Actualidad Avipecuaria
miércoles, 14 noviembre del 2018


Estudio recomienda no sobrepasar las 36 horas de ayuno post-eclosión en pollos

Sobrepasar las 36 horas de ayuno post-eclosión del ave aumenta la mortalidad de los pollitos BB.

Estudio recomienda no sobrepasar las 36 horas de ayuno post-eclosión en pollos
Agosto 01/2018
Países Bajos
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En las plantas de incubación, cuando los pollitos nacen, eclosionan el huevo, pasando así a su recojo de la nacedora, luego se sexan, vacunan y se transportan a la granja de destino. Durante este período, la práctica habitual para la mayoría de las plantas de incubación, es que el pollito no coma ni beba nada.

Como resultado, en el momento que los pollitos llegan y se ubican a lo largo de la nave, pueden haber sido privados de comida y agua durante algunos días.  En la mayoría de casos esta deprivación es por muy pocas horas o días al estar relativamente cerca la planta de incubación de las granjas.

Efecto de la deprivación de pienso y agua

En la actualidad a los pollitos se le deprivan de agua y pienso por períodos de 36 a 60 horas, post-nacimiento, puesto que hacerlo por más horas ocasiona pérdida de peso en el pollito de manera inmediata, y eventualmente puede arrastrar hasta las seis semanas de vida sus efectos adversos ocasionando mayor mortalidad y crecimientos inferiores.

Además de razones prácticas, el principal argumento por el que se creía que el efecto adverso de deprivaciones de agua y pienso post-nacimiento no eran significativamente perjudiciales, era porque el pollito necesita absorber su “mochila energética”, es decir, su saco vitelino.

Presión de los animalistas

Ante la denuncia por parte de algunas organizaciones animalistas holandesas de que este ayuno perjudicaba el bienestar de las aves, el Ministerio de Asuntos Económicos holandés encargó a la Universidad de Wageningen (Países Bajos) el estudio de los posibles efectos sobre el bienestar de este ayuno post-nacimiento.

Las conclusiones de la investigadora Ingrid de Jon de la misma universidad, fue que no se puede determinar si esta deprivación afecte al bienestar de las aves, pues si bien son ciertas estas mermas en el peso y esta relativa mortalidad en el caso de los ayunos prolongados, los otros indicadores del bienestar cómo incidencia de patologías, comportamiento y estrés no se ha demostrado que queden afectados.

Auge del nacimiento en granja

En todo caso, bien sea por este hipotético mayor “bienestar” o por el constatado mejor resultado zootécnico, las recomendaciones de la WUR pasan por intentar reducir al mínimo las horas sin acceso a la comida ni al agua tras la eclosión del huevo. Debido a su mejor rendimiento animal, la eclosión doméstica o “nacimiento en granja” se aplica cada vez más en pollos de engorde en los Países Bajos y la idea empieza a introducirse en el resto de Europa.

Inicio de incubación y alimentación temprana

Con la introducción de la “eclosión doméstica”, los huevos se ubican en la granja en sus últimas horas y eclosionan en la propia nave, cada uno a su propio ritmo. De esta manera, nada más nacer, los pollitos tienen acceso inmediato al agua y a los alimentos (alimentación temprana).

El que el objeto transportado de la planta de incubación a la granja sea el huevo y no el pollito, tiene además un impacto positivo en el bienestar y la capacidad de recuperación del ave en sus primeras semanas de vida.

Conclusiones: mejor 36 y no 60

En base a estas investigaciones realizadas en julio del 2018, la Universidad de Wageningen en calidad de organismo consultivo por el gobierno holandés, recomendó que el período máximo de ayuno baje de las 60 a las 36 horas post-eclosión del huevo.

Esta recomendación tendrá importantes repercusiones prácticas pues la imposibilidad de hacer el sexaje en la propia granja y la facilidad de vacunar en la granja en lugar de en la planta de incubación afectará sin duda a la organización del trabajo entre la planta de incubación y las granjas en los próximos años. El futuro dependerá del abaratamiento de la vacunación in ovo y conseguir industrializar la tecnología de sexaje in ovo.

El hecho de aplicar la vacuna en el huevo y la disponibilidad comercial de equipos para la vacunación in ovo así como la ingente cantidad de recursos que se están destinando a hacer viable (industrialmente) el sexaje in ovo (de momento en fase todavía experimental) acelerarán, sin lugar a dudas, está migración del lugar físico de los nacimientos.

Al final, la considerable complicación logística que representa que un huevo eclosione en la granja y no en la nacedora será un problema menor si se produce una mejora sustancial en viabilidad del ave y la eliminación o reducción al mínimo del uso de antibióticos a causa de este mayor vigor vital.

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