Tuesday, 19 September del 2017


Manejo Integrado de Plagas (MIP)

La OMS define el término de plaga, como aquellas especies implicadas en la transferencia de enfermedades infecciosas para los animales y en el daño y deterioro del hábitat y del bienestar.

Manejo Integrado de Plagas (MIP)
Agosto 22/2017
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Áreas de actividad comprendidas en el MIP

El sector especializado que se ocupa de la protección del hombre, de animales y sus actividades y de las agroindustrias, se denomina salud ambiental (otras acepciones: sanidad ambiental, higiene ambiental, en inglés environmental health). 

Consideraciones generales del MIP

El Manejo Integrado de Plagas constituye el concepto básico a implementar en las empresas de control de plagas que se dedican de una forma seria, responsable y profesional a esta actividad. El Control de plagas agropecuarias, forma parte de los servicios para el control de plagas y vectores, que puede implicar la utilización, en distintas proporciones, de productos químicos en áreas y establecimientos pecuarios, lo cual requiere un gran nivel de profesionalismo a los efectos de minimizar los riesgos toxicológicos y ambientales.

El Manejo Integrado de Plagas (MIP, o IPM en su versión en inglés) para este sector debe ser una herramienta de fácil aplicación y comprensión, con un objetivo concreto y definido, y que incluyen todos los pasos que implican la aplicación de un servicio.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define el término de plaga urbana como aquellas especies implicadas en la transferencia de enfermedades infecciosas para los animales y vegetales y en el daño y deterioro del hábitat y del bienestar poblacional, cuando su existencia es continua en el tiempo y está por encima de los niveles considerados de normalidad, este último punto se toma hoy día como "umbral de tolerancia"; es el límite a partir de la cual la densidad de población de una plaga es tal que puede provocar daños sanitarios o ambientales, o bien pérdidas económicas.

En resumen, una plaga es aquella que provoca daños a la salud pública, al bienestar de la población y daños económicos.

Podemos entonces determinar que los Profesionales en el Manejo de Plagas (PMP) realizan una actividad en beneficio de la salud pública y la calidad de vida de la población y deben considerarse como auxiliares de la salud pública. Las BP (Buenas Prácticas) pueden aplicarse en cualquier etapa de la implementación de un programa de Manejo Integrado de Plagas y es un requisito en cada una de las etapas. La aplicación de productos es una de las opciones del mismo, pero no la única, y es importante respetar las etapas para llegar a un programa exitoso.

Las BP están relacionadas con todos los sistemas o programas de control de calidad, (POESS; HACCP y otros) y a través del control de plagas minimizar el efecto de la plaga a controlar.

El control de plagas es una actividad o prestación ambiental, responsable, e incluye aspectos legales, incumbencias profesionales en los tratamientos, equipamiento adecuado y personal idóneo.

Dentro de la multiplicidad de tratamientos que realizan los PMP, se encuentran el control de artrópodos, desinfecciones, control de roedores, erradicación de aves y murciélagos y de plagas consideradas eventuales.

Si bien los métodos para controlar las plagas son variados, siempre existen premisas básicas como son la reducción de los factores; alimento, agua y refugio, que son los pilares indispensables para la supervivencia de las plagas y el desarrollo biológico de las mismas.

Aunque no existe, ni pueda elaborarse una "receta" para un Programa de Manejo Integrado de Plagas, pueden considerarse una serie de elementos como parte de un programa continuo, que reduzca los problemas de plagas a saber:

• Educación de todo el personal acerca de la manera que sus acciones pueden influir en la presencia de plagas.

• Es importante que el trabajador en el proceso de control de plagas, esté capacitado para la detección y resolución de los problemas relacionados con la aplicación de los productos, su uso adecuado en cuanto a plaga, dosis, prevención de riesgos, vías de intoxicación, exposición a los productos, tiempos de espera o de "carencia" y disposición final de los envases, mediante el proceso de Triple Lavado.

• Inspección e identificación de las condiciones que favorecen las plagas y de las plagas encontradas. Una vez definido el destinatario, se deberá evaluar el nivel de control relacionado con las BPM, para lograr una menor incidencia de las plagas. Se debe establecer un modelo con estrategias de prevención y control, en la cual los riesgos sean mínimos para la salud animal y el ambiente, y el mantenimiento con el objetivo de lograr un nivel tolerable de plagas, aplicando medidas o acciones preventivas. 

• Empleo de métodos de exclusión, tales como iluminación adecuada, control de aberturas, vegetación adecuada, etc.

• Cooperación entre el personal del establecimiento y los controladores de plagas. Responsabilidades de cada uno (directivos, administrativos, mantenimiento, depósitos, seguridad, operarios, etc.) sobre sus responsabilidades en la presencia de plagas.

• Uso de trampas para plagas rastreras y voladoras para reducir la contaminación de los productos y al mismo tiempo capturar muestras para identificar las plagas de manera precisa.

• Medidas sanitarias que incluyen actividades diarias, semanales, mensuales, etc., que reducen la disponibilidad de alimento, agua y refugio para las plagas.

• Control mecánico, que incluye el uso de selladores para grietas, estructuras y cañerías, mosquiteros, etc.

• Control físico, mediante el uso de calor, frío, presiones de aire positivo, control de humedad adecuada, para dificultar la vida de las plagas.

• Conocer los signos de las plagas y detectar los problemas potenciales antes que se vuelvan problemáticos. Uno de los pasos claves a incluir en un programa Integrado de plagas, es definir el ámbito en el que se va actuar, ya que si bien existen lineamientos básicos, se debe establecer un programa para cada situación.

• Control químico: Utilización exclusivamente de productos autorizados, de baja toxicidad y de formulación adecuada para que puedan ser aplicados en forma segura por personas capacitadas, respetando las dosis indicadas y los equipos de aplicación adecuados. Los métodos no químicos para el control y la prevención de infestaciones de plagas adquieren cada vez mayor importancia para la seguridad de los alimentos.

• Las nuevas tecnologías que adoptan los Programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP), ayudan a disminuir la exposición a contaminantes de plagas, al mismo teimpo que reducen las cantidades y tipos de productos químicos utilizados.

• Evaluaciones de Control de Calidad y documentación de las prácticas realizadas permitiendo que el sistema sea ágil y dinámico, que incluya información de los tratamientos, trabajos realizados, medidas de seguridad, registros completos, capacitaciones realizadas, para que se traduzca en cooperación y satisfacción entre la empresa y el cliente que conduzca a una relación perdurable en el tiempo.

Documentación: En general se considera que la documentación es más importante cuando se implementan BPM o HACCP, pero en todo programa de manejo de plagas por lo menos se deben incluir planos, diseño de los edificios, información sobre la ubicación de cebos y trampas para roedores, registro de los pesticidas utilizados, informes de inspección, etc.

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