A pesar de la desconfianza en los tratados comerciales suscitados con EE.UU, las empresas del sector agrícola de Colombia visualizan un buen panorama para su sector. Hay quienes prefieren estar a la expectativa de estos convenios, ya que promueven más desafíos que oportunidades.
Para el primer año, el acuerdo comercial contempla que 27 mil toneladas de pollo provenientes de EEUU ingresarán al mercado con cero aranceles, que en práctica equivalen a 2,5% de la producción nacional. El total de consumo de este producto es de 1.066 toneladas, así lo afirma el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz Granados.
Los primeros cinco años de gracia serán para los cuartos traseros de pollo (piernas, perniles y rabadillas) estadounidenses refrigerados. Aquellos que sobrepasen el volumen estipulado deberán pagar un arancel de 164,4%, afirma Granados. Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), Andrés Fernando Moncada, aclara que en Estados Unidos el consumidor prefiere la pechuga, lo cual genera la importación de las demás partes del pollo (cuartos traseros) a precios bajos.
Finalmente, Moncada concluye que la producción nacional de pollo no será desplazada. Sin embargo, las empresas colombianas prefieren conformar alianzas o realizar inversiones en innovación y tecnología para hacerse más competitivas frente a los tratados de libre comercio vigentes y con los que entrarán en vigencia en el corto y mediano plazo.