Actualidad Avipecuaria
lunes, 20 mayo del 2019


Se prevé crecimiento de 2,3% en la región

Con correlación positiva “fuerte” resultaron dieciséis; con coeficientes altos los países de América Central quienes muestran una alta correlación de entre las dos variables (Correlación entre el ingreso per cápita y el consumo aparente); en América del Sur son Perú, Bolivia, Chile y Guyana con el mismo comportamiento.

Se prevé crecimiento de 2,3% en la región
Abril 16/2019
Lima, Perú
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Un estudio realizado por el Instituto Latinoamericano del Pollo (ILP), revela que, el año 2018, en Latinoamérica y el Caribe, se registró una producción de carne de pollo eviscerado de 26.413,6 miles de toneladas métricas, en términos de crecimiento ascendió a 1,1% con respecto al año 2017.

Mientras, en el informe del ILP, para este año 2019, se prevé que el crecimiento alcanzará una tasa de 2,3%, es decir aproximadamente 27.012,1 mil toneladas métricas, aunado a las expectativas de recuperación de la industria avícola brasileña ya que está enfocada en reconquistar clientes del sector externo a pesar de la volatilidad de los mercados.

En el informe, se destaca que Brasil estaría destinando entre 28,3% y 30,2% de la producción nacional de carne de pollo hacia el mercado externo, ubicándose siempre en los primeros lugares del mundo.

En el informe del ILP se registran los 6 productores más importantes de la región que registran 87,8% de participación con respecto al total de la región.

Por otra parte, se resalta que además de Brasil se destacan Argentina, Chile, México, y Colombia, por consiguiente, en el 2019, la región podría canalizar 17,2% de su producción al comercio regional e internacional (excedente exportable) con la perspectiva de que los mercados avícolas globales se mantendrán altamente competitivos.

En los últimos cinco años, la participación del excedente exportable de la región promedió 15,3% de la producción nacional debido a la volatilidad. Lo cual, muestra que el mercado mundial de carne de pollo se caracterizó por las caídas en los volúmenes comerciales y los crecientes abastecimientos de otras proteínas de origen animal, generando actualmente una mayor competitividad.

En línea con lo anterior, se indica que de acuerdo a Rabobank, para el 2019 la competitividad de la carne de pollo seguirá siendo elevada por la creciente oferta de otras proteínas especialmente teniendo en cuenta la producción de carne porcina y bovina de EE.UU.  Escenario que estaría mezclando también con una reducción de la economía mundial que podría tener riesgo o consecuencias de llegar a una situación de exceso de oferta en carnes. No obstante, a lo expuesto, se subraya en el informe que Brasil es un productor eficiente al igual que Chile, Argentina, México y Colombia quienes ya se han posicionado positivamente en los mercados regionales e internacionales.

Producción y consumo aparente

Los datos que han sido analizados por el ILP sobre producción y consumo per cápita, corresponden a 37 países de la región, el balance ha sido elaborado con la información registrada de producción estimada de carne de pollo eviscerado de cada país, las exportaciones e importaciones de las principales fracciones arancelarias de este alimento y la relación con la población registrada también en cada país.

En el estudio del ILP, se observa que en general el panorama histórico ha sido positivo y las expectativas de producción y consumo lo son también, exceptuando la crisis avícola que atraviesa Venezuela, la que durante el período 2014-2018 se ha deteriorado notablemente estimándose 30,7% de contracción anual. Igualmente, se adiciona la contracción transitoria del sector avícola de Uruguay con un negativo 3,1% en promedio anual durante el período 2014-2018.

La oferta per cápita interna —producción nacional/población— de los 37 países, incluyendo Venezuela, ha crecido en promedio anual 0,39% entre 2014-2018. En 2018, la producción per cápita registró 40,58 kg/año, asimismo este indicador varió en un rango de 39,7 kg/año a 41,20 kg/año.

De tal forma, se explica en el informe que la población total de los 37 países ha crecido al ritmo de 1,1% promedio anual. En consecuencia, para el 2019, las expectativas de crecimiento porcentual de producción per cápita serán de 1,26%; en 2018 este indicador fue de 0,46%.

La incidencia de la avicultura de Venezuela ha tenido un impacto negativo muy fuerte en este indicador, históricamente este país aportaba entre 5,5% y 7,2% en la producción regional, pero en los últimos años se registró 1,0% impactando los parámetros regionales.

Consumo aparente

Este indicador es el resultado de sumar a la producción nacional las importaciones y restar al mismo las exportaciones de un período determinado, el resultado se divide entre la población. Así, durante el período 2014-2018 el consumo aparente creció de manera proporcional al crecimiento poblacional.

