortalidad en pavos de crianza intensiva (De Rosa y col, 1996, Zorman- Rojs y col, 2000).

DIAGNÓSTICO DEL SÍNDROME RESPIRATORIO BACTERIANO EN LABORATORIOS BIOSERVICE-PERU

Si bien es cierto que en tiempos pasados los signos clínicos y los síntomas producidos por las bacterias respiratorias podían ser de gran ayuda en el diagnóstico de la enfermedad, también es de conocimiento general que actualmente muchos de estos signos y síntomas ya no son patognomónicos o “exclusivos” de una bacteria determinada y peor aún, cuando nos encontramos frente a infecciones combinadas, el diagnóstico se complica más y es necesario por ello, recurrir al diagnóstico de laboratorio.

Como la aparición de signos y lesiones patognomónicas ha ido decreciendo hasta literalmente “desaparecer”, en nuestro laboratorio seguimos diversos pasos para llegar al aislamiento e identificación de los patógenos bacterianos involucrados en el llamado “Síndrome Respiratorio Bacteriano Aviar”. Dichos pasos se pueden resumir en el siguiente cuadro:(Cuadro3)

A continuación, resumimos los diversos métodos que empleamos para la identificación de bacterias respiratorias patógenas:

POR DIFERENCIACIÓN BIOQUÍMICA BÁSICA

Esta técnica se refiere al uso de reacciones bioquímicas primarias para diferenciar a nuestras bacterias respiratorias patógenas de interés y que, por crecimiento en los medios de cultivo y por coloración gram se asemejan.

En el presente cuadro se resumen las principales reacciones producidas por Pasteurella multocida, Ornithobacterium rhinotracheale, Gallibacterium anatis b.v. haemolytica y Avibacterium paragallinarum. Se puede resaltar que la única bacteria con reacción hemolítica es Gallibacterium anatis b.v. haemolytica. (Cuadro 4 )

a.- Por serología

En el caso específico de Avibacterium paragallinarum, la prueba utilizada es Inhibición de la Hemaglutinación. Para tal efecto, primero aislamos la bacterias sospechosa, la sometemos a un procedimientos de purificación, sonicación y determinamos su capacidad hemaglutinante. Luego la enfrentamos con antisueros A, B y C de A. paragallinarum para determinar su reacción específica, la cual se visualiza a través de una inhibición de la hemaglutinación. El serotipo determinante será aquel en donde la bacteria haya producido la inhibición a la dilución más alta.

b.- Por diferenciación fenotípica (bioquímica específica)

Una de las formas más frecuentes y rápidas de diferenciar géneros y aún, especies bacterianas, es utilizando kits bioquímicos, que implican la reacción específica de una bacteria a diversos azúcares y/u otros reactivos.

Esta prueba la realizamos específicamente para determinar los biovares de P. multocida (1 al 16). Para ello preparamos nuestro propio kit de azúcares, y enfrentamos a las muestras diagnosticadas de P. multocida por métodos convencionales (cultivo, coloración, bioquímica básica) a dichos azúcares para determinar sus reacciones al cabo de 24-48 horas a 37º C. Las reacciones obtenidas se comparan con el cuadro que poseemos para determinar a que biovariedad pertenecen. Utilizando este método en el año 2008, el Dr. Gonzalo Castillo realizó la diferenciación bioquímica de las cepas de Pasteurella multocida y Gallibacterium anatis aisladas en el país concluyendo que tenemos en el Perú las biovariedades 1, 3, 4, 6, 10 y 11 de P. multocida y G. anatis biovariedad haemolytica con mayor frecuencia que la biovariedad anatis. Este análisis constituyó parte de su trabajo de tesis.

c.- Por biología molecular

El uso de la Biología Molecular está ampliándose en recientes años debido a su rapidez, sensibilidad y seguridad. Diversas variantes de PCR así como otras pruebas moleculares se han estado utilizando para la identificación de las bacterias intervinientes en el Síndrome Respiratorio Aviar. Es así que para la identificación de P. multocida, métodos como REP-PCR, AFLP-PCR, MLEE, entre otros, están siendo utilizados (Blackall y Mifflin, 2000; Amonsin y col, 2002; Sellyei y col, 2008).

En cuanto a O. rhinotracheale, pocas son las pruebas moleculares disponibles para este agente, siendo REP-PCR la más conocida pudiendo realizar también la secuenciación genética ribosomal (Amonsin y col, 1997; Koga y Zavaleta, 2005).

Para el caso de A. paragallinarum, existe una variedad relativamente grande de pruebas tales como RFLP-PCR (Blackall y col, 1990), ERIC-PCR (Soriano y col, 2004) y ARDRA entre otros (Mendoza y col, 2008). Finalmente, para identificar la relativamente “nueva” bacteria, G. anatis se ha utilizado la prueba de AFLP-PCR (Bojesen y col, 2003) así como ARDRA (Koga y col, 2007).

Nuestro laboratorio, en asociación con otra entidad científica, viene realizando la prueba del PCR y sus variantes para diagnosticar las bacterias respiratorias de nuestro interés. Es así que en el año 2001, mediante la prueba de Rep-PCR determinamos que, de las muestras diagnosticadas como O. rhinotracheale hasta ese momento, todas pertenecían al serotipo A.

