Friday, 24 November del 2017

Antoine Mauter

Regional category manager vitamins, EMEA, DSM Nutritional Products, France / antoine.mauter@dsm.com



¿Qué puede hacer la vitamina D por las cerdas hiperprolíficas?

La vitamina D se describe frecuentemente como la vitamina “sunshine” por qué puede ser formada en la piel de los animales expuestos a los rayos del sol (ultravioletas).

¿Qué puede hacer la vitamina D por las cerdas hiperprolíficas?
Enero 24/2017
Lima - Perú
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La vitamina D no es un nuevo nutriente, sin embargo esta recibiendo nuevamente la atención de los nutricionistas y productores del mundo entero, por ello comprenderemos ahora mejor sus funciones en la fisiologia animal, de esta manera valoraremos más los beneficios en productividad y prolificidad. Este artículo describe la vitamina D y cómo es que las reproductoras no pueden alcanzar un máximo rendimiento en déficit de ella.

La vitamina D se describe frecuentemente como la vitamina “sunshine”, porque puede ser formada en la piel de los animales expuestos a los rayos del sol (ultravioletas). Con una suficiente exposición, la biosíntesis por sí misma puede cubrir completamente los requerimientos de vitamina D. La síntesis natural de esta vitamina, sin embargo, es un proceso ineficaz y bastante lento, es por ello que este proceso de síntesis natural nunca alcanza niveles de toxicidad. La biosíntesis depende del tiempo de exposición, la intensidad y calidad de la luz, la edad del animal, niveles de vitamina D en la sangre y son factores que varían considerablemente. Esta es la principal razón por la que se adiciona Vitamina D en el alimento del animal.

El hígado: el “cuello de botella”:

Existen dos formas naturales de vitamina D. En las plantas, las cuales tienen el contenido muy bajo de vitamina D, la forma predominante es ergocalciferol (D2); en los animales, los cuales tienen altas concentraciones de vitamina D, la forma predominante es el cholecalciferol (o D3).

La vitamina D es una vitamina liposoluble, por ello su absorción se realiza con otros lípidos en el sistema linfático en un lento y tedioso proceso, llegando al hígado donde se convierte (hidroxila) a 25-hidroxi-D3 (también llamada calcidiol), la forma más circulante de la vitamina. Acá debemos notar que esta conversión no está regulada fácilmente, especialmente cuando se adiciona más vitamina D en el alimento. Por lo tanto, el hígado actúa como un “cuello de botella” controlando los niveles circulantes de calcidiol. (Ver figura 1).

Para continuar, la forma hidroxilada de la vitamina D es más soluble y por eso es más fácil de movilizar por el organismo. La vitamina D pura es almacenada en los tejidos grasos de donde es movilizada lentamente cuando los niveles de calcidiol del plasma caen debido a la ingesta insuficiente de vitamina D.

La forma funcional de la vitamina D es 1,25-(OH)2-D3 la cual es mucho más soluble por tener un doble grado de hidroxilacion. Este metabolito, también llamado calcitriol, es responsable de la regulación del metabolismo del calcio y fosforo y también está implicada en otras tantas funciones. Es interesante observar que la regulación del calcitriol depende de los niveles circulantes de calcidiol, una vez más se pone en evidencia el rol restrictivo del hígado en el proceso entero.

Calcitriol: Huesos fuertes

Para entender mejor el rol de la vitamina D (o más bien de su metabolito funcional calcitriol), la cual actúa como una hormona normal, tomemos el ejemplo de una cerda en lactancia que no satisface sus niveles de calcio solo con el calcio disponible en el alimento (un caso común en la mayoría de las líneas genéticas hiperprolificas). Debido a que la ingesta de calcio es insuficiente para la alta producción de leche, los niveles de calcio en la sangre caen por debajo de lo normal. En este punto, si no se remedia la situación inmediatamente, la marrana puede desarrollar tetania, caer en coma y eventualmente morir. Por suerte para la marrana, el organismo tiene un mecanismo de “backup” para restablecer los niveles de calcio en la sangre, tomándolo de las reservas de los huesos. En este proceso el calcitriol está íntimamente involucrado para asegurar que la marrana tenga la cantidad suficiente del mineral circulando por su sangre para cumplir con los requerimientos (especialmente en la lactación temprana cuando sus consumos se ven reducidos). Desafortunadamente, la prolongada movilización de los minerales de los huesos con el tiempo afecta la longevidad y la performance reproductiva de ellos.

Nuevo rol de la vitamina D:

Numerosos estudios indican que el metabolito de la vitamina D, mejora la respuesta temprana del sistema inmunitario (innato). Por ejemplo, animales que reciben niveles altos de vitamina D, tienen incrementada la actividad de los macrófagos, los responsables del reconocimiento y destrucción de patógenos invasores. En lechones y marranas, el aceite de pescado (una fuente extremadamente rica en vitamina D), estuvo implicado en la mejora del estatus inmunitario y derrepente, por último este efecto podría ser derivado de la vitamina D y sus metabolitos.

La vitamina D esta también envuelta en una larga lista de procesos de expresión genómica del aparato ARN/ ADN. Esto es una reciente área de investigación, que alcanza incluso tratamientos de cáncer en humanos demostrando el poder natural de la vitamina D.

En términos familiares prácticos la evidencia muestra que altos niveles de calcidiol (30 ng/ml en humanos) que provenga de la suplementación dietaria con este metabolito beneficia a las marranas reproductoras en condiciones comerciales. De hecho, nuevas investigaciones reportan que los lechones suplementados con calcidiol tienen en general mejor homeostasis de calcio comparados con los lechones alimentados con vitamina D3 llevando a: mejores niveles de calcidiol circulantes y mejor fuerza y mineralización ósea. (Figura 2).

Esto se atribute al hecho que la suplementación dietaria de calcidiol no pasa por el hígado, proveyendo un sustrato disponible para la síntesis del metabolito funcional calcitriol.

Suplementación en la práctica:

Los niveles de suplementación de la vitamina D para dietas de cerdos varían considerablemente, ya que la investigación en este tema es bastante anticuada y sin duda no es suficiente. Los niveles recomendados varían desde 150 IU hasta por encima de los 2000 IU, dependiendo de la edad del cerdo, peso, fase en la que se encuentra, regulaciones específicas de cada país. Usualmente muchas de estas recomendaciones no toman en cuenta las necesidades de mejoramiento de la fuerza de los huesos y otros beneficios potenciales de las dosificaciones de la vitamina D. De hecho se necesita mayor investigación en esta área.

Actualmente, la forma comercial de la vitamina D sintética disponible se encuentra como colecalciferol (vitamina D3 en diferentes grados de pureza), o como calcidiol (el metabolito menos hidrofóbico). La última forma está disponible en DSM Nutritional Products, bajo el nombre comercial de Hy-D. Formulado para que 1 gramo de Hy-D reemplace a 500 IU de vitamina D3.

Este producto es el menos hidrofóbico por lo tanto se absorbe con más facilidad que las formas puras de la vitamina D3. También se encuentra hidroxilada y por eso se “salta” el primer paso de la hidroxilacion en el hígado, llegando a la sangre rápida y eficientemente. Estas características son bienvenidas cuando se necesita un rápido incremento de metabolitos de vitamina D en sangre; por ejemplo en cerdas hiperprolificas que destetan sobre 30 lechones por año. Estas cerdas usualmente tienen tiempo de vida corto debido a problemas de patas (huesos), resultado del excesivo calcio reabsorbido para sustentar la alta producción de leche.

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