Sunday, 28 May del 2017

Carlos González Alonso

Director Corporativo de Servicio de Vacunación y Equipos - Ceva Salud Animal



Factores que afectan la vacunación subcutánea en la planta de incubación

Factores que afectan la vacunación subcutánea en la planta de incubación
Junio 20/2016
Lima - Perú
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Las diversas técnicas de vacunación de los operadores pueden tener un impacto directo sobre la calidad de la vacunación. En la siguiente imagen se muestra la posición correcta para la vacunación.

La vacunación subcutánea en la planta de incubación es el método más común de protección de los pollitos de un día de edad, pero para que sea completamente efectiva, necesita realizarse con el cuidado y atención adecuados. La vacunación subcutánea es sencilla y económica, sin embargo, hay varios factores que pueden afectar de manera espectacular el desempeño de la vacunación, por lo que merece consideraciones extras.

Una eficiencia de vacunación subcutánea generalmente se considera por arriba del 98 por ciento. Esto significa que al menos el 98 por ciento de los pollitos de un día reciben el volumen correcto de vacuna en el lugar adecuado, sin que sufran lesiones importantes o demasiado estrés. También, es importante recordar que la vacunación debe darse sin contaminar a los pollitos, ya que puede ser una debilidad de la vacunación subcutánea.

Proceso fundamentado en el operador

En promedio, un operador puede vacunar subcutáneamente de 2 mil 500 a 3 mil pollitos por día por hora. No obstante, en la mayoría de los casos, esta cantidad solamente se puede mantener por un máximo de seis horas. Procesos de vacunación más largos y/o mayores velocidades pueden resultar en una menor calidad de la misma, debido al cansancio y a la falta de precisión.

El operador promedio puede vacunar un máximo de 18 mil pollitos al día, pero se ha comprobado que una mayor cantidad tiende a resultar en un aumento de la incidencia de pollitos descartados, lesionados o con pulmón húmedo.

No es de sorprenderse que la calidad de la capacidad de cada operador pueda impactar de forma espectacular la eficacia general de la vacunación en la planta de incubación. Por ejemplo, es crucial la manera en que se manejan los pollitos y se colocan sobre la placa de inyección, por lo cual debe realizarse correctamente para obtener resultados óptimos.

Para una planta incubadora de 150 mil pollitos de un día, un operador representa aproximadamente 12 por ciento de la producción, lo que es un alto porcentaje. Debido a esto, es necesario tener una capacitación continua del personal de vacunación, un monitoreo continuo de las actividades y una evaluación continúa del desempeño de la vacunación de cada persona. Solamente con el desarrollo de una técnica refinada de vacunación, es que los operadores pueden -con el tiempo- lograr una calidad constante de la vacunación, día tras día.

Equipo subcutáneo: Un factor limitante

Incluso el mejor operador de vacunación, no puede lograr los niveles esperados si el equipo no es lo suficientemente bueno. La condición y la calidad del equipo, junto con las habilidades del operador, son los principales factores que se necesitan optimizar. El equipo debe estar perfectamente limpio, bien mantenido y ajustado a la perfección.

Los errores sencillos y pequeños en el ajuste de la aguja y del equipo, tales como la longitud de la aguja, el suministro de presión de aire, ubicación del sensor, entre otros, pueden llevar a problemas importantes que van a tener un impacto directo sobre la ubicación, dosificación y tasa de lesiones de la vacuna. Es casi imposible lograr proporciones de calidad de vacunación constantes y altas, si el equipo que se usa no es de alta calidad.

Beneficios de la inversión

Los dispositivos modernos incluyen lo último en tecnología y materiales para que sean más precisos, además que su desempeño es mayor que el de los modelos anteriores. Sin embargo, es común ver máquinas de vacunación subcutánea que han estado en funciones durante cinco a 10 años. Además, la misma composición de las vacunas ha cambiado. Las vacunas más nuevas pueden ser más frágiles y a veces requieren del uso de aplicadores o jeringas patentadas o de diseño especial, como los inyectores dobles o las jeringas especiales para el uso de vacunas vectorizadas tipo HVT diseñadas para preservar las células vivas del virus vacunal. Siempre deberá tenerse en consideración la inversión en lo último en equipos de la más alta calidad, cuya recuperación de la inversión puede ser bastante rápida.

Además, es también importante recordar, en lo que respecta al equipo, que debe desempeñarse de manera constante y homogénea. Una variación de +/- 3 por ciento en la dosificación es inaceptable y necesita corregirse de inmediato. Como regla general, la homogeneidad de la dosis es un buen indicador del equipo subcutáneo; mientras más precisa y constante sea la dosis, mejor será la calidad y confiabilidad del equipo.

Monitoreo: El camino al éxito

Es importante identificar los errores, para poder implementar un plan de mejora.

En la imagen 2 se pueden ver las consecuencias obvias de una mala ubicación de la vacunación subcutánea en comparación con una aplicación precisa. El uso de una tintura azul con la vacuna es la mejor forma de monitorear el desempeño de la aplicación de la misma. A pesar del daño evidente hecho a los pollitos de un día y del desperdicio de vacuna que resulta de errores de este tipo, hay una mayor consecuencia subyacente: la falta de protección en el campo contra el virus.

Esto es simplemente un ejemplo de los tipos de problemas relacionados con la aplicación incorrecta de la vacuna subcutánea. No obstante, hay muchos otros problemas que pueden surgir y resulta en una vacunación incorrecta. Cada una de estas fallas en la vacunación resulta en un problema específico posterior, por lo que es el papel del encargado de vacunación de la planta incubadora monitorear con regularidad cada uno de estos posibles errores (operador por operador). De llegarse a detectar alguna de estas fallas, debe tomarse una medida correctiva de inmediato.

La vacunación subcutánea está muy generalizada y es un método muy práctico. Se pueden lograr altos niveles de eficacia y cobertura, pero depende mucho de dos factores: operadores y equipo. Solamente operadores capacitados y calificados, junto con un equipo moderno de buena calidad pueden garantizar una tasa de eficacia de la vacunación constante y homogénea, al tiempo que el monitoreo constante y el mantenimiento preventivo del equipo son básicos para garantizar que el personal de vacunación cumpla con los objetivos.

Comentarios:
Erik Valentín - Noviembre 06/2016

Muy buenos datos

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