Por lo cual, el dato agregado regional muestra una tasa de crecimiento promedio anual de 1,05%, de igual manera los datos por país muestran un escenario caracterizado por dispersiones “moderadas” exceptuando a Venezuela.

También, en la cantidad de carne de pollo que registra el indicador de consumo aparente regional incorpora las importaciones de las fracciones arancelarias mayoritariamente de piernas, muslos o piernas unidas al muslo en estado frescos, refrigerados o congelados. Estas fracciones arancelarias representan 73,2% del total de carne de pollo importado, más pollo entero y otras partes del pollo.

Importaciones de carne pollo

En el informe del ILP se puntualiza que las importaciones de la región en 2018 registraron 2.028,6 miles de toneladas métricas. Siendo, México, el principal importador regional con 42,1% del total, siguen en orden la República de Cuba (12,2%), Venezuela (10,2%), Guatemala (6,2%), Puerto Rico (6,1%), Chile (5,1%), Haití (5,0%), Colombia (3,1%), Perú (2.1%) y ocho países del Caribe cuyo porcentaje suma 4,2%; el resto de países de los 37 analizados acumulan un porcentaje de participación de 3,7%.

De esta forma, en el 2018, las importaciones totales representaron 7,6% de la producción nacional, proporción parecida a los años anteriores. Sin embargo, son los países del Caribe, exceptuando República dominicana, Belice y Jamaica los que importan volúmenes muy superiores a su producción y también ostentan un consumo per cápita muy por encima de la media regional.

Por otra parte, las importaciones de México representan 23,7% de su producción nacional. Este indicador para América Central ubica a Guatemala con cantidades crecientes de importaciones registrando en relación a su producción el 32,4% en 2018. En América del Sur, las importaciones de Venezuela han llegado al 37,5% de su producción; en Chile a 14,4% respectivamente. En el resto de países de la región sur este porcentaje es muy bajo, aunque en Uruguay se está notando un comportamiento creciente de importaciones procedentes de Brasil.

Exportaciones de carne de pollo

El Instituto Latinoamericano del Pollo, señala que, en el 2018, las exportaciones alcanzaron 4.192,5 miles de toneladas métricas, siendo Brasil el principal exportador con 3.685,4 mil toneladas. El comercio total de América Latina genera una diferencia de 2.367,4 miles de toneladas métricas -importaciones menos exportaciones- que se restan a la producción nacional para obtener el dato o la cantidad de carne de pollo para el consumo interno; es decir el consumo aparente. El resultado de estas operaciones genera un promedio de 23.721,5 miles de toneladas métricas que al dividir esta cifra entre la población el resultado es de 37,3 kg/año como promedio ponderado de los 37 países de la región. En el año 2018, la población total de los 37 países analizados fue 650,8 millones de habitantes.

Correlación entre el ingreso per cápita y el consumo per cápita

Así, en el estudio del ILP, los coeficientes de correlación de Pearson para la lista de 31 países manifiestan la existencia de correlación fuerte, moderada, débil o la no existencia de relación entre el consumo per cápita y el ingreso per cápita.

En este informe de Instituto Latinoamericano del Pollo, se observa que diecinueve países presentan un coeficiente con signo positivo y negativo, pero “fuerte” de correlación entre el ingreso per cápita y el consumo aparente, es decir, el ingreso per cápita es una variable que podría estar explicando el comportamiento positivo o negativo del consumo aparente en estos países.

Correlación entre el ingreso per cápita y el consumo aparente

En este punto, el ILP se observa la premisa anterior, dando como ejemplo dos realidades distintas, pero donde se da esta situación. Con coeficiente de correlación negativa “fuerte” están Granada, Surinam y Uruguay. Con correlación positiva “fuerte” resultaron dieciséis; con coeficientes altos los países de América Central quienes muestran una alta correlación de entre las dos variables; en América del Sur son Perú, Bolivia, Chile y Guyana con el mismo comportamiento.

En el caso de Venezuela la tendencia decreciente de la economía se refleja fuertemente en una tasa también decreciente del consumo per cápita de carne de pollo.

Otras variables correlacionadas al consumo aparente

Por otra parte, en diez países incluyendo a Argentina, Brasil, Colombia, México, Paraguay y cinco países del Caribe el consumo per cápita podría estar correlacionado a otras variables que no son precisamente la del ingreso per cápita, estas variables explicativas podrían ser los precios de la carne de pollo vs los precios y acceso a los sustitutos cercanos, el acceso físico de la población (supermercados y establecimiento, etc.) y también se podría deber a políticas alimenticias como ejemplo Brasil.

Otro ejemplo podría ser la existencia de alta competencia del mercado interno entre sectores avícolas que independiente que el ingreso per cápita sea inestable en el tiempo el acceso al consumo de carne de pollo se incremente por la competencia, ejemplo Paraguay.

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