Con una pérdida de 100 millones de toneladas de maíz y, por lo menos, 20 millones de toneladas de soja, en relación a los previsto, los Estados Unidos están viviendo la mayor catástrofe agrícola de toda su historia, a consecuencia de una seca que afecta a los principales estados productores de granos, con impacto en todo el mundo, pues caerán los stocks agrícolas.
En Brasil, ya no hay más soja a la venta, a pesar de los bueno precios por lote en Rio Grande do Sul. La falta es tan grande que ya hay cooperativas que vendieron para la entrega futura, pero los contratos están venciendo, y éstas no tienen el producto para cumplirlos. Y aunque aún no llega el mes más caliente del año en Estados Unidos, agosto va a castigar aún más los campos.
El secretario de Agricultura,Tom Vilsack, afirmó que se pidió a las compañías de seguros que renuncien a aplicar los cargos de intereses por un mes, hasta el primero de noviembre, para respaldar de cierta manera a los agricultores de maíz, soja y otros cultivos, que han resultado afectados por la peor sequía que se ha visto en amplias zonas agrícolas de EUA desde 1988.
Vilsack también ha presionado al Congreso para que llegue más rápido a la instancia final de la ley agrícola cuyo trámite ya lleva cinco años, y que ha estado estancada en la Cámara de Representantes después de superar la instancia del Senado.
Traducción: Actualidad Avipecuaria