De igual modo, para el caso de A. paragallinarum, utilizando la prueba de RFLP-PCR verificamos que las muestras que habíamos diagnosticado como A. paragallinarum por métodos convencionales eran realmente dicha bacteria. Tanto en el caso del PCR de O. rhinotracheale como en del A. paragallinarum utilizamos cepas de P. multocida y de E. coli como controles negativos, observándose perfiles genéticos distintos a los de las bacterias anteriormente mencionadas. Finalmente, en cuanto a Gallibacterium anatis, 20 cepas diagnosticadas como P. multocida o G. anatis por métodos primarios, fueron sometidas a ARDRA-PCR y se determinó que, de estas 20 cepas, 16 pertenecían a G. anatis y 4 a P. multocida.

Las cepas fueron también sometidas a secuenciación genética, confirmando de este modo lo observado anteriormente. Este trabajo fue presentado en la reunión de la American Society for Microbiology en Canadá en el año 2007.

CASUÍSTICA NACIONAL (2005-2009)

De las muestras llegadas al laboratorio Bioservice, se han evaluado, tanto las enfermedades virales como Newcastle, Bronquitis, Metapneumovirus, Laringotraqueitis (serología) como las bacteriológicas con el aislamiento de Avibacterium paragallinarum, Pasteurella multocida, Gallibacterium anatis y ORT. Se ha observado la clara presencia de los virus en procesos de monitoreo o por diagnóstico, es decir en aves aparentemente sanas y sin problemas respiratorios, así como en animales con sintomatología respiratoria.

Sin embargo, el mayor número de casos están asociados a problemas de índole bacteriano tales como los producidos por Avibacterium paragallinarum, Pasteurella multocida, Gallibacterium anatis y Ornithobacterium rhinotracheale, en diverso grado. En el presente cuadro se puede observar la casuística sobre los aislamientos e identificaciones bacterianas realizadas entre el 2005 y 2009.

TRATAMIENTO

Innumerables antibióticos y en diferentes combinaciones han sido utilizados para tratar las diversas enfermedades respiratorias bacterianas en las aves afectadas. Sin embargo, ninguno de estos agentes terapéuticos es bactericida por lo que las bacterias rápidamente generan resistencia a los antibióticos empleados.

En las granjas afectadas por la enfermedad luego del tratamiento se mantienen aves portadoras y muchas veces son comunes las recaídas cuando el tratamiento con las drogas impide la inmunización de todas las aves. En forma complementaria recomendamos utilizar desinfectantes para disminuir y controlar los focos bacterianos de la granja (galpones e instalaciones en general) pero a su vez se pueden usar desinfectantes ecológicos por aspersión directa a las aves para bloquear el ingreso de mayor cantidad de bacterias.

PREVENCION Y CONTROL

Lo mejor es la cría de las pollitas BB con un adecuado plan sanitario que contemple la vacunación con autovacunas de reconocida eficacia que contengan cepas regionales representativas de la zona y que incluya cepas de Avibacterum paragallinarum (serotipos A, B y C), Gallibacterium anatis, cepas de Pasteurella multocida y otros agentes bacterianos locales como Ornithobacterium rhinotracheale y Escherichia coli.

Se recomienda efectuar estudios de protección cruzada con aislamientos actualizados de serovariedades A, B y C del A. paragallinarum presentes en cada región para poder así definir cuantas cepas deberían usarse en las bacterinas en general.

El concepto de una vacuna muerta de uso universal deberá ser revisado, siendo una necesidad la elaboración de vacunas inactivadas con cepas regionales, que posiblemente tengan que contemplar la inclusión de más de una cepa de cada serovariedad para coberturar mejor la protección a las aves. Bajo esta premisa, nuestro laboratorio prepara una bacterina semi-oleosa conteniendo los agentes mencionados para ser aplicada en pollos de carne entre los 8 y 12 días de edad a una dosis de 0.2 cc. En el caso de ponedoras y reproductoras se aplica una bacterina semi-oleosa entre las 6 y 8 semanas de edad a una dosis de 0.5 cc y se revacuna con una bacterina oleosa entre las 12 y 14 semanas de edad, la misma que las protege durante toda su etapa de producción. En una granja que ha sufrido una infección, el único modo de eliminar el agente completamente es despoblar los lotes afectados puesto que las aves portadoras son una fuente constante de infección para las nuevas aves jóvenes susceptibles que ingresan al establecimiento.

Además se deben desinfectar los galpones e implementos avícolas y mantener las instalaciones libres de aves durante por lo menos 2 a 3 semanas antes del ingreso de las pollas de reposición.

CONCLUSIONES

1.- En el país no se le ha tomado real importancia a los problemas bacterianos.

2.- Los agentes infecciosos pueden comportarse de manera diversa en cada cuadro respiratorio.

3.- Los agentes infecciosos bacterianos como Avibacterium, Pasteurella, Gallibacterium y ORT pueden presentarse como agentes primarios en algunas situaciones.

4. En los últimos años, estos microorganismos bacterianos se han presentado en infecciones mixtas, complicando el diagnóstico y el tratamiento, por lo que se requiere un mejor control de éstos a través de autovacunas conteniendo todas las cepas mencionadas.

BIBLIOGRAFIA

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