Thursday, 23 November del 2017

Dr. Aleksander Vera Apéstegui

Responsable de División Veterinaria y Saneamiento Ambiental – Pisapigs S.A.



Errores comunes en el control de roedores

Errores comunes en el control de roedores
Junio 18/2015
Lima - Perú
0

1.- Falta de una inspección minuciosa. Se debe a varios factores; por ejemplo, la falta de experiencia por parte del operario, así como también la falta de tiempo o interés para realizar dicha labor.

2.- Falla en la identificación de la especie. De primordial importancia, dado que al conocer la especie del roedor que afecta nuestras instalaciones, podremos conocer mejor o pronosticar el tipo de comportamiento del mismo.

3.- Falta de aceptación del raticida. Aquí tendremos en cuenta tres aspectos importantes: El primero relacionado a, que el roedor deberá vencer el miedo a la presencia de un nuevo cebo (neofobia); el segundo relacionado a la competencia con alimentos más apetecibles y el tercero relacionado al poco interés, debido a que el cebo simplemente no es atractivo para el roedor.

4.- Falta de tiempo de cebadura. El cebo deberá cumplir un tiempo antes de que pueda ser consumido y/o aceptado.

5.- Número de estaciones cebaderas. Es importante colocar un número apropiado de cebaderos, en función a la población estimada de roedores, dentro de nuestras instalaciones.

6.- Buena ubicación del cebadero. El cebadero deberá de ubicarse en áreas, donde se evidencie tránsito permanente de roedores, con la finalidad de facilitar el consumo del mismo.

7.- Falta de inspección de áreas adyacentes. Es necesario realizar una identificación, no solo del área, donde transitan los roedores; sino también de áreas adyacentes, las cuales puedan constituir un hábitat propicio para el desarrollo de nuevas poblaciones.

8.- Abundancia de alimentos palatables. La presencia de alimentos como por ejemplo, granos nos ofrecerá competencia con el cebo que vayamos a emplear, puesto que las probabilidades de consumo serán menores.

9.- Tipo de cebos por especie. El roedor es un individuo muy selectivo en el consumo de alimentos, esto lo podemos evidenciar, cuando realicemos las pruebas del caso y observaremos los diferentes grados de aceptación, en función al tipo de cebo que se emplee.

10.-Cebos en mal estado. Un cebo descompuesto, deteriorado o en mal estado, dejará de ser atractivo para el roedor, lo cual redundará en un menor consumo. En este momento será muy importante el monitoreo permanente de los puntos de cebado, para realizar la reposición inmediata de los cebos afectados.

11.- Resistencia del operador. Este es quizá el punto más crítico, puesto que podemos tener un esquema de trabajo plasmado en un mapa, que consigne la ubicación de los puntos de cebado, un cebo que sea muy palatable ante el roedor, pero si la persona asignada a esta función no tiene interés en realizar el seguimiento del caso, simplemente nuestro programa, no nos dará los resultados esperados.

 

Comentarios:

Más Artículos